Sociedad
Con los ojos llenos de lágrimas, la mujer le dejó una beba en los brazos a Víctor Herrero Rojas antes de ir a denunciar el secuestro de su esposo en la plaza de Cipolleti. Venían escapados de la dictadura en Chile y nunca se los volvió a ver. Uno de los imputados calificó de marxista a la fiscalía.