Trazan perfil psicológico del asesino de Espeche
El criminal se llevó el arma y un cubrecama.
Archivo
ROCA (AR).- Trazar un perfil psicológico del asesino, su posible vínculo con la víctima, los motivos que podrían haber desencadenado la ira que terminó con el brutal crimen del ex intendente de Belisle, Edmundo Espeche. Esos son algunos de los principales objetivos de los investigadores y de la fiscal Ana Benito, quienes solicitarán la colaboración de un gabinete de psicólogos de la Policía Judicial de la provincia de Córdoba, los que comenzarán a trabajar sobre la base de informes y fotografías para tratar de determinar esos parámetros. Ayer se confirmó que el atacante se llevó además del arma homicida, un cubrecama, y que antes de dejar el departamento intentó borrar sus propios rastros para evitar ser identificado. Hay un dato que resulta fundamental y que genera discusión hacia el interior del grupo de investigadores: ¿el asesino de Espeche es un hombre o una mujer? Está claro que la persona que lo mató ejerció no sólo una inusual violencia sobre el hombre de 87 años sino que además tuvo la capacidad de reducirlo, acuchillarlo y luego realizar un “fino trabajo” para levantar el grueso de las pruebas que pudieran llegar a incriminarlo. Creen que la agresión pudo haber comenzado sobre la cama aunque el cuerpo sin vida del ex legislador apareció en el suelo. Para trabajar sobre ese perfil criminal también resulta de suma importancia determinar si todo el ataque se circunscribió a la habitación, donde se estima podría haber estado el asesino desde antes de que se produzca el desenlace. Justamente ayer comenzaron a realizarse otra serie de pericias en el departamento para tratar de establecer si la agresión pudo haber comenzado en otra dependencia, aunque existían pocas probabilidades. Por la tarde los familiares del exlegislador radical tuvieron la posibilidad de ingresar nuevamente al departamento C del segundo piso del edificio ubicado en calle Villegas 465. Fueron ellos quienes lo hallaron el miércoles al mediodía envuelto en sangre y en ropa interior. Ahora comenzarán a relevar los objetos de valor y definir si efectivamente él o la atacante se llevó algo del departamento. Para los investigadores y peritos el asesino tuvo “su momento de lucidez” tras el sangriento ataque. Es que primero se llevó el cubrecama donde podrían haber quedado varios de sus rastros y también tuvo tiempo para higienizarse en uno de los baños a la espera a de no dejar rastros. El cuchillo utilizado también desapareció de la escena del crimen. Si utilizó o no guantes de látex todavía no se logró determinar de manera fehaciente y ese puede resultar otro dato de relevancia. Ayer continuaban con el trabajo manual de cotejo de huellas ya que se encontraron una veintena de rastros que ahora deberán compararse con los de sus allegados y familiares.