Sótanos y subsuelos inundados en el centro de Bariloche por pluviales clandestinos

Son caños subterráneos que fueron detectados por los operarios del colector costanero. Son "muchas cosas mal hechas" dijo una funcionaria municipal que advirtió que seguirán apareciendo.

La detección de caños subterráneos de gran calibre que funcionan como desagües pluviales y descargan en las cloacas generó alarma en el municipio de Bariloche y también preocupó a varios frentistas, que sufrieron anegamiento de subsuelos y otros perjuicios.

La subsecretaria de Proyectos Urbanos, Viviana Gelain, admitió que es “un problema histórico” en el microcentro de la ciudad y que no tienen otra alternativa que “solucionarlos en la medida que aparecen”.

El descubrimiento de pluviales fuera de regla resurgió en el último tiempo con la obra del nuevo colector cloacal costanero, que ejecuta la empresa Ecosur Bahía.

En la esquina de Quaglia y 12 de Octubre, al remover el subsuelo para colocar el nuevo ducto, se toparon con un caño pluvial de hormigón de 40 milímetros con una cámara ubicada debajo de la vereda norte, que estaba obstruido por completo por acumulación de sedimentos y que volcaba líquidos “por rebalse” en otra cámara del sistema cloacal.

La empresa contratista en primer término anuló el pluvial irregular en forma provisoria para que el municipio despeje los sedimentos mediante un camión aspirador. Lo acordado era luego reconectarlo con el arroyo Sin Nombre, que corre también bajo tierra, a unos 20 metros de allí, y vuelca aguas al lago Nahuel Huapi.

En Quaglia entre Mitre y Moreno brota el agua por el subsuelo. Foto: Chino Leiva

Pero los operarios de Ecosur Bahía olvidaron retirar una tabla de madera y un temporal de lluvia ocurrido a mediados de agosto provocó la inundación del sótano del hotel Tres Reyes, ubicado en esa esquina. Allí no terminaron los inconvenientes, porque el hotel sufrió la rotura del sistema de calefacción y la consecuente queja de numerosos huéspedes.

Gelain dijo que ese caso se solucionó con un acuerdo para que la empresa ejecutora del colector se haga cargo de los daños. Pero aseguró ayer que nada sabía de otro anegamiento similar que sufrió una cochera ubicada a cien metros de allí, en Quaglia al 200, donde debieron bombear agua en forma continua para evitar perjuicios mayores.

El agua que brota por los subsuelos afecta edificios y a un garage de la calle Quaglia. Foto: Chino Leiva

Una nota interna de Obras por Contrato del municipio fechada un mes atrás cuenta del compromiso asumido para anular la cámara pluvial clandestina encontrada en plena costanera y su conexión con el colector cloacal. La solución acordada fue conducir las aguas pluviales al arroyo Sin Nombre, según consta en la notificación.

Gelain dijo que “hay que ver bien de qué se trata en cada caso”, pero admitió que “son muchas las cosas mal hechas” en el el área céntrica de la ciudad y que “seguirán apareciendo” a medida que avance el colector. Aseguró que “lo mismo pasó años atrás cuando se ensanchó la avenida Juan Manuel de Rosas”.

Dijo que los pluviales clandestinos de Quaglia y 12 de Octubre “ya fueron resueltos”, aunque “las complicaciones surgen todo el tiempo y no van a frenar”.

Desvincular los pluviales de la red cloacal fue también un reclamo repetido de la CEB, que tiene a su cargo el servicio de saneamiento y que atribuye a esa sobrecarga no prevista los desbordes de efluente crudo que terminan en el lago.

Ayer realizaban tareas en el garage de la calle Quaglia ante la aparición de agua en el subsuelo. Foto: Chino Leiva

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