Más de 1.300 inscriptos: la cátedra libre del IUPA que busca empoderar a los artistas como investigadores
Jorge Dubatti, referente del teatro argentino y Secretario de Investigación del IUPA, impulsa un giro epistemológico que reconoce al artista como productor de conocimiento. La cátedra libre que dirige convocó a participantes de Latinoamérica y Europa.
Dubatti propone un giro epistemológico en la investigación para las artes con la propuesta de "Filosofía de la praxis". Foto: Juan Thomes.
Cuando Jorge Dubatti y su equipo abrieron la convocatoria para el segundo año de la Cátedra Libre de Metodología en Investigación Artística del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA), esperaban un crecimiento moderado respecto de los cerca de cien alumnos que habían tenido en años anteriores. Sin embargo, la convocatoria los sorprendió, cerca de 1.307 inscriptos llegaron desde universidades de todo el país y desde España, Francia, Ecuador, Colombia, Brasil, México y Costa Rica para cursar virtualmente.
«Fue una sorpresa», reconoció Dubatti, catedrático de la Universidad de Buenos Aires en Historia del Teatro Universal, docente, secretario de investigación en IUPA y uno de los teóricos teatrales más destacados del país. Durante una visita a Roca, en diálogo con Diario RÍO NEGRO, expresó: «un poquito esto habla de la necesidad de esta nueva orientación», agregó, con la satisfacción de quien comprueba que una apuesta teórica tiene eco en el campo.
En la heterogeneidad de los 1.307 inscriptos se encuentran estudiantes de grado trabajando sus tesis, investigadores formados de larga trayectoria, docentes que buscan herramientas pedagógicas, y artistas de disciplinas diversas como el cine, la fotografía, la danza, la música y el teatro. «Al no ser una materia de grado o de posgrado, tenemos una población muy variopinta y una mezcla muy rica de inquietudes y necesidades muy diferentes«, describió.
Un giro epistemológico en la investigación artística
La cátedra nació cuando Dubatti fue convocado para asumir la Secretaría de Investigación, Creación Artística y Posgrado. La propuesta del docente se trata de replantear desde las bases la manera en que una institución artística produce conocimiento
Durante décadas, investigar sobre las artes significó escribir sobre ellas desde afuera, esto iba desde hacer una monografía sobre un compositor, analizar la obra de un dramaturgo, hasta historizar un movimiento estético.
Eso no desaparece, pero la nueva propuesta de «Investigación-Creación» o «Filosofía de la Praxis Artística» suma dos dimensiones que antes no eran tenidas en cuenta: «investigar para las artes e investigar en las artes», explicó. Es decir, habilitar al artista, al docente y al estudiante como sujetos productores de conocimiento.

«El artista era visto como alguien que producía obras pero no producía conocimiento», explicó el especialista. «Hoy es muy importante este empoderamiento» e ilustró: «un alfarero, que vos le das un cacho de barro y el tipo lo pone en el torno y sabe hacer y modelar. Él tiene un conocimiento explícito, que es cuando puede hablar sobre lo que hace».
«Suponete, si yo le pregunto ¿por qué usás esta asilla y no la otra? O, ¿cuál es la tradición que estás siguiendo en el modelado? O, ¿Cuántos grados tiene que tener el horno para que no se raje la cerámica? Es decir, tenemos un conocimiento implícito en la práctica y un conocimiento explícito en el meta-lenguaje sobre las prácticas. Bueno, hay que destrabar eso«, aseveró.
Una herramienta para empoderar a los artistas como investigadores
El docente señaló que la idea de que los artistas pueden generar conocimiento no es nueva, aunque el campo académico tarda en reconocerlo. «Tenemos antecedentes maravillosos porque los grandes libros del arte, por ejemplo, en el siglo XIX y en el siglo XX, fueron escritos por artistas. Desde los libros de Konstantin Stanislavski sobre cómo él piensa el teatro, o el libro de Antonín Artaud, «El teatro y su doble», o los tratados de Kandinsky sobre la pintura, o los textos teóricos de Arnold Schoenberg sobre música».
«Es decir, de lo que se trata en esta cátedra es de brindar herramientas para empoderar a los artistas, estudiantes y docentes en tanto productores de conocimiento, en tanto investigadores», resumió.
El artista investigador puede llevar su conocimientos a diferentes áreas: «Un artista que produce conocimiento sobre sus prácticas y que es consciente de esa capacidad puede producir una materia, o una maestría, una asociación, una curaduría o una política cultural si le toca estar al frente de un ministerio o una secretaría. Por eso es muy útil».
Sin embargo, la propuesta tiene varias reticencias, de las que el catedrático identificó dos: por un lado, quienes vienen de las ciencias duras tienden a reservar el estatuto de «investigación» para los métodos de sus propias disciplinas. Por otro lado, algunas corrientes de las ciencias sociales sostienen que las artes deberían abordarse exclusivamente desde sus marcos teóricos, sin tener en cuenta que el arte tiene sus particularidades.

El problema, explicó, es que ni unos ni otros cuentan con herramientas específicas para el campo artístico. «La poiesis propone un mundo con sus propias reglas», dijo.
«Yo puedo entender que Mozart perteneció a tal clase social o que trabajó con la monarquía. Pero si quiero estudiar la estructura del aria de La Reina de la Noche en La flauta mágica, necesito conocimientos de historia de la ópera, historia de procesos composicionales, armonía. Y eso no te lo da la ciencia social, te lo da la carrera de música. Entonces, es muy interesante que podamos reconocer el hermanamiento, la conexión entre los campos científicos, pero también las especificidades».
Otro de los campos mencionados por el profesor fue el de «los procesos de creación». «Fijate lo que es el misterio de la creación artística, ¿Qué diferencia hay entre una persona común y corriente y Mozart? Los dos viven en sociedad, pero hay algo en Mozart que lo vuelve diferente. Bueno, pensar esa diferencia es parte de una epistemología de las artes», ejemplificó.
Cómo funciona la cátedra: temas, formatos e invitados
La cátedra funciona los lunes de 10 a 12, con transmisión en vivo y grabaciones disponibles para quienes no pueden conectarse de manera sincrónica. Cada semestre se organiza en torno a un eje temático diferente, en 2024 el foco estuvo en el armado de proyectos y contribuyó a que se aprobaran 34 tesis y trabajos finales ese año.
En el primer semestre de 2025 el tema fue la meta-investigación, es decir, la exploración de las herramientas teóricas, metodológicas y epistemológicas para investigar, y el próximo semestre estará dedicado a la indagación de los procesos creativos (cuadernos de bitácora, diarios de trabajo, análisis del acto de creación artística).
La propuesta cuenta además, con invitados internacionales, cada lunes se suma a la clase una figura del campo de estudio artístico en otro país. En 2025, ya recibió a diez especialistas de México, España, Chile, Colombia, Costa Rica, Francia y Brasil. «Es muy importante conocer qué está pasando en Latinoamérica», subrayó Dubatti, y añadió que este movimiento de investigación-creación se está dando simultáneamente en todo el planeta, lo que permite al IUPA sincronizarse con centros de referencia internacional.
La escena patagónica y otras iniciativas artísticas en marcha
Sobre la escena y la producción artística en la región aseguró: «no hay ninguna provincia donde no haya producción artística relevante.» En el caso de Roca y la Patagonia, destacó la vitalidad de figuras como Jorge Onofri en Cipolletti, Maite Aranzabal, Olga Corral y Gustavo Azar en la ciudad, la historia del grupo La Hormiga Circular, y la titiritera de Paula Quintana en Villa Regina.
También puso de relieve el surgimiento de una generación emergente muy joven, en su mayoría estudiantes del IUPA, que «está produciendo acontecimientos» y garantizando la continuidad de una cadena de producción artística que pasa de generación en generación.

Además de la cátedra libre, Dubatti puso en marcha el Laboratorio Artístico de Expectación (LAE), que busca formar a estudiantes, docentes y a la comunidad en el rol de espectadores. «Tan importante en la formación de un artista es hacer como ver», explicó. «Un cineasta es importante que haga sus películas, pero también es importante que vea lo que se está haciendo en el mundo, en la historia y el presente», graficó.
En una de las salidas recientes, el LAE realizó una actividad en el Museo de Bellas Artes de Neuquén y además de otra llevada adelante en la Sala 3 del IUPA, con un espectáculo de danza de docentes de la institución seguido de un debate abierto.
El próximo semestre de el cursado comenzará la segunda semana de agosto, con una nueva convocatoria abierta de inscripción. Para el doctor, lo que se está gestando excede al IUPA, «estamos haciendo una punta de vanguardia en relación a la investigación artística argentina», concluyó, citando al historiador José Luis Romero (exrector de la UBA) para quien una universidad latinoamericana debe ser, ante todo, un centro cultural eminente.
Cuando Jorge Dubatti y su equipo abrieron la convocatoria para el segundo año de la Cátedra Libre de Metodología en Investigación Artística del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA), esperaban un crecimiento moderado respecto de los cerca de cien alumnos que habían tenido en años anteriores. Sin embargo, la convocatoria los sorprendió, cerca de 1.307 inscriptos llegaron desde universidades de todo el país y desde España, Francia, Ecuador, Colombia, Brasil, México y Costa Rica para cursar virtualmente.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios