Semáforos en Neuquén: por cada luz verde pasan sólo cuatro autos
En la ciudad hay 187 cruces semaforizados. Algunos son monitoreadas por el municipio, que regula el tiempo de acuerdo a la intensidad del tránsito.
El apuro prima en las calles de la ciudad, los conductores buscan una velocidad constante para llegar a su destino sin interrupciones. Pero a diario se enfrentan con un gran problema: lo semáforos descoordinados que obligan a esperas que en tiempo real son cortas pero al volante se tornan eternas.
Cuando los semáforos no están sincronizados el caos, la impaciencia y el peligro se adueñan de las calles neuquinas.
Si una calle en toda su extensión tiene muchas esquinas semaforizadas no sólo produce malhumor en los conductores sino que retrasa y pone lento el tránsito a tal punto de tardar más de 5 minutos en recorrer apenas 50 metros. Un ejemplo es calle Linares y Perito Moreno. Allí hay un semáforo para los que circulan de oeste a este y otro para los que transitan por Linares. Su convivencia con otro semáforo a menos de cien metros, en Félix San Martín y Ruta 22, convierte a ese tramo en un verdadero caos.
Al estar descoordinados ese semáforo con el de la ruta, en menos de 200 metros se forma una larga fila de autos que pelean por atravesar de un lado al otro. Los segundos que habilitan el verde también afectan el tránsito. Son exactamente 15 segundos donde alcanzan a pasar sólo 4 autos, pero a esos se les suman otros 2 o 3 vehículos que pasan en rojo.
También se le suma a la larga fila de autos sobre Linares, los vehículos que quieren doblar y circulan sobre Perito Moreno. Una vez que el semáforo de Linares esta en verde se adelantan para entrar en la fila antes de que los otros autos los dejen sin lugar. Se enredan en una pelea sin tregua por pasar primero. Nadie cede el paso, todos tocan bocinas e insultan. “Te quedas en el medio de la calle esperando que el que quiere doblar por Perito Moreno se meta y hasta que pasa todo eso ya el semáforo se pone en rojo dos o tres veces”, relató Ezequiel Urtazo, un vecino de Neuquén.
Otro semáforo imposible es el que se encuentra en Gatica y Río Senguer. Para cruzar Río Senguer, si un auto va por Gatica solo tiene 10 segundo. Sólo alcanzan a pasar 4 autos cada vez que el semáforo se pone en verde.
“Muchos pasan en rojo porque sino tienen que parar en menos de 50 metros, unas tres veces y eso es cansador”, sostuvo Omar Henríquez, vecino del barrio aledaño al balneario.
“Si quiero ir a Cipolletti evito esta calle porque siempre tardás un montón. Si no tenés que pasar en rojo y no es seguro”,
dijo Ezequiel Urtazo, refiriéndose a calle Linares que conecta con la Ruta 22.
Rojo, amarillo, verde
los colores del problema
En la ciudad hay 187 intersecciones semaforizadas.
La gran mayoría son semáforos con segundero regresivos o semáforos inteligentes.
Permiten marcar el tiempo que tienen los conductores para transitar o detenerse en una esquina.
Sincronican y agilizan el flujo vehicular, descomprimen y ordenan el tránsito. Permiten el cruce seguro de peatones.
Bajo control
Datos
- “Si quiero ir a Cipolletti evito esta calle porque siempre tardás un montón. Si no tenés que pasar en rojo y no es seguro”,
- 115
- esquinas semaforizadas son monitoreadas por el municipio. Modifican los tiempos de acuerdo al flujo vehicular.