Cómo es ADDIPOD, el desarrollo de la UNCo que busca llevar nanosatélites al espacio

Lucas Mitidieri, estudiante de Ingeniería de la Universidad Nacional del Comahue, desarrolló ADDIPOD, un sistema para desplegar nanosatélites CubeSat fabricado con impresión 3D y materiales compuestos. El prototipo logró reducir un 65% su peso frente a soluciones tradicionales y será presentado en Turquía.

Lucas Mitidieri, estudiante de Ingeniería de la Universidad Nacional del Comahue. Fotos: gentileza

Lanzar un nanosatélite al espacio no implica solamente desarrollar la tecnología que viajará a bordo. También es necesario resolver cómo llegará hasta allí y cómo será liberado una vez alcanzada la órbita. Ese problema es el que aborda ADDIPOD, un dispensador de CubeSats desarrollado por Lucas Mitidieri, estudiante de Ingeniería de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo).

El proyecto nació a partir de una dificultad concreta: los dispensadores comerciales representan un costo importante para universidades, startups e instituciones que buscan poner un nanosatélite en órbita. A eso se suma la complejidad de fabricar uno propio mediante métodos convencionales. Los sistemas tradicionales suelen utilizar aluminio 6061 y requieren mecanizado de alta precisión, con equipamiento costoso y procesos exigentes.

Mitidieri eligió cambiar el enfoque. En lugar de reproducir esas arquitecturas con otros medios, diseñó un dispositivo pensado desde el comienzo para la manufactura aditiva, utilizando impresión 3D de polímeros reforzados con fibra de carbono.

Impresión 3D para el espacio: el proyecto de la UNCo que llegó a Turquía.

“Esta tecnología me permitió diseñar una arquitectura nueva, con geometrías que serían difíciles o costosas de fabricar mediante métodos tradicionales, optimizando la distribución del material, reduciendo el peso y simplificando la estructura”, explica.

  • Impresora 3D

La innovación no quedó limitada al diseño. Para fabricar las piezas, Lucas tuvo que construir y adaptar su propia impresora 3D, capaz de procesar materiales compuestos de características específicas. El desafío estaba en encontrar polímeros que pudieran soportar las exigencias de una aplicación espacial y, al mismo tiempo, desarrollar una tecnología de fabricación adecuada.

El resultado fue un prototipo funcional de ADDIPOD a escala 1:2, con sus componentes y mecanismos, que permitió realizar distintos ensayos experimentales. Uno de los principales resultados fue la reducción de aproximadamente 65% del peso respecto de los dispensadores tradicionales.

La diferencia no es menor en una industria donde cada kilogramo tiene impacto sobre el costo y las prestaciones de una misión. “Creo que el ahorro más importante está en la reducción de peso”, señala Mitidieri. El objetivo, explica, no es solamente abaratar la fabricación del dispositivo, sino reducir también parte de los costos asociados al lanzamiento y simplificar su funcionamiento.

Esa búsqueda llevó además al desarrollo de un nuevo mecanismo de apertura y eyección. El sistema reduce la cantidad de componentes internos y simplifica la electrónica necesaria. Para validar su funcionamiento, Lucas realizó ensayos destinados a medir la velocidad con la que el nanosatélite abandona el dispensador.

El trabajo incluyó el análisis de pérdidas de energía, fricción y comportamiento de los resortes. Con esos datos pudo determinar cuánta energía necesita el mecanismo para alcanzar la velocidad de eyección requerida y utilizar los resultados como base para diseñar una futura versión a escala real.

  • El desafío

El desarrollo tiene como antecedente la participación de Mitidieri en el equipo Pehuensat de la UNCo, dedicado al desarrollo de CubeSats. Allí pudo observar las dificultades asociadas a la fabricación convencional y comenzó a explorar alternativas basadas en nuevos materiales y procesos.

ADDIPOD, el proyecto que reinventa el lanzamiento de nanosatélites.

La primera presentación internacional de ADDIPOD fue en el Congreso Internacional de Astronáutica de Sídney, en 2025. Allí el proyecto quedó seleccionado entre los 15 mejores trabajos del año a nivel mundial. En esa instancia, la investigación se concentró en el diseño, los materiales y el comportamiento estructural y térmico del dispensador.

Uno de los problemas analizados fue la diferencia entre la expansión térmica del dispensador compuesto y la del CubeSat de aluminio alojado en su interior. Una variación inadecuadamente controlada podía hacer que el satélite quedara trabado e impedir su liberación.

Ahora el proyecto tendrá una nueva escala internacional. Mitidieri fue seleccionado entre 250 jóvenes para participar del Space Generation Congress 2026, en Antalya, Turquía, y ADDIPOD fue elegido para ser presentado en el Congreso Internacional de Astronáutica (IAC 2026).

El próximo desafío es llevar el prototipo a escala real y completar los ensayos, especialmente las pruebas de vibración. Para eso, el estudiante busca generar contactos y conseguir los recursos necesarios durante su participación en Turquía.

El objetivo final es todavía más ambicioso: que ADDIPOD deje de ser un prototipo y llegue al espacio. “Sé que es un objetivo muy ambicioso, pero no lo descarto”, resume Mitidieri.


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