Resisten el entierro de Priebke en Roma

El alcalde, la comunidad judía y el Vicariato se oponen.

Por Redacción

“El entierro daría a los nietitos de Hitler una oportunidad tentadora para hacer un encuentro nostálgico. Y cualquier tumba en Roma, ciudad escenario de la tragedia de las Fosas Ardeatinas, sería como matar por segunda vez a las víctimas”. Las expresiones del presidente de la Comunidad Judía de Roma, Riccardo Pacifici, dan la pauta del grado de tensión que se vive en la comunidad judía romana y en los sectores allegados a las víctimas de las Ardeatinas por el inminente entierro del excapitán de las SS, Erich Priebke, fallecido el viernes a los 100 años. Como se informó, la Argentina rechazó que Priebke sea inhumado junto a su mujer en Bariloche, donde vivió por varias décadas, pese a su expreso deseo. La Cancillería ordenó impedir todo trámite para la llegada del cuerpo. En declaraciones a “Corriere della Sera”, Pacifici sugiere una sola solución: que el cuerpo de Priebke “vuelva al país que lo vio nacer, Alemania”. Nació en Hennigsdorf, una ciudad de unos 25.000 habitantes en el estado alemán oriental de Brandemburgo. “Es como pedirle al verdugo de Marzabotto o Sant’Anna di Stazzema ser enterrado en la misma ciudad de sus víctimas –alerta Pacifici–; por eso estamos confiados en el trabajo y en la sensibilidad de las instituciones. También porque sería obvio que la tumba podría convertirse en un lugar de peregrinación. Y yo, como ciudadano de Roma me opondré, así como nosotros nos opusimos la noche del 1 de agosto de 1996 (cuando el Tribunal Militar absolvió a Priebke)”. Ante tales tajantes aseveraciones, el abogado que cobijó a Priebke en su casa durante su arresto domiciliario, Paolo Giachini, desafió: “No estoy al tanto de que la Curia haya negado el funeral, pero estoy listo para celebrar la ceremonia en la calle, incluso si llegaran a suceder ataques”, sostuvo. Giachini nunca ocultó su admiración por Priebke. Agregó: “No vamos a celebrar un acto político, lo haremos de forma confidencial”, aunque recordó el deseo del excapitán de que se haga un “funeral religioso. Ésta era su voluntad, y no podemos hacer otra cosa.” En tanto, un exdiácono, fundador de la “Iglesia ecuménica cristiana”, dijo que estaba “listo para celebrar el funeral de Erich Priebke”. Según informa “Corriere”, el Vicariato de Roma “ha excluido claramente el funeral en las iglesias de la ciudad, pero el cardenal George Cottier, teólogo de 91 años, explicó: “Existe la misericordia incluso para grandes pecadores, todos los hombres tienen necesidad de la oración, pero en algunos casos es mejor evitar enterramientos solemnes”. El alcalde de Roma, Ignazio Marino, viene insistiendo en que “haré todo lo posible para evitar que Priebke sea enterrado en Roma”. Sin embargo, Paolo Giachini dice que el ex-SS “no fue llevado a Roma por su propia voluntad y murió aquí. Roma tendría el deber de acogerlo”. No obstante, aclara: “No queremos crear vergüenza para nadie, a pesar de los muchos que hemos ofrecido una tumba”. Y también Harry Shindler, representante de la Asociación de Veteranos del Ejército 1943-1945, un hombre de 93 años, propone que sea enterrado en el cementerio alemán de Pomezia. “Estaría junto a sus excompañeros ya que en ese cementerio hay soldados alemanes que participaron en varias masacres que tuvieron lugar en Italia”. Rechazo vía Facebook La noticia de la voluntad de Erich Priebke de ser sepultado en Bariloche, junto a su esposa Alicia, generó una comunidad en Facebook en Bariloche aunque la Cancillería ya había ordenado no aceptar ningún trámite al respecto. La página se llama “Yo no quiero que traigan los restos de Erich Priebke a Bariloche”. (Corriere della Sera y Télam)

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