Rusia llega en patines a Bariloche
Para los artistas del Circo Ruso sobre Hielo siempre es invierno. Dondequiera que van los acompañan un generador de grandes dimensiones y unas lenguas de plástico capaces de convertir cualquier escenario en una pista lista para patinar. El del Teatro La Baita sufrió esa transformación para recibir hoy nuevamente, a las 19, a esta compañía. Una vez arriba del escenario, los 20 artistas que alguna vez fueron competidores y campeones olímpicos de patinaje hacen coreografías y malabarismos que muy poca gente en el mundo puede reproducir. Aunque lograr que un “tablao” adquiera la consistencia de un iceberg no es tampoco un arte menor. “Toda una vida”, le responde Alexander Arkhipou, el técnico encargado de la producción, a “Río Negro” al ser preguntado acerca de cuánto tiempo lleva en el rubro. Arkhipou es ingeniero en refrigeración y conoce todos los trucos del sistema que artificialmente provoca el hielo. El equipo está compuesto por una serie de mangueras que, conectadas a un generador y a un depósito, transportan un líquido anticongelante. Éstas componen una matriz, un piso, sobre el que se distribuye hielo “real”. Después de unas horas de continuo frío el suelo comienza a adquirir la forma de una losa sobre la cual los patinadores se mueven a sus anchas. “Nunca he terminado mi trabajo tarde. Siempre hemos tenido todo listo”, asegura este hombre de unos 60 largos y aspecto bonachón en un perfecto e inentendible ruso. “Patinar es un estilo de vida; no todos soportamos viajar sin descanso, por eso deseamos regresar a nuestro hogar para recuperar fuerzas. Pero es nuestro amor, es lo que deseamos hacer siempre”, le explica a “Río Negro” Julia Plashchiskaya, la atractiva directora artística del Circo Ruso sobre Hielo. El circo es una de las tantas manifestaciones de una gran organización estatal que reúne al Ballet Clásico Ruso y el Circo de Moscú, entre otras famosas agrupaciones artísticas que, junto con el vodka y Dostoievski, constituyen un sello de la cultura rusa. “Con esta compañía estamos de gira en América Latina”, cuenta Alexander González, el productor del espectáculo –de origen colombiano– que además sirve como traductor. “Los bailarines rusos son superprofesionales, máquinas”, cuenta. El Circo Ruso sobre Hielo es una acabada combinación de arte y malabarismo. Sus patinadores son capaces de lucirse con un delicado y clásico movimiento de ballet tanto y de hacer reír a carcajadas a su audiencia. El cuerpo de baile y comedia está integrado por destacados atletas y especialistas en malabarismos, no pocos de ellos premiados en torneos internacionales. “La pareja de payasos ganó en el 2004 el Festival Internacional de Circo de Montecarlo”, avisa González. “Amamos lo que hacemos cada día, empezamos con esto a los tres años y seguiremos patinando hasta que nos dé el cuerpo”, concluye Plashchiskaya. La obra que el circo trajo a Bariloche está basada en un cuento de Hans Christian Andersen. Uno de los párrafos de esta breve historia dice: “¡Oh, sus labios eran peor que el hielo, y el beso se le entró en el corazón, que ya de suyo estaba medio helado! Tuvo la sensación de que iba a morir, pero no duró más que un instante; luego se sintió perfectamente y dejó de notar el frío”. Cuando los artistas rusos conquisten el escenario, seguramente el frío será lo primero en desaparecer de la sala.
Historias sobre hielo
Claudio Andrade candrade@rionegro.com.ar