Sospechan que hubo un cuarto agresor en el crimen de Viedma
Empleados de la terminal presenciaron el brutal asesinato de Matías Marín.
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El joven, ya apuñalado, fue cercado y ultimado en la terminal de ómnibus, el sábado.
VIEDMA (AV).- Los trabajadores de la terminal de ómnibus local aún no salen de su asombro, tras el brutal homicidio ocurrido en ese lugar el sábado, a plena luz del día. Las terribles circunstancias en las que fue asesinado Matías “El Ronny” Marín conmovieron a quienes en ese momento se encontraban en el lugar. Los presuntos autores del hecho fueron detenidos y permanecen incomunicados. Se presume que hoy serán indagados y no se descartan más detenciones, porque los investigadores creen que hubo al menos cuatro involucrados. Los implicados hasta ahora son Carlos, Julio y Ariel Güenumil, de 46, 32 y 18 años (el padre y sus dos hijos), quienes fueron capturados por la Policía. Ayer, los empleados de la terminal relataban a quienes llegaban hasta allí la brutalidad de lo ocurrido. Indicaron que eran las 17:30 aproximadamente cuando Marín, de 26 años, ingresó al predio ya con una herida cortante en su abdomen. Sangrando, subió al primer piso pretendiendo recibir auxilio y evitar a sus perseguidores. Pero los Güenumil lo acorralaron allí, lo que obligó a Marín a saltar a la planta baja, hacia las boleterías, donde decenas de pasajeros se vieron sorprendidos por la situación. Sus agresores lo corrieron hasta los jardines circundantes y, mediante golpes y puñaladas, le ocasiones la muerte. Transeúntes fueron testigos del bestial episodio y luego muchas personas permanecieron observando el accionar policial. Allegados a la víctima, en tanto, protagonizaron algunas acciones de violencia que pusieron tensión a las pericias en el lugar. “El clima estaba muy denso y hubo que trabajar con celeridad, antes de que cayera la noche”, admitió una alta fuente judicial. Las detenciones se produjeron a las pocas horas. Por lo que pudo saberse, la agresión se produjo en un entorno de profunda marginación y vulnerabilidad. Uno de los presuntos implicados participó años atrás de una gresca violenta con disparos incluidos en la que sufrió una grave lesión de arma de fuego en su pierna. El alcohol, el delito y la violencia conviven en ese ámbito. Y el sábado los tres factores confluyeron para que a Marín lo increparan aparentemente por el robo anterior de unas zapatillas. El tenor de la discusión fue subiendo hasta que al recibir un “puntazo” emprendió la huida hacia la terminal, donde fue alcanzado y asesinado.
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