Realidades del acceso al agua en Argentina



Nahuel Schenone*

Todos los 22 de marzo desde 1993 se conmemora el Día Mundial del Agua. Esta fecha nos invita a tomar conciencia del uso que hacemos del recurso, del lugar que ocupa en nuestras vidas y, si tenemos visión de solidaridad, el lugar que ocupa en las vidas de los demás. Es un día que no sólo busca un llamado de atención a la comunidad, sino que tiene un significado particular en quienes cumplen roles en la gestión de los recursos hídricos.

Está claro que este día nos tiene que tocar como individuos y llevar a pensar cómo estamos haciendo uso de nuestro recurso agua, y si realmente le estamos dando el valor que tiene como elemento esencial para la vida. Sí, para la vida. Sin agua no existiría la vida, tan simple como eso. Y sin agua potable no existirá la chance de vida, ni mía, ni tuya, ni de ningún ser. Así de valiosa es el agua.

El cuidado

Cuando uno repasa las consideraciones que nos llegan, nos comunican y nos influyen en este día en particular sobre el agua, muchos entendemos la responsabilidad que tenemos, nos ponemos a pensar en, por ejemplo, si dejamos la canilla abierta cuando nos lavamos los dientes, si enjuagamos al final los platos, “¡no tengo que dejar la manguera con el agua corriendo cuando lavo el auto!”, y muchas otras pautas que nos llevan a tener hábitos responsables en cuanto al consumo de agua. Está muy bien.

Parte de esos hábitos hacen a una sociedad responsable y consciente de sus recursos hídricos.

Es importante reflexionar no sólo como un individuo sino en el contexto de este día y la connotación que tiene para nuestro país. Las realidades del acceso al agua en Argentina no son de carácter homogéneo.

¿Cuándo fue la última vez que analizaste el agua que tomás? ¿Sabías que las botellas de plástico generan nanopartículas de plástico que hasta las encuentran en los hielos antárticos?

No todos los argentinos vivimos sobre un río, un lago o con la posibilidad de tener un embalse que nos dé seguridad para abastecernos de agua. Basta con arrimarse a la estepa, al chaco seco o a zonas áridas de Mendoza, Catamarca, sólo por citar algunos ejemplos.

El agua no está repartida de la misma forma en todo el país, y por eso es difícil que este día signifique lo mismo y nos haga reflexionar de la misma forma a todos los argentinos.

Está claro que quienes vivimos en ciudades sobre grandes recursos hídricos este día no tiene el peso relativo como para quienes poseen graves problemas de abastecimiento.

Casi les diría que literalmente vivimos sobre los recursos hídricos, de hecho existe un gran número de acuíferos (agua subterránea) sobre los cuales se desarrollan actividades de la vida diaria.

De todas formas falta. Si, falta mucho. Inclusive en los lugares con recursos hídricos en nuestras narices hay gente que no tiene acceso al agua potable.

Me imagino que leyendo estas líneas muchos dirán no es mi problema, abro la canilla y tengo agua; yo tomo agua mineral. Lamento contarles que el problema nos alcanza a todos y nos va a sobrepasar, ya que no todo lo que tenemos como recurso disponible está exento de estar contaminado.

¿Cuándo fue la última vez que analizaste el agua que tomás? ¿Sabías que las botellas de plástico terminan generando nanopartículas de plástico que hasta las encuentran en los hielos antárticos?

Las responsabilidades

Acá no termina el tema, como individuos sabemos qué hacer y qué no en términos de la responsabilidad que tenemos con nuestro recurso hídrico.

Pero hay quienes tienen mayor responsabilidad ya que lo administran.

Este día es para que esas responsabilidades diferenciadas vean una luz amarilla y se avance en mejorar lo que este día viene a conmemorar.

La Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el período del 2018 al 2028 como decenio internacional para la acción “agua para el desarrollo sostenible”. Acciones, no palabras. Cumplí tu parte, pensá en los demás y hacete escuchar.

*Biólogo, especialista en Agua y Ambiente de la Fundación Bosques Nativos Argentinos para la Biodiversidad


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