Preocupan los ataques reiterados de perros a ciclistas entre Allen y Guerrico: «Me sacaba uno de encima, me mordía otro»

Los incidentes ocurrieron mientras entrenaban en la Calle Rural 11, en una zona cercana a una escuela primaria y donde además transitan trabajadores y deportistas.

Al menos cinco personas habrían sido atacadas por la misma jauría en el último mes en la zona rural entre Allen y Guerrico. Entre los casos registrados se encuentran el de un hombre de 41 años que permanece internado tras sufrir múltiples mordeduras y el de una joven que fue agredida semanas atrás, hechos que reavivan el pedido de control al Municipio.

Según datos aportados por el Ministerio Público Fiscal, a partir de la denuncia realizada por una mujer, la Justicia dictó una medida cautelar que fue notificada al área de Zoonosis. En ese marco, se ordenó a un propietario identificado la realización de un cerco perimetral con el objetivo de impedir que los animales salieran del predio. Sin embargo, el domingo los perros habrían escapado por debajo del cerco y atacaron al hombre.

En los últimos días, además, se solicitó la intervención del Gabinete y de la Brigada Rural para relevar la presencia de canes sueltos en la zona. Una vez que la víctima esté en condiciones de declarar, se intentará determinar si el ataque fue cometido por una jauría salvaje o por los perros que se habrían soltado de la propiedad.

El crudo testimonio de uno de los atacados


En diálogo con Diario RÍO NEGRO, la última víctima del incidente, Marcos Hernández (41) relató que salió a entrenar por la mañana, como hace todos los domingos. Indicó que tenía conocimiento de la presencia de los canes en el lugar, ya que “hacía unos 15 días me habían querido atacar», pero explicó que «se confió» debido a la información que circulaba en redes sociales sobre una supuesta «intervención de organismos judiciales y de una asociación protectora».

Según su testimonio, mientras transitaba por el sector, “de la nada me salen dos perros” y, en cuestión de segundos, se encontró rodeado. Aseguró que intentó defenderse “con agua, con lo que sea», pero no pudo contra la cantidad de animales. «Me atacaron, me mordieron, me agredían de todos lados», afirmó, y agregó «me sacaba uno de encima, me mordía otro».

El ciclista recordó que, en uno de los últimos momentos antes de ser auxiliado, vio llegar un grupo familiar en dos vehículos. Seguidamente, la familia dio aviso al 911, lo que permitió que más tarde llegue una ambulancia.

El hombre explicó que sufrió una herida de gran tamaño en la pierna izquierda, además de “varias mordeduras”, y señaló que la lesión principal tenía aproximadamente el tamaño de un celular. Mencionó que intentaron realizarle primeros auxilios hasta ser trasladado al hospital de Allen, donde recibió atención en la guardia.

En el hospital se le practicaron las primeras curaciones, se limpiaron las heridas y se constató la totalidad de las lesiones, incluyendo una mordedura en el glúteo de la que no se había percatado inicialmente. También se le aplicaron las vacunas antirrábica y antitetánica.

Debido a la gravedad de las heridas en la pierna izquierda, fue derivado a quirófano para una limpieza profunda y tratamiento de las heridas.

El deportista permanece internado desde el domingo y señaló que evoluciona favorablemente luego de la administración de antibióticos. De acuerdo a lo informado por el personal médico, se evalúa su derivación a la Clínica Juan XXIII, ya que actualmente reside en Roca, aunque aclaró que es nacido y criado en Allen.

Respecto a las acciones legales, detalló que si bien aún no realizó una denuncia penal debido a su estado de internación, aseguró que lo hará una vez que reciba el alta médica. «Voy a hacer la denuncia penal correspondiente», afirmó, y sostuvo que su intención es que este sea «el último ataque» de la jauría, remarcando que se trata de una zona muy transitada por personas que entrenan y vecinos que utilizan el lugar como espacio de esparcimiento.

Finalmente, expresó su preocupación por la cercanía del sector con la Escuela Primaria N° 68, ubicada a unos mil metros, y advirtió que en pocas semanas comenzarán las clases. En ese sentido, alertó sobre el riesgo que implicaría la presencia de la jauría para los chicos del lugar.

También señaló que, hasta el momento, la única funcionaria que se comunicó con él fue la ministra de Educación para brindarle apoyo, y que no recibió contacto por parte de ningún municipio.

«Fueron a cazarme, yo era la presa», relató Carla Barrionuevo


Carla Barrionuevo, otra de las deportistas atacadas, aclaró que en el último mes se registraron al menos cinco ataques a personas que entrenaban. «No fui la primera víctima, ni fui la segunda; fuimos cinco en un mes», aseguró a Canal 7 Neuquén.

La mujer relató que el ataque que sufrió ocurrió al llegar a la zona de Guerrico -conocida entre los ciclistas como «la zona de los gansos»- una perra comenzó a ladrarle efusivamente, lo que la obligó a descender la velocidad y bajar de la bicicleta. En ese momento, «salieron ocho o nueve perros» que la rodearon.

Según explicó, intentó defenderse usando la bicicleta como escudo, pero mientras alejaba a los que tenía enfrente, «me mordían los de atrás», es por esto que las lesiones se concentraron mayormente en los gemelos.

Señaló que cayó al suelo en medio del ataque, pero se reincorporó y continuó defendiéndose hasta que una camioneta se detuvo a auxiliarla. Un hombre y un adolescente bajaron del vehículo con palos y lograron ahuyentar a los perros. «Si no hubiera sido por esa familia, no sé si estaría contando el episodio», expresó agradecida.

Apuntó que, luego de la difusión de su caso, tomó conocimiento de otros ataques ocurridos en el mismo sector. Entre ellos otra joven de Roca que sufrió lesiones graves y el del ciclista atacado el domingo, quién fue derivado al quirófano.

Barrionuevo es educadora canina, y desde su lectura, sostuvo que no se trata de «callejeros», sino que presentaban conducta de «perros asilvestrados», es decir que al no tener contacto con humanos presentan «características caninas exacerbadas».

«Son perros que acuden a la supervivencia, actúan en manada, se imitan entre ellos, están todo el tiempo atentos a poder cazar, porque ahí fueron a cazarme, yo era la presa, mis piernas eran la presa viva», ilustró.

Desde su experiencia, sostuvo que este tipo de situaciones requieren protocolos específicos y una intervención integral. Consideró necesario el trabajo de distintas áreas, como Protección Civil, Zoonosis y Acción Social, y advirtió que el problema excede el control de animales, ya que la zona también es transitada por trabajadores rurales y familias con niños.

Finalmente, remarcó que los ataques ocurrieron en jurisdicción de Guerrico y reclamó un pronunciamiento oficial sobre qué medidas se adoptarían. «No esperemos una fatalidad» advirtió.


Al menos cinco personas habrían sido atacadas por la misma jauría en el último mes en la zona rural entre Allen y Guerrico. Entre los casos registrados se encuentran el de un hombre de 41 años que permanece internado tras sufrir múltiples mordeduras y el de una joven que fue agredida semanas atrás, hechos que reavivan el pedido de control al Municipio.

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