Rumbo a Tauro, la Pioneer dijo basta

Dejó de transmitir cuando estaba a 12.200 millones de kilómetros de la Tierra. A 52.000 kilómetros, por hora se dirige hacia la estrella Aldebarán.



La NASA perdió el contacto con la sonda Pioneer 10, concebida originalmente para una misión de 21 meses, que así concluye una histórica campaña de 30 años en el espacio. La sonda lanzada el 2 de marzo de 1972 fue, entre otras cosas, la primera en pasar a través de cinturón de asteroides del sistema solar y enviar a la Tierra imágenes cercanas de Júpiter.

La nave envió señales hasta febrero de 2003, dijo la NASA. Pero cuando intentaron establecer contacto ya no lo consiguieron más y no volverán a intentarlo. Los tres contactos previos fueron muy tenues y sin recepción de telemetría, lo que lleva a los expertos a concluir que la fuente de poder de radioisótopos del Pioneer 10 se debilitó.

La sonda "se ubica entre las misiones de exploración más históricas y científicamente más ricas", dijo Colleen Hartman, directora de exploración del sistema solar en la sede de la NASA en Washington. Propulsado por un cohete de tres etapas Atlas-Centaur a más de 52.000 kilómetros por hora, el Pioneer 10 fue en su época el objeto que más rápidamente abandonó la atmósfera a una velocidad que le habría permitido llegar a la Luna en 11 horas y a Marte en 12 semanas.

Acelerando aún más, para llegar a los 130.000 km/h, el Pioneer 10 pasó cerca de Júpiter el 3 de diciembre de 1973 y se convirtió en la primera sonda en observar directamente el planeta gigante y en poder establecer su composición.

Además de tomar fotografías de Júpiter, catalogó los cinturones de radiación de ese gigante gaseoso, localizó el campo magnético del planeta y estableció que Júpiter era en gran medida un planeta líquido.

Siguiendo su viaje, la sonda fue, en 1983, la primera en visitar Plutón, el planeta más alejado del Sol. El resto de la misión fue dedicado a estudiar las regiones más alejadas del sistema solar, donde el Pioneer 10 efectuó medidas de vientos solares y de la irradiación cósmica que penetra a nuestra región de la Vía Láctea.

La sonda terminó su misión científica el 31 de marzo de 1997, cuando empezó a enviar una señal demasiado débil, alimentada por baterías moribundas que finalmente se terminaron de gastar.

"Originalmente fue diseñada para una misión de 21 meses, pero el Pioneer duró más de 30 años", dijo el gerente del proyecto, Larry Lasher. "Es una máquina de trabajo que excedió largamente su garantía, y se puede decir que fue una buena inversión".

En el momento en que se perdió el contacto, Pioneer 10 se encontraba a 12. 200 millones de kilómetros de nuestro planeta, es decir el equivalente a 82 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.

La onda de radio que partía del Pioneer 10 y viajaba a la velocidad de la luz tomaba últimamente más de 11 horas en llegar a la tierra. "Pioneer 10 fue pionera en el verdadero sentido del término.

Después de haber pasado Marte en el correr de su largo viaje a las profundidades del espacio, se aventuró a lugares donde nada que haya sido construido por la humanidad estuvo jamás", agregó Hartman.

Antes de su último contacto, la sonda se encaminaba en dirección de la estrella roja Aldebarán, que forma el ojo de la constelación de Tauro, a 68 años luz. Un destino al que podría llegar en dos millones de años.

La sonda lleva a bordo una placa en oro en la que figura la descripción de un ser humano, la ubicación de la Tierra y la fecha de comienzo de la misión. (AFP)


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