“Realidades negativas”

Redacción

Por Redacción

En una carta anterior enviada a este medio cité la rotonda central de Zapala como un ejemplo de obra pública bien pensada y mejor ejecutada, digna de ser imitada por todas las ciudades de la región. Hoy, habiendo casi terminado los trabajos de ampliación de la ruta en esa ciudad, no llego a comprender la realización de nuevas rotondas que pretenden agilizar el tránsito, a la par que se agregaron más semáforos de varias posiciones que obstruyen innecesariamente la circulación. Esto se convirtió en un contrasentido, una decisión que afecta a los usuarios, un mal uso de los recursos públicos, una verdadera lástima. Siguiendo con el recorrido de la Ruta 22 entre Cutral Co y Challacó, debemos padecer su corte –por barro y agua– cada vez que hay una precipitación importante. Para colmo, y a modo de humorada, podemos afirmar que de aquí en más de vez en cuando “volverá a llover”. Naturalmente que por falta de limpieza apropiada, como viene sucediendo hasta el presente, el material acumulado generará su anegamiento y obligará a padecer largas horas de espera rogando que las máquinas abran la ruta. ¿Es necesario que ello vuelva a suceder? Sería gratificante que los funcionarios responsables de este tema informaran cómo piensan solucionar el problema y luego, tratando de no equivocarse, actuaran con rapidez y eficiencia. Merecemos respuestas positivas ante las acciones negativas que a diario nos perjudican, demostrando que la planificación adecuada y la responsabilidad de los técnicos y funcionarios son prioridades públicas. Siempre es posible reparar los errores; espero que así sea. Luis Alberto Marsó, LE 8.423.066 – Cipolletti

Luis Alberto Marsó, LE 8.423.066 – Cipolletti


En una carta anterior enviada a este medio cité la rotonda central de Zapala como un ejemplo de obra pública bien pensada y mejor ejecutada, digna de ser imitada por todas las ciudades de la región. Hoy, habiendo casi terminado los trabajos de ampliación de la ruta en esa ciudad, no llego a comprender la realización de nuevas rotondas que pretenden agilizar el tránsito, a la par que se agregaron más semáforos de varias posiciones que obstruyen innecesariamente la circulación. Esto se convirtió en un contrasentido, una decisión que afecta a los usuarios, un mal uso de los recursos públicos, una verdadera lástima. Siguiendo con el recorrido de la Ruta 22 entre Cutral Co y Challacó, debemos padecer su corte –por barro y agua– cada vez que hay una precipitación importante. Para colmo, y a modo de humorada, podemos afirmar que de aquí en más de vez en cuando “volverá a llover”. Naturalmente que por falta de limpieza apropiada, como viene sucediendo hasta el presente, el material acumulado generará su anegamiento y obligará a padecer largas horas de espera rogando que las máquinas abran la ruta. ¿Es necesario que ello vuelva a suceder? Sería gratificante que los funcionarios responsables de este tema informaran cómo piensan solucionar el problema y luego, tratando de no equivocarse, actuaran con rapidez y eficiencia. Merecemos respuestas positivas ante las acciones negativas que a diario nos perjudican, demostrando que la planificación adecuada y la responsabilidad de los técnicos y funcionarios son prioridades públicas. Siempre es posible reparar los errores; espero que así sea. Luis Alberto Marsó, LE 8.423.066 - Cipolletti

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