“S.O.S. Educación”

Por Redacción

Si pretendemos conocer en qué situación estaremos en los próximos años, la respuesta a ese interrogante dependerá de los cambios en el sistema educativo.

Debemos reconocer que la educación está mal y asumir que, de cada 100 alumnos que inician la primaria, 38 terminan el secundario y sólo seis alcanzan un título terciario o universitario; que más de la mitad de los chicos que comienzan el Nivel Medio lo abandonan y la mitad de los que lo completan tienen serias dificultades para comprender lo que leen y para realizar operaciones matemáticas simples.

Las pruebas PISA –Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes–, que evalúan cada tres años a chicos de 15 años en ciencias, matemática y lengua, revelan el deterioro de la calidad educativa. Sobre 65 países evaluados, la Argentina en los últimos 15 años pasó del puesto 37 al 59. Señala también una elevada tasa de ausentismo, serias deficiencias de formación y evaluación docente y una altísima tasa de deserción.

La provincia de Neuquén no es ajena a ello, con un 57% de deserción en el Nivel Medio, más de 25% de ausentismo docente, serios problemas de infraestructura, entre otros, sumado a que es un hecho que una vez más no se cumplirá con el piso de 180 días de clases al año. Siendo optimistas, rondará los 160 días consecuencia de múltiples paros, falta de docentes, de auxiliares, problemas de suministro de servicios o deficiencias de infraestructura, y un elevado porcentaje de alumnos ni siquiera llegará a esa diezmada cantidad de días, dado que recurrentemente les suspenden las clases. Paradójicamente el Estado nacional en los últimos años destinó a Educación recursos que superan el 6% del PBI, y la Provincia hizo lo propio superando con creces la manda constitucional que obliga a aplicar a Educación como mínimo el 30% de las rentas generales. A las claras está el serio problema de eficiencia.

Los bajos niveles de calidad educativa generan un impacto social negativo y disminuyen las posibilidades de desarrollo de una sociedad, razones más que suficientes para revertir esta problemática y revalorizar que:

• La escuela es un lugar en el cual de manera prioritaria el alumno va a aprender y, aunque puede y debe también suplir otros aspectos, no debe perder de vista nunca su principal objetivo.

• Los niveles del Estado con responsabilidades directas en materia educativa deben de una vez por todas abordar la decadencia educativa y enfocar todos los esfuerzos en su solución definitiva, poniendo al alumno como principal objetivo.

• Aplicar métodos de evaluación objetiva y permanente a directivos, docentes y alumnos. Evaluar no significa estigmatizar, es parte indispensable del proceso educativo y sirve para identificar los problemas para luego corregirlos.

• Los sindicatos deben revisar su accionar y encontrar mecanismos que defiendan a sus representados, sin violentar sistemáticamente el derecho supremo de los alumnos a recibir la mejor educación posible. Los padres deben acompañar a sus hijos, respetando el ámbito escolar y la labor docente, inculcando valores sin pretender que en la escuela recaiga lo que es responsabilidad del seno familiar.

El presidente Sarmiento afirmó que “todos los problemas son problemas de educación”, por esa razón priorizó la educación, sentó así las bases para el desarrollo de Argentina en las primeras décadas del siglo XX y el país alcanzó un liderazgo regional y mundial.

Mejorar la calidad educativa no sucederá de la noche a la mañana pero tiene que comenzar ahora y entonces sí podemos proyectar un país con desarrollo y una provincia con inclusión social e igualdad de oportunidades para todos.

Cr. David Schlereth

DNI 21.469.240

Presidente del Concejo Deliberante de Neuquén


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