Tras ser reelegida, Dilma llamó a la unión y el diálogo

Se impuso ajustadamente al candidato conservador Aécio Neves. “Quiero ser una presidenta mucho mejor de lo que he sido”, afirmó.

Por Redacción

Balotaje en Brasil

SAN PABLO.- Interrumpida varias veces por los gritos de sus militantes la presidenta reelecta Dilma Rousseff hizo anoche un llamado a la unión de los brasileños tras una contienda que fue reñida y hostil y aclaró que estaría dispuesta a mejorar el diálogo en su segundo mandato.

“Quiero ser una presidenta mucho mejor de lo que he sido hasta ahora’’, dijo mandataria antes sus seguidores durante un discurso en Brasilia y tras ser anunciado por el Tribunal Superior Electoral que Rousseff ganó con casi el 52% de los votos, mientras que el candidato opositor Aécio Neves obtuvo el 48%.

“Vamos a continuar construyendo un mejor Brasil, un Brasil más inclusivo, más moderno, más productivo. Un país de solidaridad y de oportunidades’’, expresó Rousseff del Partido de los Trabajadores (PT).

Dilma agradeció a sus compañeros del Partido de los Trabajadores (PT), de otros partidos -incluso de la oposición-, y principalmente “al militante número uno del pueblo brasileño: el presidente Lula [Da Silva] “.

Neves dijo en rueda de prensa que llamó por teléfono a Rousseff para felicitarla y desearle éxito en su segundo mandato.

“Estaré eternamente agradecido a todos y cada uno de ustedes que me permitió soñar de nuevo en la construcción de un nuevo proyecto’’, expresó Neves. “La mayor prioridad debe ser unir a Brasil en torno a un proyecto honorable que traiga dignidad a todos los brasileños’’.

Pedro Fassoni Arruda, un profesor de ciencias políticas en la Universidad Católica de São Paulo, dijo que los resultados demuestran que la oposición se ha fortalecido por la insatisfacción de algunos sectores.

“El apretado triunfo de Dilma enciende una luz roja y advierte al PT que las personas ya no están tan convencidas de apoyar al partido y al gobierno como lo estaban hace cuatro años’’.

El Partido de los Trabajadores, que ha ocupado la presidencia desde 2003 y ha auspiciado programas sociales que ayudaron a sacar a millones de brasileños de la pobreza y robustecieron la clase media.

Rousseff apostó a que la gratitud de los brasileños por un decenio de progreso podría más que sus temores ante un escenario económico incierto. Neves aseguraba que de ganar las elecciones presidenciales mantendría todos los programas sociales.

Ambos llegaron casi empatados al final de una campaña enconada y llena de altibajos.

Los que apoyaron a Rousseff afirmaron que sólo ella continuaría con los compromisos sociales que beneficiaron a los pobres.

La contienda fue candente e impredecible. Rumbo a los comicios de primera vuelta, un accidente aéreo que mató a un candidato lanzó a la sucesora Marina Silva por momentos al primer lugar en sondeos. Luego los resultados de la primera ronda de Neves, senador y ex gobernador del estado de Minas Gerais, sorprendieron y unificaron a la oposición. (AP)