Tabaré asume con desafíos económicos y políticos

Legalización de la marihuana, uno de los temas críticos.

Por Redacción

AP

MONTEVIDEO- Tabaré Vázquez asume hoy su segunda presidencia en Uruguay con desafíos económicos y sociales por delante y la complicada herencia de llevar la marihuana a las farmacias, medida resuelta por José Mujica que el mandatario electo ve con desconfianza. Este médico socialista de 75 años, abanderado de la lucha antitabaco, vuelve al poder en un país que tras una década de gobierno de izquierda ostenta una economía saludable, que sumó en 2014 doce años de crecimiento, tasa de desempleo en mínimos históricos y notable reducción de los niveles de pobreza. De todas formas, en un momento en el que sus vecinos y principales socios comerciales Argentina y Brasil se desaceleran, a diferencia de su primer gobierno Vázquez no contará con el ‘viento de cola’ de la región y deberá en cambio enfrentar un probable enlentecimiento y contener un creciente déficit fiscal. “Parte del crecimiento económico de los últimos dos años probablemente se dio a expensas de un deterioro de algunos equilibrios macroeconómicos”, advirtió esta semana el economista Pablo Rosselli, de la consultora Deloitte, al local canal 10. Vázquez ha asegurado que su nuevo gobierno “no será más de lo mismo” y prometió atacar “temas vertebrales de la agenda del país” como inseguridad pública, educación, salud e infraestructura, áreas en las que el saliente Mujica ha admitido que no logró los avances deseados. Aunque integran la misma coalición de izquierda, Vázquez –un sobrio médico oncólogo que llevó en 2005 por primera vez a la izquierda al poder– se desmarcó del estilo informal y espontáneo de Mujica, y dejó en claro que las cosas serán diferentes a partir de hoy. “Cuando haya un tema necesario de comunicar a la población o yo lo considere lo haremos oportunamente. No cualquier tema ni en cualquier momento ni tampoco en cualquier lugar”, advirtió Vázquez. Muy diferente de Mujica, que habla sobre todos los temas, a toda hora y en todo lugar. “A Vázquez le pesa la fama de Mujica”, comentó el doctor en Ciencia Política Jorge Lanzaro. “Es un contraste permanente, una rivalidad bastante sorda y a veces no tan sorda, que ha sido objeto de algunas expresiones críticas por parte de Vázquez acerca de la forma de hablar de Mujica y hasta la forma de vestirse”. Vázquez heredará de Mujica decisiones polémicas, en especial la regulación del mercado de la marihuana, que permite el autocultivo, clubes cannábicos y la venta en farmacias, todo bajo control estatal. Vázquez también anunció este mes que analizará “en profundidad” la eventual llegada de un segundo contingente de familias de refugiados sirios, una iniciativa adoptada por Mujica en octubre pasado, cuando llegaron al país 42 refugiados desde el Líbano. También deberá seguir la adaptación de exreclusos de Guantánamo, que Mujica aceptó recibir aduciendo razones humanitarias. Vázquez, que durante su primera presidencia convirtió a este país de 3,3 millones de habitantes en el primero de Latinoamérica en ser libre de humo de tabaco, tendrá que encarar además en su segundo gobierno las instancias definitorias del litigio judicial iniciado contra el Estado uruguayo por Philip Morris en 2010 por ese motivo. (AFP)