“Sede provincial de la vergüenza rumbo a Jesús María”
Como es costumbre, se dio inicio en Cervantes al campeonato de jineteada para elegir al mejor representante, por así decirlo. Todos muchachos que anhelan cumplir su sueño, llegar a Jesús María representando a toda la provincia. Bueno ¡todos no!, los que fueron “invitados” por los organizadores haciendo uso de la democracia y dejando afuera a quienes no prefirieron en la elección. Empezó el acto, con el gobernador presente. La intendenta Claudia Montanaro dio la bienvenida, inauguró arreglos hechos al predio y, en fin, todo marchaba según lo dispuso la comisión organizadora. El problema fue que desde el comienzo les entregaban a los montadores un reglamento (hecho por la propia comisión), el cual los regía y en el que se respaldaban. Todo muy protocolar… ¡Claro se olvidaron de leerlo! No puedo comprender cómo el Municipio de Cervantes, más precisamente la intendenta Montanaro, avala un evento y respalda a la comisión que lo organiza, cuando su reglamento establece que no se responsabilizan por los accidentes que sufran los jinetes antes, durante o después de la monta… Claro, para eso hay una supuesta mutual del jinete que los deposita en el hospital al que lleguen. Y por otro lado, al finalizar las domas públicamente y en el momento como tiene que ser, dan los puntajes que el jurado considera para cada monta. Otro grave error: a la mayoría le pusieron menos de 4 puntos, cuando el reglamento determina que la tabla de puntuación para quien cumpla con el tiempo reglamentario es de 4 a 7 puntos. ¡Un desastre! Por suerte los perjudicados hicieron uso de la palabra y reclamaron, más allá de que los miembros de la comisión les decían que si se reclama al jurado se los sanciona hasta tres años sin poder volver a participar… ¿Qué? ¡Amenazas! Imponen un reglamento que deben respetar los jinetes pero se olvidaron de cumplir la parte que les toca. Los derechos se reclaman, se respetan y se defienden. Una verdadera vergüenza, todos los que reclamamos lo hacemos porque son los jinetes, familiares nuestros, los que se juegan la vida haciendo el espectáculo del cual ustedes se aprovechan. Esta situación pone de manifiesto con qué clase de personas tratamos, con qué valores. Al parecer, para muchos, el vestir de gaucho es solo un disfraz. Cecilia Fernanda Osses DNI 34.397.535 Cervantes
Cecilia Fernanda Osses DNI 34.397.535 – Cervantes
Como es costumbre, se dio inicio en Cervantes al campeonato de jineteada para elegir al mejor representante, por así decirlo. Todos muchachos que anhelan cumplir su sueño, llegar a Jesús María representando a toda la provincia. Bueno ¡todos no!, los que fueron “invitados” por los organizadores haciendo uso de la democracia y dejando afuera a quienes no prefirieron en la elección. Empezó el acto, con el gobernador presente. La intendenta Claudia Montanaro dio la bienvenida, inauguró arreglos hechos al predio y, en fin, todo marchaba según lo dispuso la comisión organizadora. El problema fue que desde el comienzo les entregaban a los montadores un reglamento (hecho por la propia comisión), el cual los regía y en el que se respaldaban. Todo muy protocolar... ¡Claro se olvidaron de leerlo! No puedo comprender cómo el Municipio de Cervantes, más precisamente la intendenta Montanaro, avala un evento y respalda a la comisión que lo organiza, cuando su reglamento establece que no se responsabilizan por los accidentes que sufran los jinetes antes, durante o después de la monta... Claro, para eso hay una supuesta mutual del jinete que los deposita en el hospital al que lleguen. Y por otro lado, al finalizar las domas públicamente y en el momento como tiene que ser, dan los puntajes que el jurado considera para cada monta. Otro grave error: a la mayoría le pusieron menos de 4 puntos, cuando el reglamento determina que la tabla de puntuación para quien cumpla con el tiempo reglamentario es de 4 a 7 puntos. ¡Un desastre! Por suerte los perjudicados hicieron uso de la palabra y reclamaron, más allá de que los miembros de la comisión les decían que si se reclama al jurado se los sanciona hasta tres años sin poder volver a participar... ¿Qué? ¡Amenazas! Imponen un reglamento que deben respetar los jinetes pero se olvidaron de cumplir la parte que les toca. Los derechos se reclaman, se respetan y se defienden. Una verdadera vergüenza, todos los que reclamamos lo hacemos porque son los jinetes, familiares nuestros, los que se juegan la vida haciendo el espectáculo del cual ustedes se aprovechan. Esta situación pone de manifiesto con qué clase de personas tratamos, con qué valores. Al parecer, para muchos, el vestir de gaucho es solo un disfraz. Cecilia Fernanda Osses DNI 34.397.535 Cervantes
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