Testigos y hasta un calígrafo complicaron a exdirectora del EPEN
Mauro Pérez
NEUQUÉN (AN).- La exdirectora por los trabajadores del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN), Luciana Colantonio, comenzó a ser juzgada ayer por los daños que durante una protesta gremial en 2012 se registraron en el interior de la sede central del organismo. Sin el tradicional acompañamiento de otros dirigentes de ATE o de CTA, a excepción del diputado Raúl Dobrusín, el debate oral comenzó ayer y hoy llegará a su fin. Los daños causados el 3 de diciembre de 2012 no están en discusión, pero sí si Colantonio fue quien los hizo. Ese día, a las cinco de la tarde, tres o cuatro personas ingresaron al edificio de Belgrano y La Rioja, fueron a las oficinas de presidencia, secretaría privada y a la del representante por el Ejecutivo, en donde rompieron una puerta y un vidrio, dos faxes, varias macetas y realizaron pintadas en las paredes en el contexto de una discusión gremial iniciada semanas antes. Ayer un custodio de seguridad que estaba en el lugar indicó que “Colantonio fue la que entró con un grupo de personas con las caras tapadas que tomaron el EPEN por asalto y generaron un caos que nunca había vivido contra un edificio público”. Detalló que “ella llevaba cinco tachos de aerosol rojo. Esta señora se encargó de hacer las pintadas y arengaba a los muchachos”. Y sostuvo que cuando se fue le advirtió: “Vos no viste nada”. Mientras otros testigos complicaron a Colantonio identificándola en el lugar o revelando dichos que ella misma habría realizado, un perito caligráfico también la comprometió. El especialista convocado por el querellante por el EPEN, Juan Manuel Coto, reveló que en dos de las palabras que formaban parte de los grafitis (“andate chanta”) “había afinidad con la escritura de Colantonio”, comparada con la de su legajo personal. El juicio ante la jueza Mara Suste culminará hoy con el alegato del fiscal Horacio Maitini y de los defensores de Colantonio Martín Segovia y Máximo Castro Véliz.