Tres de cada cuatro jóvenes argentinos terminan el secundario, pero persisten fuertes desigualdades

Argentina elevó en casi 13 puntos la proporción de jóvenes que terminan la secundaria en la última década. Sin embargo, el país se ubica quinto en América Latina y el informe revela que la desigualdad económica sigue siendo el principal factor que condiciona la posibilidad de completar los estudios. Cómo analizan los datos desde Río Negro y Neuquén.

Cómo mejorar la terminalidad educativa, el desafío de las autoridades. Foto: archivo

El 74,6% de los jóvenes de entre 19 y 24 años terminó la secundaria en Argentina. De esta manera, el país registra una mejora de 12,7 puntos porcentuales en la última década. Sin embargo, Argentina ocupa el quinto lugar entre nueve países de América Latina, por detrás de Perú, Chile, Ecuador y Colombia.

El estudio confirma que las desigualdades siguen siendo muy marcadas. En Argentina, el 92% de los jóvenes de mayores ingresos completa el secundario; mientras que ese número solo alcanza el 60% entre los de menores ingresos.

El informe fue elaborado por Sandra Ziegler, de Flacso, Martín Nistal y Lucía Vallejo, de Argentinos por la Educación. «La clave del desempeño escolar no radica sólo en garantizar el acceso, sino en poder finalizar cada nivel contando con los saberes previstos», resaltan.

En las últimas dos décadas, América Latina experimentó mejoras significativas en sus tasas de finalización de la escuela secundaria, alcanzando promedios cercanos al 80% en el ciclo básico y al 65% en el superior. Pero este progreso inicial sufrió un claro estancamiento en la última década.

Para los jóvenes entre 19 y 24 años se observa que, en 2024, Perú y Chile alcanzaron niveles de terminalidad del 92,0% y 91,5% respectivamente. Luego, en tercer y cuarto lugar se presentan Ecuador y Colombia con una tasa del 79,7% y 78,3% respectivamente. Argentina se ubica quinta con una tasa de terminalidad de 74,6%. Le siguen Brasil, Paraguay, México y Uruguay.

Por otro lado, persiste la brecha socioeconómica: los jóvenes de menores ingresos siguen teniendo menores probabilidades de egresar frente a los de sectores más acomodados.

Asimismo, en los nueve países relevados, las mujeres presentan mayores tasas de terminalidad educativa secundaria que los varones. De acuerdo al estudio, esta diferencia se asocia a que «la población masculina experimenta mayores niveles de repitencia, problemas de disciplina en el ámbito escolar y una necesidad de inserción temprana al mercado laboral que decanta en un mayor abandono de la escolaridad».

La terminalidad educativa en Neuquén

Pablo Morini, de la Dirección de Estadística del Ministerio de Educación de Neuquén, consideró que el informe es un «aporte valioso» para el análisis de la terminalidad de la educación secundaria en América Latina y permite comprender las tendencias en la región. Sin embargo, planteó que hay «limitaciones metodológicas al momento de interpretar sus resultados para el caso argentino y, particularmente, para Neuquén».

Destacó que la información utilizada para Argentina proviene de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que solo releva aglomerados urbanos. «En el caso de nuestra provincia, la muestra corresponde al aglomerado Neuquén–Plottier, por lo que los resultados no reflejan la realidad de la totalidad del territorio provincial«, aclaró.

También aclaró que «se trata de una fuente de información declarativa»: «La metodología puede dar lugar a distintas interpretaciones: algunas personas podrían considerar que haber finalizado el cursado de quinto año implica haber completado el nivel secundario, aun cuando mantengan materias pendientes y no hayan obtenido efectivamente el título».

Morini resaltó que Neuquén cuenta con un Sistema Integral de Unidades Educativas (Siuned), un sistema nominal que reúne más de veinte años de información sobre las trayectorias educativas de los estudiantes del sistema educativo provincial.

«Si bien este proceso de sistematización de la información aún se encuentra en desarrollo, la dirección ya produce indicadores de trayectoria a partir del análisis de cohortes teóricas», mencionó Morini y acotó: «Estos análisis muestran una mejora sostenida en la retención de los estudiantes dentro del sistema educativo y una disminución en los niveles de abandono y en el pasaje desde la educación común hacia la modalidad de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos».

Admitió que si bien es «prematuro establecer conclusiones definitivas, estos resultados arrojan indicios alentadores«. «Las primeras cohortes que cursan íntegramente bajo este nuevo régimen académico transitan actualmente el cuarto año de estudios, por lo que aún no es posible evaluar su impacto sobre la terminalidad. Pero los indicadores intermedios disponibles permiten observar una evolución favorable en variables estrechamente vinculadas con la permanencia y la continuidad de las trayectorias escolares«, dijo.

Por otro lado, advirtió que el Ministerio de Educación, con la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), desarrolla un Sistema de Alerta Temprana, «basado en la información nominal de Siuned que permitirá identificar oportunamente a estudiantes con riesgo de interrupción de sus trayectorias educativas».

Morini explicó que, a partir del «análisis de distintos indicadores y patrones de comportamiento, esta herramienta buscará anticipar posibles situaciones de abandono, brindando información oportuna para que las áreas pedagógicas y de gestión puedan implementar acciones preventivas y estrategias de acompañamiento antes de que la desvinculación del sistema educativo se concrete».

En forma paralela, se sostiene el programa Fines para alcanzar la terminalidad educativa por parte de quienes adeudan materias. «También las escuelas secundarias tienen otras herramientas tácticas para que los egresados puedan rendir las materias pendientes (con mesas que pueden pedir todos los meses). Además, el Plan de Mejoras, con cursada semipresencial para las materias adeudadas, permite rendir por pasos esos contenidos. Esta alternativa es para quienes hayan cursado sus estudios con planes anteriores al diseño curricular de la nueva secundaria neuquina», señaló.

Acompañamiento en el acceso, permanencia y terminalidad en Río Negro

Este año, Río Negro recibió alrededor de 10 mil estudiantes en el último año del secundario.

«En la provincia trabajamos propuestas de terminalidad para la educación secundaria. Se pone el foco en el ingreso, en la permanencia, en la heterogeneidad de los estudiantes, pero también en programas para acompañar la terminalidad educativa«, planteó Marcela Strahl, directora general de Educación de Río Negro.

Strahl entendió que las dificultades para terminar el secundario «no están vinculadas a la institución escolar sino al conexto socioeconómico actual en el que convergen muchas cuestiones, desde lo económico, la convivencia social, la identidad de sentirse parte de la escuela».

También resaltó «la diversidad entre los jóvenes que lleva a la necesidad de readecuar las trayectorias para los estudiantes. En muchos casos, hay asistencia irregular, períodos de abandono donde hay que trabajar la revinculación escolar«.


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