Roberto Blancarte: “Un papa latinoamericano sería más conservador que uno europeo”
CIUDAD DE MÉXICO.- A América Latina se la ha llamado la “reserva espiritual” del catolicismo. Juan Pablo II la bautizó como el “continente de la esperanza”. Sin embargo, en la agenda del próximo papa otras regiones del mundo, como África, Asia, Medio Oriente y Europa, están más arriba en las prioridades y un eventual papa latinoamericano podría resultar “más conservador que uno europeo”, dijo en entrevista con DPA el sociólogo de las religiones Roberto Blancarte, académico del Colegio de México y profesor visitante de la Universidad de Stanford. En sus ocho años de pontificado, Benedicto XVI viajó dos veces a América Latina, la región donde su antecesor estuvo en 22 ocasiones en casi 27 años de papado. Las del papa alemán fueron visitas breves y muy puntuales a Brasil, México y Cuba y ya no podrá estar en Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud en julio, después de la decisión de renunciar a su cargo a partir del 28 de este mes. En el 2007, en su primer viaje a la región, Benedicto XVI encabezó la conferencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam). En México se dejó poner un sombrero de charro y que le cantaran con mariachis. En Cuba consiguió que se volviera a celebrar el Viernes Santo y se reunió con Fidel Castro. Pero, en las preocupaciones actuales de la Iglesia, América Latina no es central, según considera Blancarte, autor de varios libros sobre la religión, entre ellos “El sucesor del papa” e “Historia de la Iglesia Católica en México”. “América Latina, vista por los latinoamericanos, es más importante que América Latina vista por los europeos”, afirmó. “La región se ve a sí misma como una especie de reserva del catolicismo y un lugar importante por ser la zona con más católicos en el mundo, pero al mismo tiempo no es particularmente importante para el desarrollo del catolicismo a nivel intelectual o a nivel teológico como lo pudo haber sido en algún tiempo con la teología de la liberación”. Para Blancarte, “América Latina dejó de ser importante hace mucho tiempo” y para los papas en Roma las prioridades son los lugares del mundo donde la Iglesia está enfrentando ahora mayores retos. “Creo que África y Asia están mucho más como preocupación, y también en particular la relación del mundo islámico con el mundo cristiano, las transformaciones de Europa, el desarrollo de Asia, que es el continente donde menos presencia tienen”. De los casi 1.200 millones de católicos del mundo, el 40% está en América Latina. La región tiene, sin embargo, una representación mucho menor que Europa en el cónclave para elegir al nuevo papa. Los nombres de varios obispos latinoamericanos figuran entre los “papables”, como los argentinos Leonardo Sandri, de 69 años, y Jorge Mario Bergoglio, de 76, así como el brasileño Odilo Pedro Scherer, de 63, o el hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, de 70. Según señala Blancarte, “siempre hay una posibilidad de que se elija a un papa latinoamericano, aunque en el colegio de cardenales hay una subrepresentación latinoamericana y en el momento de la elección en el cónclave pesa cómo se ha trabajado una imagen, qué personajes han estado presentes en la curia, quiénes conocen a los demás”. “Desde América Latina se piensa que hay que tener un papa latinoamericano y no se piensa que un papa latinoamericano sería mucho más conservador que uno europeo”, afirmó. “Óscar Maradiaga apoyó el golpe de Estado en Honduras. Los mexicanos son conservadores. Probablemente los que tendrían una mejor imagen serían los brasileños”, consideró. En cambio, “los europeos están más acostumbrados a vivir en un país secularizado, tienen una relación distinta con la modernidad”.
Andrés Sosa Cabrios DPA