Un mate y un pan casero, para revivir la tradición en todo el territorio de Neuquén

Las Ovejas celebrará el 18 de julio su fiesta tradicionalista. Rendirá homenaje a las costumbres camperas que unieron pueblos. Habrá danza, concursos y degustaciones. ¡Pase y vea!

Por Rosana Rins

Mate, pan casero y todo el pueblo neuquino. (FOTOS: Gentileza)

Mate, pan casero y todo el pueblo neuquino. (FOTOS: Gentileza)

“Pase, tome unos mates mientras sale el pan del horno”. La invitación se repite desde hace generaciones en los puestos de crianceros y en las casas del norte neuquino. Es un gesto sencillo, casi cotidiano, pero que resume buena parte de la identidad de una región donde el mate acompaña las conversaciones, el pan casero se amasa con recetas heredadas y la hospitalidad sigue siendo una costumbre. Neuquén es fiesta popular.

Esa tradición campera es la que volverá a cobrar protagonismo el próximo 18 de julio en localidad neuquina de Las Ovejas, cuando se celebrará una nueva edición de la Fiesta Provincial del Mate y el Pan Casero. Allí habrá competencias de pan y mates, donde todos los participantes pondrán a prueba sus habilidades y más allá de la decisión de un jurado, podrán compartir con toda la comunidad las delicias camperas.

Se sumarán actividades culturales, espectáculos musicales donde la cueca neuquina tendrá su lugar destacado y formará parte de la grilla de danzas tradicionales. El encuentro, que con los años se consolidó como uno de los más representativos del norte neuquino, volverá a reunir a vecinos, productores, artesanos y visitantes alrededor de dos símbolos que forman parte de la vida cotidiana de la región.

Más que una fiesta gastronómica, la celebración rescata una forma de vivir. En los campos del Alto Neuquén, prender el horno de barro sigue siendo un ritual familiar. Mientras la masa descansa y el pan toma color entre las brasas, el mate comienza a circular de mano en mano.

No hace falta una ocasión especial: compartir el pan recién horneado y una ronda de mates es parte de la vida diaria y una de las expresiones más genuinas de la cultura criancera. En Las Ovejas, esa escena tiene una fiesta propia que todos los años se celebra con visitantes de otras localidades. El encuentro se realizará en el Polideportivo de la localidad, ubicado en avenida Raúl Urrutia. La entrada libre y gratuita.

Lo que se viene

Oficialmente aún no se conocen los horarios concretos de cada actividad, pero arrancá planificado el sábado 18 de julio. Armá hoja de ruta y mandá el GPS hacia el Polideportivo Municipal de Las Ovejas, en avenida Raúl Urrutia, porque la fiesta ya está organizada. Te vamos contando lo que habra:

Concurso de pan casero (tradicional, saborizado, con chicharrón y otras categorías).

Concurso de mate dulce y mate amargo.

Demostraciones de elaboración de pan casero y masa madre.

Feria de artesanos, productores y gastronomía regional.

Espectáculos musicales y danzas folclóricas.

Presentaciones de cueca neuquina.

Entrega de premios y cierre artístico.

Comunidad e identidad

La historia del festival está estrechamente ligada a la propia comunidad. La celebración nació en 2018 a partir del deseo de los vecinos de contar con un evento que los representara y pusiera en valor una costumbre tan cotidiana como encender el horno de barro y compartir el pan casero. Desde entonces, la propuesta fue creciendo edición tras edición hasta consolidarse como una referencia del calendario turístico provincial y, este año, alcanzar oficialmente el reconocimiento como Fiesta Provincial.

Más allá de la gastronomía, el encuentro resume buena parte de la identidad de Las Ovejas. En un rincón del norte neuquino donde la vida comunitaria conserva un fuerte vínculo con las tradiciones rurales, el pan casero representa mucho más que un alimento: simboliza el trabajo compartido, la hospitalidad y la memoria familiar. Cada receta guarda secretos heredados y cada horno de barro evoca historias de abuelos, reuniones y mates compartidos.

Con esa impronta, la Fiesta Provincial del Mate y el Pan Casero se prepara para recibir una vez más a familias, turistas y vecinos de toda la región, reafirmando el espíritu con el que fue creada: preservar las costumbres, fortalecer el sentido de pertenencia y mostrar al resto de la provincia una de las expresiones más genuinas de la identidad del Norte Neuquino.

Sangre criancera

En una comunidad de apenas 1.705 habitantes, la cultura criancera sigue marcando el ritmo de la vida cotidiana. Muchas familias mantienen un vínculo directo con la producción caprina, la trashumancia o las tareas rurales que caracterizan al norte neuquino. No es casual que el pan casero, el mate y el horno de barro ocupen un lugar central en la identidad local: son parte de una forma de vida que todavía se conserva y que la fiesta busca transmitir a las nuevas generaciones.

Las Ovejas es considerada una de las puertas de ingreso al territorio de la trashumancia, una práctica ancestral declarada patrimonio cultural de Neuquén. Eso conecta perfectamente con el espíritu de la fiesta, porque el pan y el mate forman parte inseparable de la vida de los crianceros durante las veranadas y las invernadas.


“Pase, tome unos mates mientras sale el pan del horno”. La invitación se repite desde hace generaciones en los puestos de crianceros y en las casas del norte neuquino. Es un gesto sencillo, casi cotidiano, pero que resume buena parte de la identidad de una región donde el mate acompaña las conversaciones, el pan casero se amasa con recetas heredadas y la hospitalidad sigue siendo una costumbre. Neuquén es fiesta popular.

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