Tiempo de siembra
la peña
jorge vergara jvergara@rionegro.com.ar
Remar, remar y remar es el camino que siguen todos los que aspiran a llegar. De eso se trata y cada vez que pueden se muestran en los festivales, tal vez por montos irrelevantes, pero de algún modo están empezando a recorrer escenarios en busca de un objetivo mayor. Ese camino tiene cada año, cada verano, un número grande de exponentes, todos con la misma aspiración, la de llegar, trascender, gustar, ser reconocidos y llevar la música por todos lados. Ese es el camino que están haciendo Los Quircos, uno de los grupos jóvenes más prometedores que mostró este verano en el mundo del folclore. Estuvieron en varios festivales importantes e integraron la delegación de Catamarca que estuvo en Cosquín. Son de los que resaltan la historia y los valores de su pueblo, los que rescatan temas olvidados pero siempre vigentes, son de aquellos que cantan lo que sienten. Los rescato porque de lo que vi me pareció de lo mejor. Sobresalieron entre los que vienen empujando de abajo y se mostraron sólidos, afinados, bien ordenados y con voces de calidad. Son la tanda nueva del folclore, los que en pocos años serán, si la suerte y el mercado de la música los acompaña, los que ocupen los mejores espacios en los escenarios. No tuvieron en el Festival del Fuerte el mejor sonido, pero lograron superar esa instancia para que sus voces sonaran del mejor modo. Pintan bien, asoman entre esos grupos que deberíamos tener en cuenta en tiempo presente y futuro. El rescate de la historia musical del pueblo, de la provincia, es parte valiosa de este dúo catamarqueño que conforman Enrique y Martín Giordani, que cuando empezaron con esta historia del folclore se llamaban “Las voces del NOA”. La historia de estos jóvenes incluye entre sus planes los de estudiar en la universidad y para eso fueron desde su pueblo, Andalgalá, a la capital, pero la música pudo más, los sueños fueron más fuertes y suspendieron los planes de estudio para ver qué pasa. En la música siempre es necesario ese ver qué pasa, porque llegar lleva tiempo y los resultados son generalmente a largo plazo. Pero se animaron a intentarlo y están en la senda de la música, poniendo todo para que el resultado sea nada más ni nada menos que llegar a los escenarios más reconocidos del país. Los Quircos, cuyo nombre es un diminutivo de quirquincho, el animal que en otros puntos del país se llama mulita, armadillo, peludo, existen como tales desde 2011. En una entrevista publicada por el diario El Esquiú de Catamarca, cuentan que “el nombre tiene un significado más que todo sentimental ya que a mi viejo le dicen quirquincho y a nosotros en Andalgalá nos decían los quircos. Mi viejo canta y es el que nos heredó el linaje del canto, fue como un homenaje en vida poder ponerle así al grupo”. Los Quircos ya lanzaron su primer disco y preparan el segundo para este año. Lograron sumar las voces en ese trabajo de Los Huayras, uno de los grupos top del folclore en la actualidad, Sergio Galleguillo y Los Izkierdos de la Cueva. Rescatan los temas tradicionales del pueblo, pero suman otros de alcance más nacional. Se dieron el gusto con algunos temas y también incluyeron algunos un poco más comerciales. El trabajo es bueno, decididamente bueno, recomendable. Incluyen chacareras, zambas, ritmos del altiplano, incluso una balada. Cierran el trabajo con una guitarreada en vivo con la Zamba de don Balta. En tiempos de escasos nuevos valores para el género es saludable que surjan este tipo de grupos que no hacen otra cosa que revitalizar el género y darle nuevo impulso.