¿Se viene el cisma en la AFA?
Al menos tres grupos pujan por el control del fútbol argentino a partir del 30 de junio.
Gentileza
Luis Segura no se presentará en las próximas elecciones y el nuevo hombre fuerte del grondonismo es Claudio “Chiqui” Tapia.
La AFA quedó visiblemente desmembrada, con dirigencia en estancos en busca de mayor poder y dividida por formatos institucionales económicamente más convenientes, que alejan la chance del tan ansiado candidato único para la Asamblea del 30 de junio.
El presidente Luis Segura, que al fin admitió en público que no se postulará para la reelección, algo que le había confirmado al cada vez más estrecho remanente del grondonismo que le responde, ya no tiene el menor peso y su preocupación pasa más por la audiencia judicial en la que deberá declarar como sospechoso en torno a destinos de dineros de origen público.
Ni siquiera es interlocutor con el gobierno de Mauricio Macri, y los que cruzan el umbral de la Rosada son Daniel Angelici, amigo personal del Presidente de la Nación, y Matías Lammens, secretario general y tesorero.
La AFA quedó partida: los equipos grandes por un lado con la idea de la Superliga. Claudio “Chiqui” Tapia, de trabajo fino en las bases del ascenso y el interior, parece agrupar buen número, entre ellos dirigentes que abrevaron incondicionalmente en el grondonismo. Y Nicolás Russo, el dirigente de Lanús que busca amalgamar posiciones y que de paso blanqueó como está la cosa por la casa de Viamonte (ver aparte).
El cordobés Armando Pérez, de buen concepto entre sus pares, juntó apenas un puñado de dirigentes a una reunión de un salón del hotel Sheraton que quedó holgado.
Mientras, Marcelo Tinelli parece haber cedido mucho terreno desde la noche del bochornoso empate imposible en Ezeiza, Tapia es quien más se muestra, convoca a muchos dirigentes del interior y del ascenso, aunque necesita de los votos de Primera División para ser ungido.
El único de los clubes grandes que apoya a Tapia es Independiente, que preside Hugo Moyano, su suegro. Para gran parte de la directiva si el titular de Barracas Central es elegido en la Asamblea del 30 de junio, significará darle a Moyano el gobierno del fútbol y por ende sus dineros.
La dirigencia de Primera División y también en el gobierno miran con atención la acumulación de apoyo que recibe Tapia.
Mientras, el yerno del camionero salió a apuntar contra la dirigencia que ninguneó la reunión de Comité Ejecutivo. “No es agradable que los clubes representativos no vengan a las reuniones”, en referencia al faltazo de los dirigentes de Boca, River, San Lorenzo y Racing a la reunión que se desarrolló el lunes por la noche.
Para Tapia, “estas cosas no ayudan”, y reclamó que si la posibilidad de una “Superliga” es tan “beneficiosa, que lo planteen en el comité”.
Desmembramiento