Todo listo en el Vaticano para el cónclave

Redacción

Por Redacción

CIUDAD DEL VATICANO.- Los preparativos para adaptar la imponente Capilla Sixtina se aceleraron ayer con la instalación de la chimenea de donde saldrá la célebre “fumata” blanca al término del cónclave que empezará el martes para la elección del nuevo Papa. Tres días antes de que los 115 cardenales con derecho a voto se encierren en la célebre capilla del Renacimiento para elegir a un nuevo Papa, un centenar de periodistas fueron autorizados a visitarla para comprobar los trabajos de acondicionamiento para elegir al Papa. Decorada con magníficos frescos de desnudos de Miguel Ángel, la capilla, visitada por millones de turistas al año, es desde el año 1513 el sagrado lugar donde se elige al Papa. En tanto, mientras los trabajadores prepararon el interior de la Capilla Sixtina, funcionarios del Palacio Apostólico destruyeron el anillo y los sellos personales y papeles oficiales de Benedicto XVI. Sobre el piso de piedra de la capilla se puso una alfombra que oculta el equipo de interferencia que se instaló para evitar que se utilice cualquier teléfono celular o dispositivos de escucha. Y de hecho, hoy, los teléfonos celulares ya no tenían recepción en la capilla Sixtina. (DPA)


CIUDAD DEL VATICANO.- Los preparativos para adaptar la imponente Capilla Sixtina se aceleraron ayer con la instalación de la chimenea de donde saldrá la célebre “fumata” blanca al término del cónclave que empezará el martes para la elección del nuevo Papa. Tres días antes de que los 115 cardenales con derecho a voto se encierren en la célebre capilla del Renacimiento para elegir a un nuevo Papa, un centenar de periodistas fueron autorizados a visitarla para comprobar los trabajos de acondicionamiento para elegir al Papa. Decorada con magníficos frescos de desnudos de Miguel Ángel, la capilla, visitada por millones de turistas al año, es desde el año 1513 el sagrado lugar donde se elige al Papa. En tanto, mientras los trabajadores prepararon el interior de la Capilla Sixtina, funcionarios del Palacio Apostólico destruyeron el anillo y los sellos personales y papeles oficiales de Benedicto XVI. Sobre el piso de piedra de la capilla se puso una alfombra que oculta el equipo de interferencia que se instaló para evitar que se utilice cualquier teléfono celular o dispositivos de escucha. Y de hecho, hoy, los teléfonos celulares ya no tenían recepción en la capilla Sixtina. (DPA)

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