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La Laguna Tromen se secó: una triste postal del cambio climático

El lugar integra la lista de Humedales de Importancia Internacional. El retiro del agua provocó que se perdiera la variedad de aves acuáticas y migratorias que llegaban cada año.





El agua es fuente de vida. Por lo que su ausencia se hace sentir. El período de sequía que se está atravesando, es un reflejo de la incidencia del cambio climático. Su impacto se ve con fuerza hace tres años en la Laguna Tromen y Bañado Los Barros , ambas dentro del Parque Provincial El Tromen, en el norte neuquino. Están secas y lejos están de tener la abundante fauna y vegetación que antes tenían. Una de sus principales características era la presencia de gran cantidad de aves acuáticas y migratorias, que hoy si bien hay, son muchas menos y permanecen por menos tiempo.

Lucía Redondo, directora provincial de Áreas Naturales Protegidas (ANP) y Recursos Faunísticos, describió que la laguna abarcaba una superficie aproximada de 470 hectáreas, en 2012 y hoy está reducida a 3 hectáreas.
Indicó que lo preocupante no solo es la cuestión de las aves, “hay algunas que incluso cruzan todo el continente para llegar a este lugar”, sino que también hay que tener en cuenta que el Parque Provincial Tromen es un sitio Ramsar, es decir, que integra la Lista de Humedales de Importancia Internacional.

“Es un hábitat de aves acuáticas. Es preocupante porque los servicios ecosistémicos que brindan los humedales son importantísimos, entre ellos que son un reservorio de carbono. Por lo que si los humedales bajan hay menos captación de carbono, por lo tanto vas a tener más emisión, y si tenés más emisión, vas a acelerar el proceso de degradación”.
El otro sitio Ramsar, de la provincia es Laguna Blanca, que está pasando por una reducción de su superficie de agua, aunque en mucho menos proporción que en Tromen.

Marcó que la declaración de la Emergencia Hídrica en Neuquén es concordante con esta situación. “Son los resultados del cambio climático. Lo que pasa en el resto del mundo, Neuquén no es ajeno”.
En este contexto, resaltó la importancia de empezar a actuar en todo el mundo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. “Hay que trabajar en las agendas de adaptación y mitigación”, resaltó.

Fue un golpe muy duro el primer año que se secó. Nosotros tenemos el refugio justo arriba en la zona del Cerro Wayle, y estamos frente a la laguna y al volcán. Y el paisaje es totalmente diferente. De ver un paisaje lleno de vida y escuchar cómo cantaban las aves, ahora mlrás para afuera y es todo tipo desierto. Da mucha tristeza”, expresó Jorge “Coco”Gómez, que es guardaparque del lugar hace 16 años y es además guía de montaña.

Jorge Gómez describió que la laguna Tromen tiene una desembocadura hacía la zona de Bañado Los Barros, que está a unos 2 kilómetros, aguas abajo. La Laguna Tromen se encuentra a 2100 metros sobre el nivel del mar y Bañado los Barros a 1900. “En estos últimos años no se produce esa descarga”, contó. Sumó que Bañado Los Barros también tiene entradas de vertientes y pasa algo similar. “Al no tener nieve en invierno, las vertientes se van apocando”, apuntó.
Gómez que conoce como pocos los rincones del parque, dijo que se ven “solo dos charcos” que es lo que quedó de la laguna más grande. La que más volumen de agua tiene solo es de 100 metros de largo y está peegada al volcán Tromen.

Dijo que entre las consecuencias que ocasionó el panorama de sequía es que cuando empezó a bajar el agua y ampliarse las costas, comenzó a dejar al descubierto los sitios de nidificación e hizo que entrarán los animales de ganado y empezaron a comerse los nidos y la vegetación: “Había más de 37 especies de aves acuáticas y la mayoría nidificaba en ese lugar. Teníamos una población de 5-6 mil cisnes de cuello negro en la Laguna Tromen y en Bañado los Barros.También cauquenes, aves rapaces, gallaretas, patos, entre otras”.

Dato

2.100
metros sobre el nivel del mar se ubica la laguna Tormen. Bañados Los Barros está a unos 1.900 metros.

Marcó que la única que no lo hacía eran los flamencos, “porque hacían nidos en la costa y como hay presencia de chivos, vacas, caballos, no lo hicieron más. Cuando vienen al parque ya lo hacen directamente con sus crías”.
Ahora, dijo que hay mucha menos presencia de aves. “Cuando hay más es después que se retira la nieve del lugar, desde septiembre, porque la laguna y el bañado juntan agua. Pero es tan poca que se seca rápidamente. En diciembre ya se seca. En septiembre, octubre y noviembre es cuando más agua tiene y se logran ver poblaciones de 2 a 3 mil flamencos y aves migratorias. “Cisne ya se ven muy pocos, es como que dejaron de ir al lugar. Pero los flamencos siguen yendo”, apuntó.

Y agregó: “Mucha de la fauna ya se ha ido, solo quedan algunas aves playeras que vienen del sur de Canadá. Pero a medida que se van secando los cursos de agua, se van.Ahora en febrero, va a ser tipo desierto y prácticamente no va a haber ningún ave”.

Diferenció que las aves antes permanecían desde fines de agosto y se quedaban todo el verano hasta entrado el otoño. Esto en todo lo que es flamencos, cisnes de cuello negro, patos, gallaretas, cauquenes. Se iban a fines de abril recién.
Ahora en diciembre, los pocos cisnes de cuello negro que vienen, ya desaparecen del lugar. Solo quedan un tiempo más los flamencos. Hoy en las lagunitas que quedan, solo se ven 40-50 flamencos, algunos cauquenes y patos”, describió.

Lo que será la temporada, ya se ve en los registros de invierno.
“No cae la cantidad de nieve que caía antes.
En estos últimos años se ha visto que hay invierno que llegan a ser prácticamente cálidos. Por ejemplo, en los últimos cinco inviernos hemos tenido la posibilidad de poder ingresar en julio y agosto al parque, y en los años anteriores no lo habíamos podido hacer por la cantidad de nieve que caía. Es que como se han corrido las estaciones. Las nevadas caen muy tarde. Este invierno cayó en fines de agosto y septiembre, pero ya no sirve porque la tierra ya tiene otra temperatura, la nieve no se afirma y con los primeros calores se derrite rápidamente entonces se va enseguida”, explayó.


Escuchá en RN RADIO la nota al guardaparques Jorge «Coco» Gómez:


Características de un lugar mágico

El Parque Provincial El Tromen se ubica a 38 kilómetros de la ciudad de Chos Malal.
Un relieve característico: se encuentra dentro de una zona de vulcanismo.
Años malos: es la tercera temporada consecutiva que los humedales se secan. Inició en 2018-2019. Imágenes comparativas con 2013 muestran diferencias abismales.
Otras sequías en su historial: hay un registro que hace 50 años atrás La Laguna Tromen se secó y luego se logró recuperar.
El clima, como factor clave: la laguna Tromen depende de las lluvias en otoño y de las nevadas en invierno. Están han sido nulas, de poca intensidad o tardías.

Ojalá vuelva a ser lo que era la laguna. En un momento tuvo el auge de avistaje de aves. En 2010-2011 teníamos turistas que venían de todas partes del mundo. Te acercabas a la costa y las aves se quedaban”,

recordó el guardaparque Jorge Gómez, deseando que el lugar vuelva a recuperar su vitalidad

Trabajos de medición de agua y conteo de aves

Jorge Gómez comentó que en el sitio hay un trabajo de medición permanente. Son tres guardaparques que hacen tareas de campo en conjunto con un equipo técnico.
“Tenemos reglas para la medición de agua. Una de máxima y una de mínima. Una está en la orilla de la laguna y otra a 50 metros adentro de la laguna. “Veíamos que año a año la regla que está más adentro sobresalía más, hasta que retrocedió tanto que quedaron las reglas totalmente al descubierto”, graficó.
Otra de sus tareas, es alrededor de las lagunas, en trece puntos. “Se sacaban fotos todos los meses y veíamos como el agua iba retrocediendo. También se hacía una foto satelital y otra panorámica desde el Cerro Wayle,y ahí se ven las comparaciones”, expuso el guardaparque.
También se hace un sondeo de aves. Cuando el sitio tenía un volumen de agua importante, se hacía en nueve puntos alrededor de la Laguna Tromen y en cuatro en Bañado Los Barros. “Nos sentábamos en cada lugar y con binoculares se hacía un campo visual dentro de la laguna, y contábamos las especies y cuántas de cada una. Eso se pasaba luego en unas planillas”, explicó.
Pero por la sequía, ahora solo se hace en dos puntos, que son “solo los dos charcos”, dentro del espacio donde estaba la laguna y que tienen presencia de aves.
Sumó que antes de la sequía,en Bañado Los Barros “era como un gran juncal e inclusive lo navegábamos con canoas y se veían nidos de prácticamente todas las especies de aves que hay en el lugar”. Ahora “está pelado, no hay nada de vegetación ni de agua”.
Otra diferencia dentro del parque es que antes solo se podía ingresar desde septiembre, por la gran cantidad de nieve. Ahora incluso en invierno.


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