Siri Hustvedt, la nueva Princesa de Asturias

La escritora norteamericana, ensayista, historiadora, poeta, fue elegida como la nueva merecedora del galardón español. Una princesa bien de estos tiempos.

Una voz propia y elegante. Un universo entero de intereses: la pintura, la neurociencia, la psicología, la ficción, el ensayo, la poesía. La escritora Siri Hustvedt acaba de ganar el Premio Princesa de Asturias por todo eso, y se agradece.

El jurado, reunido en la ciudad de Oviedo, la calificó como una estudiosa de «las cuestiones fundamentales de la ética contemporánea», y la distinguió por su larga y variada carrera, con la que contribuyó al «diálogo interdisciplinario entre las ciencias y las humanidades».

Pero quién sabe si esas palabras alcanzan a dimensionar la variada obra de esta mujer de 64 años que desde 1982 está casada con el también escritor Paul Auster.

Su libro «Todo cuanto amé» es la que la hizo entrar al mundo grande de las letras. ¿De qué se trata? De la profunda amistad que traban  Leo Hertzberg,y el pintor Bill Wechsler a partir de un cuadro. En la trama, no es tan importante que se hagan amigos. Lo importante es cómo Hustvedt bucea en la mente de ellos, cómo las cosas se enredan y se tensan, y cómo el thriller pasa a formar parte del relato, el dato macabro, tras una muerte que desestabiliza todo.

Pero ya antes había debutado con la elogiada «Los ojos vendados»  que marcó el tono literario de esta admiradora de Dickens (con el que hizo su tesis doctoral).

Pero lo suyo no es sólo la ficción. Hustvedt, que es licenciada en Historia, doctora en Literatura Inglesa por la Universidad neoyorquina de Columbia, y además experta en neurociencia y psicoanálisis, sufrió fuertes dolores de cabeza desde joven. Y transformó esa experiencia en un libro tan atrapante como inquietante. «La mujer temblorosa» se llama ese experimento literario-científico.

Hija de emigrantes de origen noruego, Husvedt, que nació en Minnesota cambió en su juventud los pasajes rurales por la movida Nueva York de los años setenta.

Además de todo esto, Hustvedt se ha interesado por la pintura, e impartió charlas sobre la materia en el madrileño Museo del Prado y en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

Justamente en ese ambiente es donde se mueve como pez en el agua. Quizá la mejor fusión de sus intereses esté en el último de sus ensayos, La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres (2016), que reúne sus mejores reflexiones publicadas entre 2011 y 2015. Una de las conclusiones que se extraen de su lectura puede ser, como defiende ella misma, que “todos somos un poco hombres y un poco mujeres”, algo que queda reflejado, dice, en la falsamente muy masculina elogiada obra de Karl Ove Knausgard.

“Como mujeres debemos ejercer el poder y la autoridad sin esperar el permiso de los hombres para hacerlo”

Siri Hustvedt

¿Otro dato de Hustvedt? Recauda dinero para organizar la “resistencia” contra el presidente Trump, alguien que “en la guerra civil contra las ideas que tiene lugar en Estados Unidos dispara racismo y misoginia; en realidad, su elección fue fruto del miedo de los hombres a las mujeres; temen perder autonomía”, dijo, la nueva princesa. .

El de las Letras es el quinto de los ocho premios internacionales Princesa de Asturias, considerados como los Nobel del mundo hispánico. En la categoría competían en esta ocasión 28 candidaturas procedentes de 17 países.


El año pasado la galardonada fue la francesa Fred Vargas, conocida por su larga serie de novelas negras. Entre los ganadores de años anteriores figuran el cubano Leonardo Padura (2015), el español Antonio Muñoz Molina (2013), el colombiano Álvaro Mutis (1997) o el mexicano Juan Rulfo, en 1983.


El galardón consiste en una escultura de Joan Miró y una dotación de 50.000 euros (unos 56.000 dólares), un diploma y una insignia.
Como de costumbre, los premios los entregarán los reyes de España, Felipe y Letizia, en un acto solemne previsto el próximo mes de octubre en Oviedo, capital de la región de Asturias.


Exit mobile version