“¿Qué podemos hacer para que la Torre no agonice?”
La foto del lector
Hace siete años escribí una carta con la inquietud que aquejaba, entonces, a muchos neuquinos: el estado lamentable en que se encuentra la Torre Talero. A pesar de todo, en aquella oportunidad me embargaba la ilusión de que la misma fuera a ser refaccionada en un tiempo perentorio.
El establecimiento La Zagala (tal su verdadero nombre), este auténtico patrimonio histórico de la ciudad de Neuquén ubicado en el actual barrio de Valentina Sur, fue construido en los albores del siglo XX por el abogado y poeta colombiano Eduardo Talero, secretario de Gobierno del entonces gobernador del territorio don Carlos Bouquet Roldán. La propiedad, más conocida con el nombre de Torre Talero, fue declarada monumento histórico por el Poder Ejecutivo provincial. El establecimiento fue encauzado a la producción agrícola ganadera y recibía animales a talaje en potreros alfalfados y en pastos naturales. De más está decir que Eduardo Talero escribió la parte más importante de su obra literaria en este lugar. Además, fue un centro de reuniones culturales al que acudían intelectuales de todo el país y del territorio neuquino.
Numerosas gestiones fueron y son llevadas a cabo en pro de la restauración por Martha Talero, nieta del poeta; tanto es así, que se encuentra a disposición una carpeta con toda la documentación necesaria presentada a las autoridades nacionales con el objeto de solicitar la reparación de tan ejemplar edificación. Por supuesto, han sido muchos años de solicitud a las autoridades regionales, hasta la fecha sin resultados.
Aprovecho la ocasión para, esperanzadamente, dirigirme al ministro de Cultura de Nación como también a las autoridades locales: ¿cómo podemos devolverle la identidad cultural con la que soñó su creador? ¿Cómo podemos hacer realidad las palabras que certeramente escribiera el célebre poeta sobre su Torre?
“Mi torre es humilde porque es hecha con barro de América
y no con los bloques sangrientos de Europa
porque no es trofeo de gloria quimérica
sino de esperanzas viriles la copa.
…
Mi torre no es gesto de orgullos,
mi torre es un trozo sensible de sierra,
mi torre es el único rastro durable que dejo en la tierra
de mi amor por los cielos… los campos… los dulces arrullos…”.
Ojalá que las autoridades de mi país, de mi provincia y de mi municipio puedan llevar a cabo, cuanto antes, las actividades de reparación de la Torre de acuerdo con los proyectos presentados a tal efecto y que, aparentemente, duermen el sueño eterno de las utopías. ¿No hay empresas neuquinas que puedan colaborar en esta loable tarea? Los invito a visitarla, calles Bejarano y Lanín, para que miremos el lamentable estado de la casa (sin aberturas, el alambre perimetral roto, todo saqueado).
Creo que la Torre Talero está agonizando. ¿Qué podemos hacer los neuquinos para que no desaparezca?
Beatriz Carolina Chávez
DNI 6.251.256
Beatriz Carolina Chávez
DNI 6.251.256
Neuquén
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