Revés para los independentistas vascos

Ibarretxe ganó las elecciones, pero tiene menos legisladores.

Por Redacción

VITORIA (DPA/AP/Télam)- Pese a haber ganado las elecciones, el presidente del gobierno vasco, el nacionalista Juan José Ibarretxe, es el gran perdedor de los comicios celebrados ayer en la comunidad autónoma del norte de España.

Los nacionalistas gobernantes del País Vasco ganaron los comicios regionales -aunque sin alcanzar la mayoría en el Parlamento, mientras que los candidatos de un partido proscrito, y partidario de la independencia, obtuvieron un apoyo electoral inesperado, indicó el ministerio del Interior vasco.

La rica región al norte de España ha gozado de una amplia autonomía durante 25 años, ye Ibarretxe, buscaba obtener el suficiente apoyo electoral para presionar a Madrid a negociar sobre su plan para incrementar dicha autonomía.

Sin embargo, con 99% de los votos computados, el gobernante Partido Nacionalista Vasco _que promueve un plan para que el País Vasco sea más autónomo de España_ y un aliado moderado ganaron 29 escaños en la legislatura regional vasca de 75, menos de los 38 necesarios para tener la mayoría y cinco menos que los 33 que tenían en el Parlamento anterior, señaló el ministerio.

Al poco conocido Partido Comunista de las Tierras Vascas, partidario de la independencia y respaldado por políticos considerados cercanos a la ETA, se le permitió participar y obtuvo ocho escaños.

Si no hay cambios, sería un importante revés para los nacionalistas que ocupan el poder actualmente.

Por primera vez en unos comicios vascos, a Batasuna, el partido considerado como brazo político de ETA, le fue prohibido participar, bajo el argumento de que es parte de la organización terrorista. Batasuna tenía siete escaños en la legislatura saliente.

La rama vasca de los socialistas del jefe de gobierno José Luis Rodríguez Zapatero desbancó al conservador Partido Popular como el segundo organismo político con más votos en la región, incrementando sus escaños de 13 a 18.

Los conservadores disminuyeron de 19 15. Ambos partidos se oponen al plan de Ibarretxe.

La reestructuración que él propone otorgaría a la región vasca sus propios tribunales, representación ante organismos internacionales como la Unión Europea y el derecho a la secesión, lo cual entraría en conflicto directo con la Constitución española.

Ibarretxe, sin embargo, se mantuvo en sus trece. «Mañana mismo llamaré al presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y a todos los líderes de los partidos vascos, para que establezcamos entre todos una hoja de ruta, para esta legislatura, entre todos, negociar y decidir», proclamó.

Pero las cosas se le ponen muy cuesta arriba, y él lo sabe. «La partida va a ser complicada, pero somos nosotros los que repartimos las cartas», reconoció.

Su propuesta soberanista había sido aprobada por mayoría absoluta en el Parlamento vasco el 30 de diciembre, gracias a los votos de Batasuna (Unidad), el partido independentista ilegalizado por estar considerado el brazo político del grupo armado ETA.

Pero apenas dos meses después, el 1 de febrero, fue rechazado por una abrumadora mayoría del Congreso de los Diputados en Madrid, con lo que el proyecto legalmente quedaba sepultado.

Pero Ibarretxe lanzó un desafío al gobierno central, del que exige una negociación de tú a tú, al anunciar que seguía adelante con su plan y que lo sometería a una consulta popular en el País Vasco, pese a que ello violaría la Constitución.

Marcha derechista en Madrid

MADRID (AP)- Miles de manifestantes derechistas marcharon ayer por Madrid ondeando banderas españolas e insultando al jefe del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, alegando que se muestra blando con las regiones partidarias de independizarse. «Larga vida a la unidad de España» fue una de las consignas que corearon los participantes en la protesta.

Los manifestantes hicieron el saludo con el brazo extendido que recuerda al del régimen fascista del dictador Francisco Franco, y ondearon banderas con el nombre del partido oficial del régimen, La Falange.

Rodríguez Zapatero fue ridiculizado como un «bellaco» y se le exhortó a que «no venda la Patria». Los conservadores lo acusan de ser demasiado condescendiente con los nacionalistas vascos y catalanes.

Las protestas coincidieron con las elecciones realizadas ayer en la región vasca.