Rusia y Europa juntas fundarán su aldea lunar

Las dos agencias espaciales, unidas tras un símbolo. Una base poblada reemplazará la ISS en el satélite.



#

Una base poblada en la Luna necesita tanto de la luz solar, para obtener energía, como de la sombra, para buscar allí agua.

Ciencia

Oscuro, solitario, gélido... el polo sur de la Luna se antoja un escenario inhóspito, pero tanto para la rusa Roscosmos como para la Agencia Espacial Europea (ESA) es un lugar cargado de simbolismo en el que ha de escribirse un nuevo capítulo de la historia espacial.

Dentro de cinco años, según el ambicioso plan, ambas agencias se proponen emprender juntas la búsqueda de agua entre los cráteres del satélite. Encontrarla es un requisito esencial para instalar allí una base permanente y poblada, una “aldea en la Luna”.

El sueño de una colonia en el cosmos sobrevuela las fantasías de investigadores de todo el globo. Ahora, 15 años después del lanzamiento de la primera tripulación para la Estación Espacial Internacional (ISS), el 31 de octubre del 2000, Rusia y sus socios europeos quieren ir un paso más allá.

Aunque ha pasado ampliamente inadvertido entre la opinión pública, el proyecto “Luna 27” lleva tiempo en marcha, señala el moscovita Igor Mitrofanov. Y, según afirma, los planes para la misión están muy avanzados.

“La Luna es el próximo continente que poblará la civilización. Allí habrá bases pobladas, al igual que las actuales estaciones de la Antártida”, sostiene. Así lo ve también el director de la ESA, Jan Wörner. “La generación más joven se inclina por una cooperación grande y global”. La “moon village” sentará las bases de un debate mundial sobre el relevo de la ISS a partir de 2024, añade.

Según expertos rusos, el polo sur de la Luna es interesante para la creación de una base poblada porque allí hay tanto luz solar como sombra. La luz es necesaria para la instalación de paneles solares que provean de energía, aunque los astronautas deberán seguir protegiéndose de la radiación solar. Y en la sombra hay más probabilidades de encontrar agua helada.

El plan de la misión consiste en primer lugar en el envío de un cohete ruso que transportará una sonda a uno de los gigantescos cráteres del polo sur. Allí, a unos dos metros de profundidad, comenzará los trabajos de perforación en busca de agua y otros “tesoros”.

“Si encontrásemos agua, habría de facto reservas naturales para futuras misiones y podríamos utilizarla como combustible para cohetes”, explicó Mitrofanov en el diario ruso “MK”. Aunque la ESA es “sólo” el socio menor de la expedición, se encarga de un elemento tecnológico clave: “Una perforadora ultrasónica evitará que las posibles reservas de agua se vean afectadas por la fricción, como ocurriría con una perforadora normal”, añadió.

Para que todo salga a pedir de boca, en el recinto de la compañía espacial NPO Lavotchkin de Chimki, cerca de Moscú, hay una maqueta del paisaje lunar. Allí es donde se entrena para la misión “Luna 27”, señala el experto Vladimir Solnzev. “Las pruebas ponen de manifiesto hacia dónde nos dirigimos: hacia una base plenamente capaz”, señala el director del holding de cohetes Energiya. En su opinión, como tarde en 2030 habrá un ruso en la Luna.

La parte europea aún no ha confirmado formalmente el proyecto. Roscosmos hace frente a los escépticos argumentando que hace 15 años no todos confiaban en el éxito de la ISS.

Sin embargo, desde entonces, este laboratorio a 400 kilómetros de la Tierra está permanentemente poblado. Esta comunidad extraterrestre da la vuelta a la Tierra en unos 90 minutos, a unos 28.000 kilómetros por hora. Su “primera piedra” se colocó en 1998, cuando el cohete ruso Proton llevó el primer componente. Más de una decena de naciones, entre ellas Brasil, Japón o España –como integrante de la ESA–, forman parte del proyecto.

No obstante, Rusia se propone abandonar la ISS en 2024 y en el futuro desarrollar planes con distintos socios. Esto se debe, entre otros factores, a la crisis política entre Oriente y Occidente, aunque Moscú planee la construcción de una nueva estación con China y con la ESA, ir a la Luna. Mitrofanov lo tiene claro: “Luna 27’ será el rocín para poblar la Luna”.

(DPA)


Comentarios


Rusia y Europa juntas fundarán su aldea lunar