Rajoy, en gran pulseada hoy con los sindicatos
“Es la hora de las respuestas”, dijo el presidente español previo a la protesta a la que convocaron los gremios contra la reforma laboral. “Se esperan soluciones, no quejas”, agregó.
AP
SEVILLA (DPA).- Previo a que los sindicatos midan su poder de convocatoria frente a la controvertida reforma laboral que ha puesto en marcha su gobierno, Mariano Rajoy se mostró decidido a mantener el rumbo establecido al llegar a La Moncloa y a acelerar el proceso de reformas frente a la crisis. “Es la hora de las respuestas”, manifestó Rajoy en el XVII Congreso Nacional que su formación celebra desde el viernes hasta hoy en Sevilla para renovar su ideario y su dirección, en el mejor momento en la historia del partido, cuando no sólo tiene en sus manos el gobierno central, sino también 11 de los 17 autonómicos y una mayoría de alcaldías. “Ya no se esperan de nosotros quejas, se esperan soluciones”, aseguró Rajoy. Desde que asumió la jefatura del gobierno, en diciembre, Rajoy ha puesto en marcha un plan de ajuste contra el déficit que incluye un aumento de impuestos y un recorte de gastos, una nueva reforma financiera para que la banca sanee sus balances de los riegos inmobiliarios, así como una drástica reforma laboral, que abarata y facilita mucho el despido y que tiene a los sindicatos en pie de guerra. Para hoy, los sindicatos han convocado manifestaciones en toda España contra esa reforma laboral y no descartan una huelga general. Pero Rajoy está convencido de que el rumbo emprendido es el correcto, ya que es el rumbo que una mayoría de ciudadanos respaldó en las elecciones generales de noviembre, en las que el PP consiguió una victoria histórica para el partido. “La gente nos dice: ‘Ya te hemos votado, ahora cumple. Haz lo que tengas que hacer y hazlo deprisa”, dijo el presidente del gobierno y líder del PP, en un abarrotado auditorio del Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla. “Lo que España espera de nosotros es que actuemos con decisión y con prontitud”, aseguró. Aznar exige dureza A actuar con esa “prontitud” le había instado pocas horas antes y desde el mismo escenario el ex presidente del gobierno José María Aznar, quien en 2003 decidió convertir a Rajoy en su sucesor. Una elección ésta que no evitó en el pasado que Aznar criticara solapadamente a Rajoy cuando su liderazgo al frente del PP estuvo en cuestión por sus dos derrotas consecutivas en las urnas frente al socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Afirmó que “los españoles nos han votado para que nos enfrentemos sin dudas y sin retrasos” a las consecuencias que tiene en el país la crisis económica mundial. Aznar emplazó a Rajoy a avanzar a máxima velocidad en la ejecución del plan de ajuste impuesto por el Banco Central Europeo y el FMI, afirmando que ésa era la más profunda voluntad popular: “Nunca ha habido un mandato tan claro y tan exigente”, dijo. Aznar apunta de este modo a galvanizar al PP frente a la ola de manifestaciones y huelgas que previsiblemente provoca el programa, con sus aumentos de impuestos, sus recortes de gastos, su reforma financiera-laboral que salva a los bancos del estallido de la burbuja inmobiliaria mientras facilita y abarata los despidos. Frente a las manifestaciones contra la reforma laboral previstas para el 19 en toda España, y ante una eventual huelga general, Aznar arengó a sus huestes diciendo que “esto se llama hacer patriotismo, es lo que toca en este momento”.