La revancha de Nely: la brigadista mapuche que perdió a su hermana en un incendio y ahora desafía al fuego

Fue una de las primeras en participar del programa de la Fundación Tierras Patagónicas. Para ella representó todo un desafío: un siniestro hace ocho años le dejó graves quemaduras. Este año, además, se incorporaron 21 21 brigadistas de las comunidades mapuches Atreuco y Linares como trabajadores eventuales del Sistema Provincial de Manejo del Fuego de Neuquén.

Nélida Purrán en combate con los incendios forestales. (Foto: Gentileza).

En 2017 el fuego la sorprendió y arrasó con su vivienda en el paraje Piedra de Trompul, cerca de San Martín de los Andes. Nélida Purrán, sus hijos y su mamá alcanzaron a escapar de las llamas, pero su hermana menor murió en el incendio. Tuvo que afrontar ese difícil momento desde una cama de hospital en Neuquén: sufrió graves quemaduras que comprometieron sus brazos.


Esos mismos brazos se convirtieron en su principal herramienta de trabajo. Nely es una de las primeras brigadistas mapuches formada por la Fundación Tierras Patagónicas que se sumó a combatir los incendios forestales en la cordillera junto al Sistema Provincial de Manejo del Fuego.


Hace cuatro años atrás, cuando tenía 34 años, el lonko de la comunidad Cayún le propuso formar parte del primer programa de la organización. La mujer aceptó con la intención de “probar”, sin dimensionar que se convertiría en su revancha.


Representó un gran reto. “Tenía que volver a ver el fuego. Era como revivir todo de nuevo, pero cuando vi la situación y empecé a trabajar, lo vi de otra manera. Era una manera de ayudar y yo me fortalecí”, relató.


Sin embargo, el proyecto no afectaba solo a Nélida, removía los sentimientos de todo el grupo familiar. “Mi familia, al haber sufrido el incendio, cuando me metí en esto fue un desafío para ellos también. Cada vez que salgo están ahí atentos”, remarcó. Con el tiempo tuvieron que aceptar que era lo que le gusta hacer y hoy la mujer mapuche brigadista los llena de orgullo.


De los libros a la acción: Nely frente a frente contra el fuego



Tras meses de intenso entrenamiento, que combinó conocimientos teóricos y prácticas en el campo, Nely aprobó los rigurosos exámenes que la certificaron como brigadista.


Su primera misión consistió en un “resguardo de ceniza” cerca de Junín de los Andes. Aunque aseguró que su verdadero “bautismo de fuego” llegó con el incendio de Valle Magdalena, el más desafiante que enfrentó hasta ahora. Allí, se dedicó a “ir a manga”, una tarea que implica acercarse al calor de las llamas. “Es el trabajo que más me gusta, ponerle el cuerpo ahí”, comentó.


Maximiliano Knull, presidente de la Fundación Tierras Patagónicas
, la describe como una líder excepcional. Al inicio del programa, cuando Nely se unió, existía una “triple responsabilidad” para la organización, por su traumática experiencia en un incendio. “Nos preguntábamos cuál sería su primera reacción frente al fuego”, expresó Knull, aunque pronto se despejaron las dudas: “Es una líder impresionante, contagia su fuerza y es una enorme trabajadora”.

«Ir a manga», la tarea preferida de Nélida Purrán.


Al enfrentarse a las llamas, el miedo desaparece. “Cuando estás trabajando ahí es como que no sentís nada, lo único que querés hacer es apagar el fuego”, relató Nélida Purrán. Su mente se concentra en la tarea, en la urgencia de salvar el entorno. Solo después, al evaluar el trabajo, percibe el peligro superado.


Contó que en una ocasión el fuego la sorprendió y la obligó a correr para ponerse a salvo. En esos momentos es fundamental el trabajo en equipo: “Es muy lindo el vínculo que formamos”.

Knull destacó el rol de los brigadistas mapuches, ya que aportan un valor agregado al momento de combatir los incendios forestales. Nely Purrán proviene de la comunidad Cayún. Crecer en la Patagonia le dio una conexión inquebrantable con la naturaleza. Cuando el fuego devora esa belleza, siente una profunda tristeza. “A mí lo que más me impactó fue el incendio de Valle Magdalena, ver cómo las plantas se quemaban. Eso da mucha pena”, expresó.


Sin embargo, de ese dolor surge la valentía que la impulsa a enfrentarse al fuego. “Muchos me dicen, ¿cómo podés hacer eso si vos ya lo viviste? Para mí es algo muy lindo poder ayudar y ver que salvaste una parte de la cordillera. Te llena de mucha fuerza para seguir con esto”, remarcó Nely.

Fundación Tierras Patagónicas: el impacto transformador de las brigadas mapuches


La Fundación Tierras Patagónicas, con más de 30 años de trayectoria (fundada en la década de 1980), fue adaptando su misión. Inicialmente, su enfoque radicaba en la protección del ambiente a través de la creación de reservas naturales y la implementación de sistemas como la servidumbre de conservación.


Sin embargo, hace cinco años, fue relanzada con una visión más integral: vincular lo ambiental con lo social. Su nuevo objetivo es “unir a las personas con el cuidado del ambiente, a través del trabajo, la educación y la comunicación”.

Maximiliano Knull, presidente de la Fundación Tierras Patagónicas, destacó el impacto de las brigadas en las comunidades mapuches: “Ha sido muy positivo en todo sentido”. Explicó que opera como un “semillero”, capacitando y equipando a jóvenes de comunidades como Cayún, Curruhuinca, Linares y Atreuco.

La Fundación Tierras Patagónicas promueve la formación de brigadistas mapuches. (Gentileza).


A fines de enero se incorporaron 21 brigadistas mapuches como trabajadores eventuales al Sistema Provincial de Manejo del Fuego, que se sumaron al equipo con herramientas manuales, ropa ignífuga, elementos de seguridad y dos camionetas con equipos de ataque rápido aportados por la organización.


El beneficio de estas brigadas va más allá de la lucha directa contra el fuego. Knull resaltó que el impacto es “mucho más amplio”, influyendo en lo educativo y creando nuevas oportunidades laborales.
Nely Purrán es un claro ejemplo de este efecto transformador: su rol como brigadista la impulsó a retomar y casi finalizar sus estudios secundarios, un logro que la llena de orgullo.


Para Nélida, involucrarse con el fuego representó un desafío enorme tras la tragedia familiar que vivió, pero encontró en la acción una forma de sanar y fortalecerse. Su liderazgo natural y su compromiso, tal como subrayó Knull, la convierten en una figura inspiradora para otros miembros de la comunidad.


Por otro lado, fomentan el compañerismo, creando lazos de entre sus integrantes que van más allá del trabajo. Knull enfatizó el “valor agregado” del conocimiento que los brigadistas mapuches poseen del territorio. Al estar arraigados en el lugar, conocen sus secretos y particularidades, lo cual resulta crucial en el combate.


La fundación proyecta extender este programa para que todas las comunidades de la cordillera tengan acceso a una brigada de primera respuesta.
La unión entre comunidades y pobladores rurales, que a menudo se encuentran codo a codo en la línea de fuego, fortalece el tejido social y la protección del patrimonio natural patagónico.

Los brigadistas mapuches se integran al Sistema Provincial de Manejo de Fuego. (Gentileza).

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