El psicólogo que milita para batallar y acompañar la adolescencia se presenta en Cipolletti y en Neuquén
"Pasamos de una generación que le tuvo miedo a sus padres a una que le tiene miedo a los hijos", explica Alejandro Schujman que propone un encuentro con familias para este fin de semana en la región.
El uso excesivo de las redes sociales, la baja tolerancia a la frustración, la ludopatía, el abuso de sustancias, la sexualización temprana, la violencia. El psicólogo Alejandro Schujman llega a Cipolletti y Neuquén con “Adolescencia, un desafío posible”, su nuevo unipersonal dirigido por Eugenia Tobal y Mariana Melinc.
«La charla lleva el nombre de mi anteúltimo libro. La adolescencia es una etapa maravillosa, pero mal leída desde el mundo adulto. Lo cierto es que esta etapa no cambió, pero sí la manera de los adultos de mirarla y acompañarla. Estamos sobreprotegiendo a los chicos en el mundo real y dejándolos solos en el universo«, sintetiza este escritor y conferencista que dicta talleres y obras de teatro en Argentina, España, México, Uruguay y Chile.
El foco está en la salud mental de los adolescentes: «Empecé a trabajar hace 40 años en 1987 y hoy todo está peor que cuando me recibí. Preocupan las cuestiones de ansiedad, chicos muy metidos para adentro, depresiones juveniles, suicidios adolescentes y hacemos todo al revés«. Este psicólogo «especialista en vínculos» y autor de nueve libros, propone «aportar un grano de arena acercando a las familias a los chicos. Los adolescentes son Chihuahuas disfrazados de Rottweiler«.

El mundo, entiende, es riesgoso y «no está diseñado para cuidar a los chicos». «Cuando era chico teníamos cuatro canales de aire. Veíamos El Chavo, El Zorro, Tom y Jerry. Nos aburríamos e inventábamos juegos«, recuerda y menciona que hoy, en cambio, «los chicos tienen una sobrestimulación permanente. Hay un intercambio de dopamina y cortisol que hacen que la diferencia entre estar sobrexpuesto y ser adicto a las pantallas sea chica».
Puso como ejemplo un sitio visitado por muchos chicos donde chatean y hacen videollamadas «con gente de todo el mundo. Entonces, un nene de 8 años de Australia puede estar chateando con alguien que, en realidad, es mayor, mientras una pareja de Corea tiene sexo y así va pasando gente. Es de fácil acceso y los pedófilos se frotan las manos con total naturalidad».
Empoderar a los padres
A través de su trabajo, Schujman advierte que su intención es «empoderar a los padres, ayudándolos a recuperar el sentido común«. En su última presentación en Mar del Plata, una madre le confió que estaba arrepentida por haber habilitado a su hijo de 11 años a acceder a TikTok. «‘Está mal, ¿cómo hago?’, me preguntó. ‘Con tres palabras’, le respondí, ‘perdón, me equivoqué’. Al día siguiente, me escribió que había funcionado. Y su hijo le respondió con dos palabras: ‘Está bien'», cuenta.
Otra situación actual, acota Schujman, es el bajísimo umbral de frustración en los niños. Considera que es un error sobrefacilitar absolutamente todo. «Pasamos de una generación que le tuvo miedo a sus padres a una que le tiene miedo a los hijos. Un problemón. Mientras daba una charla en una empresa, uno de los jefes me dijo que se le apareció la madre de un empleado de 30 años pidiendo que tuviera paciencia a su hijo ya que atravesaba una crisis de pareja. Hay una sobreprotección que genera pocas posibilidades de afrontar lo que se viene», comenta.
Agrega la salida de la pandemia, cuando salieron a la luz múltiples situaciones de violencia entre adolescentes. «Era una especie de ‘Relatos salvajes’ con adolescentes como protagonistas. La buena noticia es que hay mucho por hacer. Es urgente, pero podemos hacerlo«, valora.

En sus conferencias, Schujman interactúa en gran medida con el público y en especial, con los chicos. Sucede que los más jóvenes son quienes más levantan la mano para hablar y decir lo que sienten. «Es un gran momento para apagar las pantallas, mirarnos a los ojos y conectar con ellos que tienen mucho que decir. Tienen una salidas fantásticas«, admite.
En una ocasión, una nena le contó que cuando algo la pone triste, su padre solo le manifiesta que ‘nada puede hacer’. «Lo mejor que podemos hacer es escuchar desde la empatía. Soy padre hace 32 años y una vez, después de una charla, mi hijo Santiago que, en ese momento tenía 10, me dijo: ‘Papi, las cosas que decís en las charlas, no te salen mucho conmigo'», subraya.
Respecto a su presentación en Cipolletti y Neuquén, Schujman prefiere no hablar de charlas. Sus propuestas se basan en «una mezcla de obra de teatro, grupo de terapia con una estructura de momentos más teatrales e incluso musicales«.
«Es una pausa en esta vorágine de lo urgente, un lindo plan familiar y las funciones están pautados para una hora y veinte minutos. Los chicos participan porque tienen mucho para decir. Se trata de abrir un espacio de diálogo, que los padres vuelvan a entender que pueden hablar con sus hijos y viceversa», concluye.
Schujman presenta “Adolescencia un desafío posible” este sábado a las 21 en el centro cultural Roberto Abel en Cipolletti y el domingo a las 20 en Casino Magic, en Neuquén.
Entradas en venta por Entrada Uno. El valor es de 40 mil pesos, con descuentos del 50% para grupos familiares.
El uso excesivo de las redes sociales, la baja tolerancia a la frustración, la ludopatía, el abuso de sustancias, la sexualización temprana, la violencia. El psicólogo Alejandro Schujman llega a Cipolletti y Neuquén con “Adolescencia, un desafío posible”, su nuevo unipersonal dirigido por Eugenia Tobal y Mariana Melinc.
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