Incendios en Chubut: “La lluvia ayudó un montón, pero no nos podemos relajar”

En la zona se registraron ayer 33 milímetros y se esperan más precipitaciones. Hay 500 agentes trabajando en el terreno.

Por Soledad Maradona

La lluvia llegó como una bendición a toda la región cordillera, especialmente a Chubut donde las precipitaciones que ayer sumaron 33 milímetros permitieron aplacar los incendios, aunque “el suelo sigue caliente” y se mantienen las tareas de unos 500 brigadistas en terreno.

La lluvia ayudó un montón, pero no nos podemos relajar”, valoró ante Diario RÍO NEGRO Laura Mirantes, coordinadora del Comité Operativo de Emergencias de la provincia de Chubut donde actualmente se trabaja en dos incendios activos que consumieron entre 38.000 y 40.000 hectáreas, según las imágenes satelitales.

Las precipitaciones que se registraron este martes fueron vitales para mejorar las condiciones. La temperatura bajó y la humedad relativa es del 75%, y para este miércoles se esperan más lluvias, con viento superior a los 50 km/h.

Mirantes señaló que las precipitaciones “superaron las expectativas que teníamos que era llegar a 20 milímetros, por momentos fue un diluvio”, aunque advirtió que “hoy el piso todavía está caliente”, según detectaron los brigadistas en su recorrida matinal.

En las tareas, se mantienen hoy 500 agentes de Chubut y de provincias como Río Negro, Córdoba, Santa Fe, San Luis, Entre Ríos, San Juan, Catamarca, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 19 medios aéreos de todo el país, que desde ayer tienen un descanso por las precipitaciones, pero están disponibles para operar en cuanto se los requiera.

Mirantes indicó que se realizan monitoreos con imágenes satelitales para determinar donde realizar “ensanchamientos de fajas” con herramientas manuales y maquinarias grandes, para evitar que avance el fuego si vuelven a empeorar las condiciones climáticas.

“Veníamos con focos súper activados”


La coordinadora del COE señaló que “antes de las precipitaciones veníamos con focos súper activados”. El incendio que comenzó en Puerto Patriada el 5 de enero y avanzó hacia El Blanco, provocando múltiples focos secundarios, ahora está en el Lepá (zona en el departamento Cushamen).

La lluvia ayudó, hay muchos puntos calientes, el problema ya no son los pinos y la vegetación de la superficie sino el colchón, que sumado a la sequía, que está repitiendo los registros de 1965, mantiene activo el foco”, señaló la coordinadora del COE provincial.

El otro incendio es el que se inició en el parque nacional Los Alerces, que pasó a jurisdicción provincial, que actualmente tiene su cabeza hacia el oeste y parte hacia el este en dirección a Esquel. Está situado a unos 15 kilómetros de la ciudad, aunque Mirantes estima que si las lluvias continúan puede ser detenido en esa zona que es un pedrero.

“En esa zona están quemando en retroceso, hay muchos focos que queman sobre el pedregoso”, detalló la funcionaria.


La lluvia llegó como una bendición a toda la región cordillera, especialmente a Chubut donde las precipitaciones que ayer sumaron 33 milímetros permitieron aplacar los incendios, aunque “el suelo sigue caliente” y se mantienen las tareas de unos 500 brigadistas en terreno.

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