Quedó guardado en la memoria

La excárcel U9 fue testigo de la tragedia más grande de la capital: la matanza de Zainuco, ocurrida luego de una fuga de presos. Y fue cómplice durante la dictadura militar. Hoy, reconvertida en parque verde, es un sitio para recordar la historia.

Por Rosana Rins

Trasladada la sede administrativa y de gobierno a la nueva capital del Territorio del Neuquén, el siguiente paso que era necesario realizar fue mudar el Juzgado Letrado y la cárcel del Territorio.

El traslado implicó un viaje de 11 días desde Chos Malal hasta Neuquén, atravesando una geografía desierta con temperaturas hostiles y fuertes vientos. Se realizó con carretas y a caballo.

Fue un 17 de octubre de 1904 que comenzó a funcionar la primera cárcel en el ciudad de Neuquén. El primer edificio carcelario fue dos galpones de chapa con piso de tierra, levantados en la esquina de las actuales calles Montevideo y avenida Olascoaga, donde hoy se encuentra la comisaría Segunda.

Recién 7 años después se inauguró la penitenciaría en calle Entre Ríos. En 1908, el presidente José Figueroa Alcorta aprueba el proyecto para a la construcción del edificio definitivo que demandaría una inversión de 492.279 pesos moneda nacional. Al año siguiente, la firma Pellegrini & Cia inició las obras que constaban de 5 pabellones, oficinas de y Juzgado Letrado. En 1911 se inauguraron los primeros dos pabellones.

El proyecto se realizó en etapas, pero un pequeño error derivó en una de las primeras tragedias que tiene registro la ciudad de Neuquén. El primer bloque de obras no contempla la construcción del mero perimetral, esto derivó en la fuga de presos de 1916 y posteriormente, en la matanza de Zainuco. Tampoco había en ese momento personal de seguridad suficientemente entrenado.

Al inaugurarse los primeros pabellones, la población carcelaria estaba integrada por 120 internos, más un director, subdirector, celadores, enfermero, cocinero, requisadores y guardacárceles.

Por esos años, las instalaciones carcelarias eran muy precarias y se carecía de lo más esencial para el día a día. Habría que esperar hasta fines de 1930 para poder mejorar la construcción y dotar de infraestructura a la U9.

Se habilitó el departamento para mujeres, un taller de herrería, un patio y se construyeron canales de riego y cisternas. En 1940 se suman aulas y una biblioteca. “En 1947 se realizan nuevas construcciones para reemplazar a los antiguos pabellones, que luego de casi 40 años de uso presentaban problemas estructurales e higiénicos”, se agrega en los documentos recopilados por el municipio de Neuquén.

En 1927 el edificio pasó a llamarse Prisión Regional del Sur (U9) y ese mismo año se construyó al fin, el muro perimetral con garitas de vigilancia y seis pabellones nuevos. En los años 70 hubo obras menores como el casino de suboficiales y un salón de actos.

En 1981 la ampliación más significativa fue el pabellón para “internos en fase de confianza” y en 1995 la casa de preegreso para internos con buena conducta que transitaban los últimos años de la condena.

La cárcel neuquina tuvo su participación durante la dictadura militar. Fue el centro de detención de los presos políticos, un lugar de paso antes de ser liberados o enviados a otro centro clandestino de detención.

En 2015, la U9 fue señalizada como Sitio de la Memoria, según lo establece la ley nacional 26.691. Así se inició el camino a la transformación radical del viejo edificio.

En 2017 se iniciaron las gestiones ante el gobierno nacional para relocalizar la unidad penitenciaria y trasladar las personas detenidas a la cárcel de Senillosa.

Un año después se formalizó el cierre de la exprisión Regional del Sur y se dio inicio al proyecto para transformar las 4,5 hectáreas de extra muros en un parque creativo, cultural, deportivo, social y de la memoria. Nació así, el Parque Jaime de Nevares.

“El gobernador Elordi no solamente no ordenó la investigación, sino que se opuso a ella cuando le fue propuesta”,

escribió Abel Chaneton en el diario Neuquén, sobre el fusilamiento de presos.
Hoy, el lugar reconvertido en parque reúne a centenares de vecinos.

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