Tras “contundente” protesta, definen nuevas medidas

Los cinco gremios nacionales evaluaron que entre el 90 y el 95% se plegó al paro.

Por Redacción

BUENOS AIRES (DyN/ DPA).- Unos diez millones de niños quedaron sin clases ayer en la primera huelga docente contra la gestión kirchnerista, donde los sindicatos cuestionaron que la paritaria se haya cerrado unilateralmente con el anuncio oficial de un piso salarial fijado en 2.800 pesos, mientras el gobierno llamó “inflexibles” a los maestros que hicieron paro.

Según los cinco sindicatos con representación en todo el país la huelga contó con un promedio de adhesión de entre un 90 y un 95%, especialmente en escuelas públicas, por lo que consideraron que la medida de fuerza fue “contundente”.

En Río Negro y Neuquén alcanzó niveles similares, aunque con complementos propios de cada provincia. (Ver página 11)

La huelga estuvo reforzada en algunas provincias como Buenos Aires y La Pampa por paros locales de 48 horas que cumplen los maestros bonaerenses y de los secundarios pampeanos.

Los dirigentes docentes de Ctera, UDA, Sadop, CEA y AMET sesionarán hoy en Capital, para evaluar el impacto de la huelga y analizar posibles medidas a seguir, si el ministerio de Educación no reabre la paritaria del sector para continuar las negociaciones.

En ese marco, fuentes de la Ctera dijeron que analizan la posibilidad de acudir a la justicia en protesta por la decisión “unilateral” del Gobierno nacional de fijar por resolución ministerial, publicada ayer en el Boletín Oficial, el piso salarial de 2.800 pesos para el maestro, que fue rechazado por las agremiaciones del sector.

El paro nacional desató un incesante cruce de acusaciones entre funcionarios y gremialistas, respecto a la responsabilidad del conflicto.

Desde el gobierno nacional, los ministros de Educación y de Trabajo, Alberto Sileoni y Carlos Tomada, trataron de “inflexibles” a los maestros y hasta los acusaron de no buscar la mejora salarial sino el conflicto. Sileoni explicó que “los gremios arrancaron con un pedido 3.000 pesos y siguieron con 3.000, mientras que nosotros empezamos con 2.700 y la mejoramos a 2.800, habiendo en ese incremento una inversión de 750 millones de pesos de parte del Estado nacional”, explicó el ministro.

Los sindicatos apuntaron a Sileoni como partícipe del enfrentamiento por “convocar a discutir salarios diez días antes del inicio de clases y no en diciembre” como pidieron los sindicatos. Ylo criticaron por “cerrar la paritaria unilateralmente y fijar por resolución el piso salarial en 2.800” pesos, que publicó ayer el Boletín Oficial.

El secretario de Prensa de Ctera, Alejandro Demichelis, adelantó que la central docente “analiza” con los abogados del sindicato “una presentación judicial” contra esa decisión. Demichelis, en respuesta a Sileoni, señaló que “no es cierto que pedimos 3.000 pesos en la paritaria nacional y no nos movemos”. “En una negociación esos 200 pesos adicionales que pedimos no son sobre 10.000 ó 15.000 pesos de sueldo sino para salarios básicos de 1.300 pesos que cobran los maestros”, añadió.

El jefe del gremio UDA, Sergio Romero, indicó que valoraba “la actitud del gobernador bonaerense Daniel Scioli que sostiene la mesa paritaria en medio del conflicto” y acusó a Sileoni de “romper la buena fe de la paritaria nacional”.

En provincia de Buenos Aires, los siete sindicatos docentes iniciaron un paro de 48 horas, tras la huelga de 72 horas anterior, en rechazo a los 2.860 pesos que ofreció Scioli.

Los docentes bonaerenses fueron los más duros, con una medida de fuerza que se extenderá hasta hoy.

Maestros de casi todo el país realizaron medidas de fuerza que afectaron a unos 10 millones de niños.


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