De vender empanadas a diseñar la “casita” de Bad Bunny: quién es el argentino Federico Laboureau

Director artístico, migrante y emprendedor gastronómico, reinventó su carrera en plena pandemia. Hoy combina cine, grandes producciones y un restaurante argentino que conquistó a gigantes de Hollywood. Cómo llegó a trabajar para el show de Bad Bunny en el Super Bowl.

Por Redacción

Instalado en Los Ángeles hace 12 años, Federico Laboureau llevó la memoria de la casa latina al interior de la “Casita” del show. Gentileza.

Cuando millones de personas vieron el show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl, pocos sabían que detrás de la famosa “casita” inspirada en las viviendas tradicionales de Puerto Rico había un argentino. Federico Laboureau fue el encargado de diseñar su interior: ese universo de recuerdos, porcelanas, costureros y flores artificiales que evocaban la casa de la abuela latina.

Federico Laboureau: migrante y director de arte


Pero su historia no empieza en un estadio ni en la NFL. Empieza hace 12 años, cuando decidió emigrar junto a su marido, Maximilian Pizzi, para potenciar sus carreras en la industria audiovisual. Su primera parada fue México, donde el networking y la experiencia hicieron crecer sus proyectos. Luego llegó Los Ángeles.

En Estados Unidos trabajaron en televisión, publicidad, desfiles y producciones para gigantes como NBC, ABC, Amazon, Disney Plus y Warner. La carrera parecía consolidada. Hasta que llegó la pandemia.

Pedro Pascal, Karol G, Cardi B y Young Miko fueron algunos de los artistas que compartieron escena dentro de la “Casita”, el espacio diseñado por el argentino Federico Laboureau. Gentileza.

Federico Laboureau: de los sets de filmación al horno de empanadas


Con la industria audiovisual frenada, Laboureau y Pizzi se animaron a un giro inesperado: la gastronomía. Así nació Fuegos LA, un restaurante argentino informal con impronta gourmet.

El proyecto arrancó en casa, como muchos emprendimientos de pandemia: horas de cocina, pruebas, recetas, ensayo y error. Comenzaron vendiendo empanadas congeladas para medir la respuesta del público. Funcionó.

A fines de 2024 abrieron su primer local cerca del campus de la USC y del futuro museo de George Lucas, en un polo en expansión de cara al Mundial. Ofrecen empanadas tradicionales con un toque moderno, versiones listas para hornear y platos argentinos reinterpretados.

El salto fue rápido: Netflix y Warner Bros los contrataron para servicios de catering. De vender empanadas caseras pasaron a cocinar para estudios de Hollywood.

Federico Laboureau: el argentino detrás de la casa de la abuela latina


En diciembre de 2025 recibió un llamado para “bloquear fechas”, sin demasiadas explicaciones. Una recomendación lo acercó al equipo de Bad Bunny. Tras revisar su trabajo, la NFL y el equipo creativo lo aprobaron para diseñar el interior de la casita.

La “Casita”, inspirada en las viviendas tradicionales de Puerto Rico, fue diseñada en su interior por el argentino Federico Laboureau. Gentileza.

El proceso fue un intercambio con un director francés y una directora creativa británica. Laboureau aportó memoria y sensibilidad latina.

“Como latino, me es muy fácil representar la casa de la abuelita”, contó. Los detalles fueron clave: muñequitos de porcelana, latas de galletitas, costureros, objetos religiosos, flores artificiales. Elementos que en pocos segundos construyen una identidad reconocible para millones.

La escenografía no era solo decorado: era relato cultural.

Costureros, porcelanas y flores artificiales: los detalles que recrearon la casa de la abuela latina. Gentileza

Federico Laboureau: Arte, comida y latinidad


Mientras trabajaba en una de las puestas en escena más vistas del planeta, Laboureau también expandía Fuegos. Lanzará pizza argentina y ampliará el bar en plena “ola de latinidad” en Estados Unidos.

Entre luces y escenografía, el argentino coordinó los detalles del interior de la “Casita”. Gentileza.

Su recorrido no es lineal. Es una mezcla de diseño de arte, migración, cocina y resiliencia. De sets internacionales a una cocina de garaje. De empanadas congeladas a catering para Netflix. De la casa propia a la casa simbólica de todas las abuelas latinas.

Federico Laboureau no eligió entre arte y comida. Convirtió ambas cosas en escenario.


Exit mobile version