¿Son necesarios más jueces?

MIGUEL ÁNGEL CARDELLA (*)

El gobernador Alberto Weretilneck ha planteado la necesidad de llevar de tres a cinco el número de miembros del Superior Tribunal de Justicia. Su argumento es acelerar la resolución de causas judiciales para tener una Justicia rápida y efectiva. Nuestra provincia ya tuvo una experiencia similar, dividiendo en salas de resolución el máximo tribunal, lo cual no generó una rápida solución en el atraso judicial. Lo ideal es que todos los jueces opinen y resuelvan la cuestión traída a su conocimiento, así en las periódicas reuniones de acuerdo, debatan la cuestión y decidan su voto de referencia ya sea para una sentencia unánime o bien para establecer su mayoría o minoría (así estila la Corte de Estados Unidos). Desde luego, para ese proceso es necesario reformular el funcionamiento interno del Superior Tribunal. Pero no todo pasa por llevar a cinco miembros el máximo organismo jurisdiccional para tener una Justicia rápida y efectiva. Existen otras herramientas e ideas para mejorar el tiempo y el modo en la resolución de las causas judiciales. En la actualidad, en el seno de la Legislatura de Río Negro se debate un nuevo código procesal penal, vinculado con un diseño acusatorio que, además, incorpora el juicio por jurados. En ese proyecto se proponen la modificación de la oficina judicial y las responsabilidades de los jueces penales, fiscales y defensores, así como también la transferencia de personal al Ministerio Público y la propuesta de designaciones de fiscales y defensores adjuntos, entre otros puntos. Pero ¿qué cambios se pueden generar en los otros fueros (Civil y Comercial, de Familia y Laboral)? Se advierte que el retraso en el servicio de justicia está vinculado, a mi modo de ver, con un cuello de botella en la firma de quien resuelve el conflicto (juez) y con el proceso que impone la legislación (procedimientos escritos en lugar de orales y formales en lugar de reales, entre otras cuestiones). Ahora bien, es bueno compartir y plantear otras inquietudes, vinculadas con una organización (reingeniería) que piense resolver los conflictos que se dirimen en sede judicial. Estas ideas requieren reformas legislativas que podrían ser leyes especiales por una situación especial que atraviesa el Poder Judicial de Río Negro. Algunas cuestiones a tratar serían: En primer lugar, resolver que no tiene ningún sentido contar en los juzgados de primera instancia y tribunales con secretarios letrados, que es personal calificado inutilizado en esa función. En segundo lugar, transformar cada Cámara del Trabajo en un juzgado laboral con cinco jueces –surge de los tres jueces de cámara y sus dos secretarios–. Así tendríamos cinco juzgados unipersonales en Viedma, Bariloche y Cipolletti y ocho en General Roca (todos con la misma infraestructura actual). La apelación de sus resoluciones iría a la Cámara de Apelación Civil (que tendrá una competencia más y así el Superior Tribunal tendrá menos recursos que atender). En tercer lugar, los juzgados civiles y de Familia pasarían a tener dos jueces cada uno. O por qué no pensar en la formación de un colegio de jueces para el fuero Civil y de Familia. Estaríamos duplicando la cantidad de jueces sin necesidad de contar con más personal; en Viedma y Cipolletti habría cuatro jueces civiles y dos de familia y en Bariloche y General Roca contaríamos con seis jueces civiles y cuatro de Familia (insisto, con la misma infraestructura actual). De este modo, con el mismo personal y volumen de juicios habría más jueces (firmas) para resolver más causas judiciales, realizar más audiencias e imprimir otra dinámica de trabajo. Estas alternativas no requieren de esfuerzo presupuestario. Sí es necesario el dictado de leyes, para fijar nuevas competencias y el modo de selección por ante el Consejo de la Magistratura de cada circunscripción judicial. En suma, la comisión técnica que en el futuro analice la necesidad de ampliar el número de miembros del Superior Tribunal de Justicia bien puede estudiar nuevos modos de contar con más jueces de primera instancia, para que la gente cuente con una Justicia rápida y efectiva. (*) Abogado. Viedma macardella@speedy.com.ar


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