Río Negro, una de las provincias más longevas: la propuesta para una vejez saludable
En 2011 se creó el programa Upami que ofrece talleres sociopreventivos y cursos universitarios, libres y sin cargo. La posibilidad de insertarse en el ámbito académico y sociabilizar.
La población de adultos mayores en Río Negro ronda las 137 mil personas sobre un total de 700 mil habitantes. Esto representa casi el 20%, lo que posiciona a la provincia como una jurisdicción envejecida.
Desde el área de Personas Adultas de Río Negro pusieron el foco en la puesta en marcha de residencias en varios puntos en los últimos años. Y si bien proliferan los centros de jubilados con propuestas recreativas, tiempo atrás se pensó en crear un espacio con la excusa de vincularlo al ámbito académico que, a la vez, promueva la contención e interacción. Así en 2011 nació el programa Upami, talleres sociopreventivos y cursos universitarios, libres y sin cargo.
«Como es un programa sociopreventivo, el objetivo principal no es que accedan al conocimiento sino que ésto sea una excusa para juntarse y vincularse. Se trata de que la gente vuelva a la vida universitaria que le encanta y le hace bien«, resumió Priscilla Edwards, coordinadora del programa en la Universidad Nacional del Comahue en Bariloche donde hay alrededor de 30 propuestas, junto a la Universidad Nacional de Río Negro.
Sebastián de la Serna, jefe del Departamento de Educación Continua de la UNRN, acotó que el espíritu del programa nacional es integrar a los adultos mayores a la educación y reinsertarlos en la sociedad ya que «muchas veces, se cree que ya no encajan y no tienen nada más que aprender. No es así y de hecho, además, tienen mucho para enseñar».
El Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB) incluye propuestas presenciales y virtuales «porque desplazarse en Bariloche es hostil con el clima». «Nos pareció positivo vincular a personas de distintos lugares. Incluso ahora vamos a implementar dos comisiones de un taller de movimiento, con una modalidad presencial y otra virtual», comentó Edwards.
Ambas universidades (UNCo y Río Negro) intentan varias las propuestas de los talleres basando las temáticas en las carreras que se dictan. La oferta incluye teatro, movimiento, alfabetización tecnológica, Historia del Capitalismo, Cultura del Renacimiento, poesía, producción vegetal, taller de huerta, fotografía, cómo recolectar hongos y su diversidad, entre otros.
«La finalidad es acercar, unir, vincular distintos actores de la sociedad. Muchas veces, los docentes arman grupos de WhatsApp con los participantes, o termina el curso y los docentes se van, pero queda conformado el grupo«, dijo Edwards y aclaró que los talleristas están acompañados «el personal del Pami» que activa protocolos ante ciertas situaciones. «No solo se aborda lo lindo sino que funciona como espacio de detección de situaciones complejas«, advirtió.
Déficit de espacios para adultos mayores
«Upami es uno de los programas más lindos. Hay una necesidad enorme de conocimiento, de socializar, de entablar nuevas relaciones, de aprender. Se arman grupos muy lindos y terminan siendo grandes amigos. Sucede que hay un gran déficit para adultos mayores, más allá de los centros de jubilados», planteó de la Serna que se hizo cargo del programa Upami en la UNRN, a partir de 2015.
Para el primer cuatrimestre del 2026, esta casa de estudios pondrá en marcha 14 talleres en Bariloche y 11 en El Bolsón. Por año, estiman que alrededor de 1.200 adultos mayores transitan por los distintos talleres de la sede Andina.
«La oferta ha ido creciendo y las personas que se inscriben se acercan a preguntar constantemente cuándo arrancan los cuatrimestres. Genera mucha ansiedad. La gente mayor se apropia del programa más que cualquier alumno joven», comentó de la Serna, al tiempo que resaltó el interés por aprender idiomas, como portugués, el taller de teatro, música, juegos de mesa, redacción, radio, nutrición, tecnologías como celulares.
«Las propuestas son acordes a las carreras que dicta la sede. Al término de cada cuatrimestre, el Pami hace una encuesta donde consulta si las propuestas gustaron o qué les gustaría que se incluya. En base a la demanda se hace la propuesta y Pami rechaza muy pocos talleres», acotó.
De la Serna definió a Upami como «un programa que se retroalimenta» y puso como ejemplo, un taller de historia al que se sumaron antiguos pobladores y a la vez, atrajo a chicos estudiantes de Turismo. Se armó un equipo entre quienes están estudiando con la gente de esa época. Es un espacio muy valioso».
«Upami es un lugar de supervivencia que cambia la cabeza. La gente vuelve a sentirse útil, a compartir cosas, conoce gente, sale por un rato de la vejez. Son dos horas por semana que les permite estar en otra. Incluso, muchas veces, concurren con sus acompañantes porque no pueden caminar o se pierden».
En este sentido, los docentes también están atentos a casos puntuales de algún problema neurológico o situación de violencia. De inmediato, notifican al personal del Pami.
Diplomatura en Envejecimiento Saludable
Gabriela Matozza es psicogerontóloga y fue docente universitaria durante 20 años hasta que se jubiló. Armó una Diplomatura en Envejecimiento Activo y Saludable, a través de un convenio de la Universidad Nacional del Comahue con la Red de Actividad Física para Adultos Mayores, la Fundación Rafam Argentina.
«Hablamos de actividad física e intelectual como estimulación social al compartir el espacio con pares y buscar la mejora de la calidad de vida de modo integral. Vivimos más años, pero para que esa longevidad sea disfrutable debe haber salud, lazos sociales e inserción en la sociedad comunitaria», comentó Matozza, capacitadora en temática de Envejecimiento. Y añadió: «El desafío es llegar a viejos, pero de buena manera. Lamentablemente, no todo el mundo llega de la misma manera. Hay variables de tipo socioeconómico y ambiental que no escapan a la realidad que vivimos. A esto se suman los afiliados del Pami con los recortes de cobertura de medicamentos y jubilaciones congeladas».
Comentó que hay una fundación virtual «asincrónica» dirigida a profesionales de distintas áreas de salud, expresión y actividad física, psicólogos, trabajadores sociales, interesados en acceder a herramientas para promover envejecimientos saludables desde sus prácticas.
«La salud biológica, psíquica, emocional y social pueden desarrollarse en la medida en que haya políticas públicas de estado que proteja a las personas mayores», concluyó Matozza.
¿Qué público prevalece en los talleres de Upami? ABC1. «Los que están bien económicamente y los que no. Se divierten. Y llegan desde que se jubilan. Hace unos años, en Bariloche tuvimos a la alumna más longeva con más de 100 años que participaba de un taller de escritura», indicó de la Serna.
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