Rock psicodélico e improvisado

El grupo Nautilus presenta hoy en la Escuela de Música un show para "niños gigantes".

Redacción

Por Redacción

NEUQUEN (AN).- La improvisación es un arte que requiere estudio, técnica y práctica. Tiene una base teórica tonal que se debe conocer a la perfección para que a la hora de aplicarla a la música se mantenga la armonía.

Pero también, la improvisación brinda la mágica posibilidad de crear universos diferentes, siempre cambiantes y renovados en cualquier género musical que encuentra reposo. Esto es lo que demostrará el grupo Nautilus, cuando se presente hoy a las 20 en la Escuela Superior de Música, ubicada en diagonal Alvear 90.

El espectáculo «Música psicodélica para niños gigantes», conjugará diferentes estilos del rock con la música electrónica, en una unidad basada en el improvisación.

Nautilus se formó una noche de zapadas entre dos bandas. Lo integran Chakal en batería y Luis Ferri en bajo, ambos miembros de Another Freak y Chorus en teclados y voces y Juan Fory en guitarras y flauta, integrantes de Abstractal.

La propuesta para esta noche es un viaje por estilos como el trip hop, drum and bass, la psicodélica del funk y el dub.

El trip hop es música electrónica downtempo que nació de la escuela británica del hip hop y el house.

En su evolución agregó además ritmos del reggae, el soul y el jazz.

El drum and bass tiene muchas facetas rítmicas que pueden bailarse de formas diversas. Propone una danza frenética y libre en la que sobresalen los bailes de ballet minimalista. Es caos versus control, programaciones y beats futuristas, que se expanden y contraen en un continuo transcurrir. El dub se desarrolló en Jamaica en los años 70 y su evolución fue paralela al reggae. Incluye efectos de sonidos nuevos y repetitivos que se añaden a una canción ya existente.

El show de Nautilus pretende además de aportar una propuesta diferente y novedosa, reverenciar las capacidad creadora de la improvisación, que llega a sorprender hasta al músico mismo.

«Cuando se habla de improvisación existe una sensación de peligro porque generalmente uno necesita la seguridad de la forma, saber que está contenido en algo definido. La improvisación tiene también una base, viene de un caos de ideas pero con un pasado.Cuando uno está improvisando se toca una escala que viene de algún lado. En el momento del ensayo se pautan cosas mínimas con el tono fundamental y a partir de ese tono creador el músico va incorporando lo que le sugiere la música en ese momento real. Hay pautas mínimas y sobre esas pautas uno es libre», explicó Juan, uno de los integrantes de Nautilus.

Para los chicos de este grupo, la improvisación es un elemento más de la composición musical, que aporta la posibilidad de generar cosas nuevas siempre. «Hoy en día está todo tan saturado de información, hay tantos géneros y conceptos, en la música, que la improvisación te da la entrada a un estado nuevo, con sonidos tan frescos que hasta el propio músico se sorprende», continuó el músico

El espectáculo se complementará con imágenes proyectadas en vivo a cargo de Malena, una performance electrónica de No Materia y un buffet orgánico elaborado por Daniela y Claudia Penesse, en el que no faltará el ya famoso té «chai», un clásico de los conciertos de música electrónica de la escuela. Los grupos Ultranativa y Bolsa de Osos aportará un colección de indumentaria, accesos y gráficas.

Las entradas tienen un valor de tres pesos y se pueden adquirir en la Escuela de música.


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