Bariloche y El Bolsón buscan 600 mil dólares para prevenir incendios forestales, cuyo combate cuesta decenas de millones
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura evalúa un plan de Río Negro para reducir el riesgo de incendios en las zonas de interfase en Bariloche y El Bolsón.
Representantes de FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) visitaron Bariloche y la región para evaluar el plan de prevención de incendios forestales destinado a esa ciudad y El Bolsón que, de ser aprobado, accederá a 600 mil dólares.
La premisa de la Subsecretaría de Recursos Forestales de Río Negro es reducir el riesgo antes de que ocurran los incendios forestales: los estudios demuestran que invertir en prevención «resulta significativamente más eficiente y menos costoso que afrontar el combate del fuego».
Las cifras son alarmantes. El incendio forestal en Cuesta del Ternero, cercano a El Bolsón, en 2021 costó 4 millones y medio de dólares; el de Los Manzanos, al sur del parque nacional Nahuel Huapi, en 2025 demandó 5 millones y medio de dólares. El del Valle Magdalena, en Neuquén, que afectó 24.000 hectáreas costó unos 30 millones de dólares y el de Los Alerces este verano, rondó los 20 millones de dólares -al igual que el de Puerto Patriada-.
En esta línea, el biólogo Javier Grosfeld, técnico del Conicet Patagonia Norte, remarcó que «todo ese dinero no lo estamos destinando a la prevención. La prevención es cara, pero así reducimos los riesgos». La inversión en prevención, estimó, implica un ahorro que ronda entre 4 a 30 veces en relación al costo de un incendio forestal.
En esta ocasión, el plan de prevención de incendios forestales sobre el que pretende avanzar Río Negro alcanza más de 13.500 hectáreas, protege miles de viviendas e incorpora la participación de comunidades mapuche, poblaciones rurales y la comunidad en general en su diseño.
La iniciativa contempla una parte destinada a la comunicación, con cartelería y mensajes en los medios de comunicación y un trabajo conjunto con las demás provincias patagónicas. «Sería importante que un turista que ingresa por Neuquén y luego se dirige a Esquel, vea una misma comunicación. Pero también apuntamos a la apertura de caminos en muchas poblaciones y al abastecimiento de agua», puntualizó Claudia Contreras, subsecretaria de Recursos Forestales de Río Negro. En relación al último punto, recalcó que hay «lugares que no tienen agua de forma natural y por lo tanto, se pueden requerir tanques australianos para captar agua de alguna manera«.
El foco del plan de prevención está puesto en las zonas de interfase (la transición entre el bosque y las áreas urbanizadas) tanto de Bariloche como El Bolsón: «No decimos que hay preocupación sino que nos estamos ocupando. Hoy, el lineamiento es la reducción del combustible». Y advirtió que el año pasado, el esfuerzo se concentró en elaborar un mapa unificado de reservorio de agua en la zona, en los accesos, los caminos y cortafuegos. «Este verano, la comunidad entendió la importancia de estar atento al índice de peligrosidad para saber si puede hacer fuego o no. Siempre la interfase es el lugar a trabajar. Lo primero es la vida humana, la propiedad y el bosque», manifestó.
Las cinco provincias patagónicas están embarcadas en planes de prevención de incendios forestales que financiará la FAO. Francisco Yofré, coordinador general del proyecto, con más de 20 años de trayectoria el organismo internacional de la ONU, explicó que la idea es «formular un plan de prevención con todos los actores involucrados -en el caso de Río Negro, Splif, Ciefap y pobladores en las zonas de bosques-«. Una vez aprobado -se estima que será a fin de año-, se procede a la inversión que llegaría en 2027.
«En Río Negro, el proyecto fue formulado por el Ciefap y el Splif, junto a los técnicos de la Subsecretaría de Recursos Forestales», esbozó Contreras.
En tanto, tras su paso por Bariloche, Yofré advirtió que, en esta instancia, se evalúa en qué conviene invertir y las prioridades. Se piensa, por ejemplo, en la comunicación, en cartelería para las zonas de bosques, en educación ambiental sobre hacer fuego. También en una posible aplicación, junto al Splif, que marque la temperatura ambiental y advierta si se puede hacer fuego o no».
Valoró que son «las mismas comunidades las que marcan el camino, saben qué se necesita e intervienen en la formulación de los planes». «Todo el plan está consensuado con las comunidades. Es un plan de abajo hacia arriba«, sintetizó y admitió que las cinco provincias patagónicas avanzan en el mismo camino. Río Negro se diferencia del resto con la experiencia del Splif (Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales).
Comentarios