Todavía no funciona el nuevo sistema informático contable de Neuquén

Hasta el viernes pasado los asientos del Estado se seguían haciendo a mano. La empresa concesionaria no puede hacer funcionar el soft y recurrió a su antecesora.

NEUQUEN (AN).- La contabilidad de la provincia inauguró el año lejos de los chips de las computadoras: los registros tuvieron que hacerse a mano hasta el viernes pasado, cuando Siemens-Itron, la empresa encargada de instalar los nuevos sistemas informáticos firmó un contrato de salvataje con la concesionaria anterior -Inenco-.

La historia comenzó hace exactamente un año, al finalizar el proceso licitatorio convocado por el gobierno de Felipe Sapag para modernizar el cerebro informático de la provincia, adecuarlo al pasaje de 1999 al año 2000 y eludir los posibles coletazos del síndrome Y2K.

Ese trance lo ganó la empresa Siemens-Itron Business Services que, por 23 millones de pesos debía realizar la reingeniería de los siete sistemas provinciales -padrones electorales, recursos humanos, contabilidad, policía, EPAS y sueldos- con una fecha tope: el 31 de octubre del año pasado.

Según fuentes de la dirección de Informática, todavía no terminaron de instalarse los correspondientes a la secretaría electoral nacional -padrones- y "expedientes, aunque les falta muy poco y no presentarían problemas", pero el cuello de botella está constituido por el sistema contable provincial -sicopro, en siglas- "que tiene como para un mes más" de adaptación, dijo el vocero.

Añadió que "hace dos meses, desde que se retiró IBM -a través de su socia local, Inenco- no hay contabilidad en la provincia y los asientos se deben hacer a mano".

La urgencia de los técnicos reside en que la provincia tiene que cerrar sus cuentas del ejercicio 1999 y presentar los resultados en la Legislatura provincial, y no pueden hacerlo. Además, no pueden asentar los pagos a los proveedores del Estado, "y esa situación contribuye al atraso que existe" con ese sector.

El problema, afirmaron, se relaciona con que el nuevo sistema "cumple el 50 por ciento de las funciones" del anterior "y sus operaciones son más complejas".

Un filtro insalvable

La Contaduría General -usuaria del sicopro y a la vez auditora del proceso licitatorio- se constituyó en un filtro insalvable en los numerosos intentos de Siemens por poner en marcha el nuevo sistema desde noviembre pasado.

Guillermo Besteiro, gerente de Inenco, una "business partner" de IBM en la región, dijo que el viernes firmaron el contrato con Siemens-Itron para "migrar los datos contables" e imputar los registros del ejercicio pasado "bajo un ambiente de red". El convenio "es sólo para el cierre de 1999", dijo.

Inenco desarrolló los sistemas que utilizaba la provincia desde el legendario centro único de informática -el CUIN- y creó "a medida de la provincia", y en contacto con sus técnicos, el sicopro.

El gerente de sector público de Siemens, Pablo Mato, recordó ayer que el compromiso de la compañía consistía en "poner en funcionamiento básicamente un sistema que sirviera para operar". Los atrasos en la instalación se originaron en "problemas de la anterior gestión -gubernamental- de la provincia", dijo.

Reconoció que en "las últimas semanas" se produjeron avances que permitieron agregar modificaciones y perfeccionar el "sistema básico, que ya andaba".

El contrato con Inenco es "sólo para el cierre de 1999", ya que en el futuro se trabajará con los equipos instalados.

El gobierno todavía adeuda a Siemens la última cuota de 971 mil pesos que hubiera completado el anticipo del 25 por ciento sobre los 23,9 millones comprometidos por el contrato, porque la prórroga con Inenco le costó ya más de medio millón de dólares.

Una consultora contratada por el ministro de Hacienda Alfredo Pujante realiza una auditoría del trámite de concesión y de los equipos y sistemas instalados.

En diciembre pasado, Pujante había denunciado la licitación diseñada por la comisión provincial de informática que presidió, durante la anterior gestión gubernamental, Luis Sapag.

A principios de noviembre, Siemens-Itron instaló el equipo servidor principal, un Sun Ultra Enterprise 10000, con capacidad equivalente a 19 procesadores Ultra Sparc con 13 gigabytes en memoria aleatoria -RAM-.

La máquina puede almacenar hasta 486 gigabytes en discos rígidos internos y externos en dos "racks" de arreglo de discos SUN A3500, diseñados para misiones críticas. En total, quedarán instalados 355 terminales y 120 impresoras láser, además de otros instrumentos.

A pesar del 29 de febrero, el efecto Y2K pasó de nuevo inadvertido

NEUQUEN (AN).- Al igual que el primero de enero de este año, el temor de una falla informática por el efecto del Y2K, pasó inadvertido. Los sistemas informáticos de la provincia funcionaron a la perfección.

El temor estaba cifrado en el hecho de que ayer se conjugaban el 29 de febrero, característico del año bisiesto, con el año 2000. La consecuencia podría haber sido que las computadoras desconocieran el último día de febrero y lo leyeran como el primero de marzo.

La confusión de las computadoras hubiera traído aparejados los mismos problemas que se pronosticaron para el cambio del milenio, aunque en una escala menor.

En distintos organismos de la provincia se volvieron a tomar los mismos recaudos que se tomaron en la transición hacia el año 2000. En la subsecretaría de Salud ayer se puso en marcha el mismo plan de contingencia que se usó entre el 31 de diciembre y el primero de enero pasado.

"En cada establecimiento hicimos un relevamiento sobre los importadores y fabricantes de los equipos biomédicos para constatar si estaban preparados para la fecha, y en un 90 por ciento recibimos los certificados que decían que estaban preparados", informó el director provincial de Salud, Alejandro González Vottero.

El funcionario explicó que el riesgo que corrieron los instrumentos fue solamente de cambio de fecha y sobre su funcionamiento.

"El único problema que podríamos haber tenido es que por ejemplo el resultado de una ecografía saliera con fecha del uno de marzo, pero el resultado iba a estar bien", aseguró.

En el aeropuerto internacional de esta ciudad también se montó un plan alternativo de contingencia, similar al utilizado el uno de enero pasado, pero el famoso Y2K no produjo consecuencias.

Según se informó desde el aeropuerto local, los aviones aterrizaron y despegaron en los horarios que estaban previstos. Pasado el mediodía de ayer, en los distintos organismo e instituciones de la provincia se comenzó a trabajar con mayor tranquilidad. 


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