Se terminó el estilo de vida que tenían
BERLÍN (DPA).- La crisis económica que atraviesan países como España y Portugal no puede ser atribuida a los desequilibrios dentro de la Eurozona, sostuvo el economista estadounidense Kenneth Rogoff en una entrevista que publica el semanario alemán “Der Spiegel”. “El problema de Portugal y España no es Alemania, sino China. Los sureuropeos deben comprender que su actual estilo de vida en un mundo globalizado es insostenible sin reformas económicas profundas. Se terminó la forma en que vivían hasta ahora”, dijo el ex economista jefe del FMI y catedrático de la Universidad de Harvard. “Los sueldos en el sur de Europa han aumentado considerablemente en los últimos años pero los países siguen fabricando productos tradicionalmente sencillos como los textiles. Han dejado de ser competitivos en una economía globalizada. Por eso la producción se trasladó a Asia”, argumentó el experto. Rogoff se manifestó contrario a los reclamos dirigidos a Alemania para que suba los sueldos e para impulse así la demanda en Europa. “Alemania compite también con Estados fuera de Europa, que se alegrarían de ver mermada su competitividad. Hay solamente dos opciones: por un lado, los Estados sureuropeos deben invertir mucho más en educación y velar por la producción de bienes más valiosos. Por el otro, deben bajar los salarios en algunos sectores para poder estar a la altura de países emergentes como China, India o Brasil”. Rogoff no descartó que todos los miembros de la zona euro permanezcan en el bloque y que Alemania responda en un grado cada vez mayor por las deudas de los demás. “Pero el precio será alto para todos los involucrados: el sur europeo se estancará de forma duradera y Alemania crecerá menos también persistentemente”, advirtió. Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, advierte que no hay que sobredimensionar las diferencias que surgen en Europa sobre la gestión de la crisis de la deuda soberana. La política europea “es un poco como la política interior”, en la que hay “mucha discusión, mucha pelea entre los partidos en busca del camino adecuado”, sostuvo la mandataria. “Y por ello creo: Justamente cuando discutimos es porque queremos lo mejor para Europa”.