Sobreseyeron a policías acusados de golpear a un hombre
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NEUQUÉN (AN).- Dos policías, ahora retirados, que estaban acusados de golpear a un hombre durante un operativo, fueron sobreseídos ayer a pedido de la fiscal Gloria Lucero, quien planteó que a cuatro años del hecho no se pueden obtener nuevas pruebas para elevar el caso a juicio. Los incidentes denunciados ocurrieron el 3 de mayo de 2011 en Concordia al 3000, en la puerta de la casa del denunciante quien señaló que al llegar a su casa fue interceptado por cuatro patrulleros y golpeado brutalmente por al menos seis efectivos. El hombre, de apellido Quintana, denunció que recibió golpes de puño y patadas cuando lo subieron a una camioneta policial. En la denuncia su esposa contó que salió al escuchar las sirenas policiales pero también recibió un golpe de puño en el rostro. En tanto que la empleada doméstica del matrimonio declaró que vio por la ventana lo ocurrido y que vio a su patrón ser golpeado por la policía. Por los golpes recibidos Quintana fue trasladado primero al hospital Bouquet Roldán y desde allí derivado aún inconsciente al hospital Castro Rendón. El reporte médico indicó que tenía entre otras lesiones una hemorragia en el ojo izquierdo, lesiones varias en la nariz y un edema auricular. La investigación contó con una rueda de reconocimiento en la que el denunciante y su mujer reconocieron a dos policías, los imputados José Retamal y Ángel González. Sin embargo los policías declararon que actuaron en colaboración con una persecución iniciada en la jurisdicción de la Comisaría Segunda de una camioneta Toyota Hilux, que se había dado a la fuga con tres hombres en su interior. Explicaron que Quintana se “autolesionó dentro del patrullero”. Y radicaron una denuncia en contra de Quintana, acusándolo de resistirse a la detención y a su hijo menor de edad de romper el vidrio de un patrullero. Ayer, cuatro años después de iniciada la investigación la fiscal solicitó el sobreseimiento de los dos policías que recientemente pasaron a retiro. Explicó que es ante la imposibilidad de recolectar nuevas pruebas y ante el dato contradictorio de las planillas policiales que indica que uno de los imputados se retiró casi en forma inmediata del lugar. El juez Marcelo Muñoz hizo lugar al pedido que fue respaldado por la defensora de Retamal y González, Laura Cancela, y sobreseyó a los dos imputados del delito de severidad, una forma similar a los apremios.