Sainfoin: la leguminosa que busca ganarse un lugar en la ganadería del Valle de Viedma
Investigadores del INTA comenzaron a evaluar el comportamiento de esta especie forrajera en sistemas bajo riego y de secano del noreste rionegrino. Destacan su alta calidad nutricional, su capacidad de reducir el riesgo de empaste y sus beneficios para una producción ganadera más eficiente y sustentable.
La búsqueda de alternativas que permitan producir más carne y leche de manera eficiente y sustentable es uno de los principales desafíos de la ganadería actual. En ese camino, una especie forrajera poco conocida en la Patagonia comienza a captar la atención de investigadores y productores: el sainfoin (Onobrychis viciifolia), una leguminosa perenne que combina excelente calidad nutricional, adaptación a ambientes semiáridos y beneficios tanto para los animales como para el ambiente.
Con el objetivo de conocer su comportamiento en las condiciones del noreste de Río Negro, la Estación Experimental Agropecuaria INTA Valle Inferior inició una serie de ensayos que permitirán determinar si esta especie puede convertirse en una nueva alternativa para diversificar las pasturas de la región.
Aunque en Argentina todavía su utilización es limitada, el sainfoin viene siendo estudiado desde hace varios años por equipos del INTA en distintos ambientes semiáridos del país. Las experiencias desarrolladas en las estaciones experimentales de Bordenave, Hilario Ascasubi y en el sur de San Luis demostraron que posee características muy atractivas para los sistemas ganaderos modernos.

Una de sus principales fortalezas es su adaptación a condiciones de escasas precipitaciones y bajas temperaturas. En esos ambientes puede producir entre cuatro y cinco toneladas de materia seca por hectárea al año, dependiendo de la disponibilidad de humedad, además de presentar un crecimiento muy vigoroso durante la primavera.
A diferencia de otras leguminosas, como la alfalfa, el sainfoin mantiene una elevada calidad forrajera incluso durante el invierno y en estados avanzados de desarrollo. Esto le brinda una gran flexibilidad de uso, tanto para pastoreo directo como para la confección de heno, ofreciendo una fuente de alimento de alta calidad durante buena parte del año.
Una característica poco habitual
Pero quizás el aspecto que más interés despierta entre los especialistas sea una característica poco habitual dentro de las leguminosas forrajeras: la presencia de taninos condensados.
Estos compuestos naturales reducen significativamente el riesgo de meteorismo espumoso o empaste, uno de los principales problemas asociados al pastoreo de alfalfa. Gracias a esta propiedad, el sainfoin puede utilizarse solo o asociado con alfalfa, mejorando la seguridad del pastoreo y permitiendo un aprovechamiento más eficiente de las pasturas.
Además de disminuir el riesgo sanitario, los taninos cumplen otra función importante. Protegen parte de las proteínas del forraje durante su paso por el rumen, permitiendo que una mayor proporción llegue al intestino para ser aprovechada por el animal. Como consecuencia, mejora la eficiencia en la utilización de los nutrientes y puede aumentar la producción de carne y leche.
«Incorporar nuevas especies constituye una estrategia clave frente a escenarios cada vez más variables desde el punto de vista climático y productivo».
Desde el punto de vista nutricional, el sainfoin también presenta indicadores destacados. Posee contenidos de proteína que oscilan entre el 17 y el 19 %, una digestibilidad cercana al 70 % y elevados niveles de carbohidratos solubles, características que explican su alta aceptación por parte de los animales y su potencial para mejorar el desempeño productivo de los rodeos.
Las investigaciones realizadas en otros países y en distintas regiones de Argentina también muestran beneficios adicionales. Diversos trabajos científicos indican que el consumo de sainfoin puede contribuir a disminuir la carga de parásitos gastrointestinales en los rumiantes y reducir las emisiones de metano entérico, uno de los principales gases de efecto invernadero generados por la actividad ganadera.
Estas características convierten a esta especie en una herramienta interesante para avanzar hacia sistemas productivos más sustentables, capaces de combinar buenos niveles de producción con un menor impacto ambiental.
Etapa de evaluación local
A partir de estos antecedentes, el INTA Valle Inferior decidió iniciar una etapa de evaluación local. Los ensayos buscan generar información específica para las condiciones agroecológicas del noreste rionegrino, caracterizadas por alta radiación solar, baja humedad relativa y la posibilidad de producir tanto bajo riego como en ambientes de secano.
Los investigadores evaluarán distintos cultivares disponibles, su comportamiento en mezclas con gramíneas y otras leguminosas, diferentes densidades de siembra y alternativas de espaciamiento entre hileras para optimizar también la producción de semillas.
La información obtenida permitirá desarrollar recomendaciones de manejo adaptadas a los sistemas productivos de la región y determinar en qué ambientes el sainfoin puede expresar mejor su potencial.
Ampliar la oferta de recursos forrajeros
El interés también alcanza a las zonas de secano del noreste patagónico, donde la disponibilidad de especies forrajeras adaptadas continúa siendo una limitante para la producción ganadera. Si los resultados acompañan las expectativas, el sainfoin podría ampliar la oferta de recursos forrajeros disponibles para productores que dependen exclusivamente de las lluvias.
Para los especialistas, incorporar nuevas especies constituye una estrategia clave frente a escenarios cada vez más variables desde el punto de vista climático y productivo. En ese contexto, el sainfoin reúne una combinación poco frecuente: buena productividad, elevada calidad nutricional, seguridad para el pastoreo, capacidad de fijar nitrógeno en el suelo y beneficios sanitarios y ambientales.
Los ensayos recién comienzan en el Valle de Viedma, pero los antecedentes nacionales e internacionales muestran que esta leguminosa tiene argumentos suficientes para transformarse en una nueva aliada de la ganadería patagónica. Si logra confirmar su adaptación a las condiciones regionales, podría convertirse en una alternativa de gran valor para diversificar las pasturas y mejorar la eficiencia de los sistemas productivos del norte de la Patagonia.
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