Solidaridad en Neuquén: confeccionaron insumos para acompañar a las futuras mamás del hospital Heller
La iniciativa reunió a voluntarias de distintas localidades neuquinas que confeccionaron batas, almohadones para amamantar y otros elementos. Además, donaron colchonetas y pelotas de tenis para acompañar a las futuras mamás durante el embarazo, el parto y el puerperio.
Hace unas semanas un pedido de ayuda llegó desde el hospital Heller y encontró respuesta en una red de mujeres dispuestas a poner manos a la obra. Así comenzó una historia que tiene a la solidaridad como protagonista.
Fernanda Esquivel es de Plottier y desde hace años organiza acciones solidarias en distintas localidades de Neuquén a las que denomina “Corazones Solidarios”. En esta oportunidad, el contacto llegó a través de una profesional con la que ya había trabajado anteriormente. Era Patricia Méndez, obstetra del hospital, quien les comentó sobre una necesidad impostergable: “Nos contó que les habían donado una tela para hacer batas para las futuras mamás, pero no tenían quién las cosiera”, contó Fernanda.
Ese fue el puntapié para poner en marcha una nueva cadena solidaria. Durante la conversación, la profesional le comentó que necesitaban otros elementos para acompañar a las mujeres durante el embarazo y el trabajo de parto. “Me explicó varias necesidades, incluidas pelotitas de tenis, que no tienen que ser nuevas sino usadas. Entonces empezamos a hacer una cadena de favores”, recordó.
Llegaron Claudia Sammaroni y Mariela Fanelli que donaron las pelotitas. Además se sumaron Mabel Montivero, Alejandra Ortiz, María Laura Cejas y el grupo Las Hormiguitas de Plottier quienes confeccionaron 26 batas, almohadones para amamantar y también donaron colchonetas para los cursos de preparto.
Las prendas y los distintos elementos no fueron confeccionados por una sola persona: fue un trabajo en conjunto de este equipo. Las mujeres llevaron sus máquinas al salón comunitario. Allí cortaron la tela, realizaron los moldes y confeccionaron cada una de las batas. “Fueron varios días de trabajo hasta terminar toda la confección”, recordó la referente del grupo.
Algunas aportaron su experiencia como costureras profesionales confeccionando los moldes, otras realizaron los cortes, trabajaron con máquinas overlock o hicieron las terminaciones a mano.
Para la organizadora, el verdadero valor de estos encuentros no está únicamente en el resultado final, sino en el espacio que se genera entre quienes participan. “Yo podría darle dos batas a cada una para que las cosa en su casa, pero no es ese el motivo. Lo que trasciende es juntarte, compartir y saber que es una acción solidaria”, sostuvo.
Fernanda también destacó que muchas de las voluntarias pertenecen a barrios alejados de Plottier y que estos encuentros funcionan como un espacio de integración. “Ellas siempre nos decían: ‘¿Por qué no nos integran?’. Cuando apareció esta necesidad les dije: ‘Chicas, ¿ustedes se animan?’. Se sumaron enseguida y terminaron haciendo gran parte de las batas”, contó.
El reconocimiento realizado por el hospital fue una sorpresa para todas las participantes. “El agradecimiento vino como un regalo extra, porque uno nunca espera eso. Lo importante era poder ayudar donde lo necesitaban. Las mujeres, cuando vieron el agradecimiento, estaban muy emocionadas”, aseguró.
No es la primera vez que vecinos y vecinas llevan adelante una iniciativa de este tipo. A lo largo de los últimos años, Fernanda convocó a decenas de personas que decidieron sumarse de manera voluntaria, con un único objetivo: ayudar a los demás. Confeccionaron almohadones para mujeres que atraviesan tratamientos por cáncer de mama, elaboraron barbijos y batas durante la pandemia, organizaron campañas de útiles escolares y colaboraron en distintas acciones comunitarias.
En esta ocasión, el trabajo conjunto permitió que el Centro Obstétrico del hospital Heller cuente con nuevos elementos para acompañar a las futuras mamás durante el embarazo, el parto y la lactancia.
La experiencia en el hospital no será la última. Fernanda ya comenzó a convocar a nuevos “Corazones Solidarios” para otra iniciativa comunitaria: la celebración del Día de la Niñez en un barrio de Plottier. “Ya se ofrecieron maquilladoras y otras personas que quieren participar de manera gratuita”, adelantó.
Aunque cada convocatoria responde a una necesidad distinta, el espíritu siempre es el mismo. “Son corazones solidarios que frente a una causa nos autoconvocamos”, resumió Fernanda. Con la satisfacción de haber contribuido a mejorar la experiencia de las futuras mamás, el grupo ya se prepara para una nueva acción solidaria, esta vez con la mirada puesta en las infancias.
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