Secretos de pesca en El Cóndor, San Blas y el golfo San Matías

Estos paraísos rionegrinos y bonaerenses siempre atraen a los pescadores. Y como aún no llegaron demasiados es un buen momento para probar suerte:en cualquier momento pueden tironear de la caña un cazón, una corvina o una pescadilla.



San Antonio. O la maravilla de pescar embarcados en el mar.  Martín Brubella

San Antonio. O la maravilla de pescar embarcados en el mar. Martín Brubella

Una rica y variada fauna ictícola espera a los amantes de la pesca deportiva en una vasta geografía de la costa atlántica rionegrina y del sur bonaerense. Y como la paciencia, la observación y dedicación fortalecen al buen pescador, es seguro de que con la acentuación de los días cálidos, los aficionados podrán atesorar el buen pique.

En caso de existir excelentes condiciones o bien en días nublados y sin sudestadas al frente, es muy posible que nadie quede defraudado. Al momento de tironear con la caña puede aparecer un cazón, una corvina o una pescadilla.

Estos son los ejemplares de mayor porte por los cuales provocan mayor entusiasmo cuando se decide apelar a esta práctica. Si bien la corvina se hace esperar aun, desde la playa central del balneario El Cóndor ahora que no hay demasiados visitantes para bañarse, los pescadores suelen estar bañados por la suerte.

El Cóndor. Una alternativa con muchos adeptos.

Allí, es factible enganchar algún pez gallo y pescadillas. Ambos ejemplares sirven muy bien de materia prima a la hora de hacer un rico estofado o elaborar milanesas.

A esta abundancia, se agregan por ahora la captura de rayas o “chuchos”. Tienen mala prensa. El pescador que cuenta con un bagaje de conciencia ambiental las devuelve. Otros más desaprensivos suelen abandonarlas en la orilla del mar promoviendo cierto riesgo, pues no le cortan la espinosa cola que puede generar una lastimadura a quien camina por la playa en forma distraída. Antaño, algunos cocineros regionales solían utilizar las aletas, y con una preparación especial para sacarle el gusto agrio, las incluían como “marinera” de pescado en los restaurantes.

Octubre y noviembre son aprovechables en la villa marítima viedmense precisamente en la playa central y en los días de semana. Los sábados y domingos ya comienzan a instalarse familias con carpas, sombrillas y el ruido. Este último factor es fundamental para ahuyentar peces, y los aficionados se corren o se arriesgan a perder pique.

Ensenada. Una buena jornada y piezas en exposición para la envidia de los otros pescadores.

Hay que tomar en cuenta que en ese lugar rige una norma municipal (Ordenanza N° 5 814) que divide la playa por diferentes usos en los meses de verano, y justamente, el sector central está vedado a todo tipo de pesca.
Mateo Guttman (19), quien vive en El Cóndor y se inició desde pequeño, es un asiduo concurrente a las zonas de pesca. “Aprovecho la playa central ahora que hay poca gente y como el agua se está empezando a templar me quedo las seis horas de pleamar y algún tiempo en la bajante”, cuenta. En su actual talento de pescador, dice haber cobrado una raya de 2,5 kilogramos como pieza principal.

Para sus incursiones a la orilla del Atlántico emplea una vara de dos tramos, un reel frontal, y tanza de 40 milímetros y un chicote en la “madre” para llegar a unos 90 metros sin cortar el sedal evitando así perder los costosos anzuelos, la plomada y la carnada. Su señuelo preferido son los langostinos. Señala que “cuando suele llenarse la playa de gente decido ir en otros horarios que esta vacía o bien me corro un poco hasta la ‘Piedra del lobo’”. Este sitio es el inicio de una cadena de restinga que posee la villa marítima casi hasta el Faro Río Negro.

Es codiciado por los pescadores en virtud de que, aun con el riesgo de enganches, las pescadillas o corvinas suelen acercarse a la costa para “comer mejillones en la pleamar”, sostiene como buen observador.

Números

$70
al año sale un permiso de pesca que hay que tramitar en el litoral bonaerense, y caso contrario hay multas con un mínimo de cuatro sueldos de un empleado público ($ 18.000).
29
kilómetros separan al Cóndor de Viedma por ruta asfaltada.

San Blas

“Hace 28 temporadas que estoy arriba de la lancha, y en todo este tiempo aprendí que la pesca es la excusa. Lo más importante, es crear el ambiente apto para que los pescadores puedan vivir un inolvidable momento, entre amigos o con la familia, y que les quede grabado para siempre en su memoria”. Con esas diplomáticas palabras se presenta Carlos Pozobón, Alias “Carloto”, quien ofrece servicios embarcados en Bahía San Blas, considerado el “Paraíso de los pescadores”.

Este prestador posee un catamarán de 10 metros de eslora y una lancha tracker con potentes motores como para volver enseguida en caso de levantarse una tormenta. La capacidad es de 14 pasajeros, cada una.

San Blas. Una tradición que se renueva año a año.

“San Blas tiene visitantes de todo el país, y no tenemos clientes con un perfil netamente deportivo, aquí vienen para llevarse una buena cantidad de pescado, y es algo muy distinto a lo que ocurre en zona de lagos que suele existir la pesca con devolución”, asevera mientras toma reservas de la ciudad de Buenos Aires, la Provincia de Córdoba o el sur del Litoral argentino.

Sus servicios tienen una o dos salidas, según la modalidad que adopten los pescadores, y hay refrigerios a bordo. Con el objetivo de evolucionar en el negocio, “Carloto” trabaja cada día de la temporada de pesca, arrojando el anzuelo en el cardumen de clientes, “con la clara convicción de que voy a pescar amigos”, sostiene.

Este pesquero, ubicado a unos 100 kilómetros de Carmen de Patagones (con 60 de tierra), tiene en la actualidad una importante porción de plazas ocupadas y junto con corvinas y pescadillas, desde la costa se están cobrando algunos cazones de entre 12 y 15 kilos. Para esta temporada, con importante nivel de aficionados, los prestadores de la bahía hicieron una importante inversión con la limpieza de las playas de enganches como para que, aquellos que no quieren treparse a una lancha, puedan probar desde la costa.

Golfo San Matías: piques tentadores durante todo el año


El golfo San Matías tiene muchos puntos de interés para los amantes de la pesca deportiva, con el beneficio de que en estas aguas los buenos piques están garantizados todo el año.

Las opciones incluyen pesca embarcada y de costa. Los que disfrutan de probar suerte con la caña mar adentro pueden acceder a un rango más variado de especies, que incluyen meros y los clásicos salmones que tanto interés despiertan para los que adoran los sabores marinos.

Pescar mar adentro

Una excursión de pesca, con todo incluido, se cotiza a $4000 por persona. La salida posee entre 4 y 6 horas de duración según la empresa y se realizan bonificaciones por grupos. Ofrecen esta opción la firma Las Grutas Avistajes, que está ubicada a la altura de la tercera bajada del balneario. Su teléfono de contacto es (2920) 523957. También, por el mismo monto, la actividad se consigue en Rupestre Patagonia, que opera en el Mirador Norte del Puerto San Antonio Este, ubicado a 65 km por ruta 3. Para contactos, el número es (2934) 461280.

En el caso de la pesca costera, todas las playas son aptas para intentar piques, pero hay tres puntos claves. En esta villa turística el ideal es La Rinconada, ubicada a la altura del acceso norte. Es perfecto para pesca variada. Los que quieran hallar cazones, entre otras especies, deberán optar por el balneario La Conchilla. Es la playa que se extiende a la vera de la ruta 3, antes de ingresar al Puerto SAE.

Finalmente, en el balneario La Mar Grande, de San Antonio Oeste, se capturan buenos merluzones. Para llegar hay que dirigirse al cruce de las rutas 3 y 251, en cuyas inmediaciones se inicia un camino ubicado sobre la ruta 2 que conduce a la firma Alpat, y posee cartelería indicativa.

La buena noticia es que los que acompañen a los pescadores pero no compartan su pasión también tendrán asegurado el disfrute. Cada una de estas playas es un deleite para los sentidos y en primavera el clima es óptimo para retomar el contacto con el mar. Y recorrer el circuito urbano que ya comienza a mostrar ofertas gastronómicas. Ideal para deleitarse con algún plato.

Precios de equipos, hospedaje y lanchas


+ En los equipos de pesca, un anzuelo de variada tiene un precio base de $ 7. Una caña cuesta $ 2.000 como mínimo.

+ La tanza de 40-60 milímetros ronda los 150 los 100 metros.

+ La bandeja de camarones o anchoa se cotiza $ 100, aunque se está empleando carpa de casi un kilo a razón de $ 100.

+ Un servicio embarcado mínimo en San Blas oscila entre $2.200 y $3.300 por persona (incluye equipo de pesca y carnada).

+Una estadía en departamentos en San Blas tiene un precio de entre $450 y $ 700 por día y por persona.


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