UNRN: mujeres organizadas reclaman sanciones ante una nueva denuncia de violencia de género
Tras el reclamo de docentes, estudiantes y no docentes, Daniel Barrio defendió el funcionamiento del protocolo y aseguró que el último funcionario denunciado fue apartado de su cargo mientras avanza la investigación.
Mujeres de los tres claustros de la Sede Atlántica de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) presentaron un petitorio al vicerrector Daniel Barrio en el que reclaman «decisiones políticas claras, concretas y contundentes» frente a situaciones de violencia de género registradas dentro de la institución.
El planteo surgió tras conocerse una nueva denuncia contra un funcionario de la sede, de la capital provincial que se suma a otros seis casos registrados en los últimos dos años y a raíz del cual, las mujeres autoconvocadas reclaman un posicionamiento institucional más activo.
En respuesta, el vicerrector Daniel Barrio defendió el funcionamiento del protocolo vigente y aseguró que la universidad actúa de manera inmediata cada vez que se activa una denuncia.
La Sede Atlántica confirmó seis casos en dos años
De acuerdo al vicerrector, la sede Atlántica registro siete denuncias desde la sanción del Protocolo de Violencia de Género aprobado en 2017, de las cuales seis se desarrollaron entre 2024 y 2026.
En relación a las sanciones, Barrio confirmo que cinco de las denuncias ya concluyeron con sanciones, una no derivó en una suspensión por tratarse de una situación excepcional protagonizada por estudiantes que desmintieron el hecho y la última se encuentra en tratamiento con la desvinculación temporal del secretario de la sede.

En este sentido, el vicerrector remarcó que la primera medida siempre busca proteger a quien denuncia. «Como mínimo se aparta a la persona denunciada de la denunciante. Esa es la primera decisión cautelar que se toma», explicó.
Además, añadió que las suspensiones mínimas fueron de 15 días, con una máxima de seis meses, incluyendo el cese de sueldo, y que en todos los casos, la persona sancionada debe realizar obligatoriamente un curso sobre género.
Un secretario acusado y el petitorio de las mujeres
«La denuncia fue un jueves. Ese mismo día se le comunicó la medida cautelar y el viernes por la mañana le pedí la renuncia al secretario», señaló Barrio en relación a la última denuncia.
Añadiendo que el mismo permanecerá suspendido mínimamente por un mes, o hasta que concluya la investigación interna.
A raíz de ello, representantes de los tres claustros resolvieron presentar un petitorio con siete puntos, entre los cuales solicitan que la universidad comunique cada activación del Protocolo de Violencia de Género, resguardando la identidad de la denunciante.
En respuesta a ello, Barrio indico que la universidad no difunde detalles porque debe preservar la identidad de las personas denunciantes y evitar su revictimización.
«La víctima es la única que puede mostrar todas las precisiones de la denuncia. Nosotros no podemos revelar nombres, el tipo de violencia ni información de la causa porque podría interferir en el proceso«, afirmó.
Además, las mujeres solicitaron, capacitaciones presenciales y obligatorias para toda la comunidad, y la incorporación de al menos cinco preguntas sobre violencia de género en las encuestas de desempeño docente, entre otras.
Seguimiento de los casos y reincorporación
En relación al procedimiento de reinserción de las personas sancionadas, Barrio reconoció que el protocolo «no establece qué hacer con quien se reincorpora. Era una modificación que propuse, pero no hubo acuerdo».
En este sentido, el vicerrector señaló que los tratamientos posteriores son realizados igualmente por iniciativa propia, junto al área de Vida Estudiantil o la Secretaría Académica, según corresponda.
Además, adelantó que la universidad avanza con nuevas capacitaciones obligatorias en perspectiva de género para docentes y no docentes, que se sumarían a la capacitación obligatoria de ingreso que ya realizan estudiantes y autoridades.
El vicerrector también destacó que, en comparación con las otras sedes de la UNRN, la Sede Atlántica se encuentra entre las tres con menor cantidad de denuncias por violencia de género, y destacó la importancia de seguir fortaleciendo las herramientas institucionales.
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