Un Arafat fortalecido quiere volver al diálogo
El líder palestino volvió a dar señales a Israel de que quiere un acercamiento para volver a negociar. Cree que la "intifada" lo pone en una mejor posición. Pero Barak podría no ceder.
Jerusalén (EFE).- Tras casi dos meses de enfrentamien-tos y casi 300 muertos, el líder palestino, Yasser Arafat, parece dispuesto a reanudar el diálogo con los israelíes, pero en una situación de menor debilidad y con sus condiciones.
Pero las posibilidades de un acercamiento parecían alejarse anoche, después de nuevas muer-tes de soldados israelíes en ataques extremistas. (Ver aparte)
Arafat, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), expresó su disposición a reanudar el diálogo con Israel en una conversación telefónica con la secretaria de Estado de EEUU, Madeleine Albright Arafat le expresó su voluntad de poner fin a la violencia y reanudar el proceso de paz con Israel, interrumpido tras el estallido de la actual «intifada» (levantamiento popular) palestina. En los casi dos meses de enfrentamientos, han muerto 246 palestinos y 33 israelíes
Albright transmitió la voluntad de Arafat al primer ministro israelí, Ehud Barak, quien no dio la orden de lanzar una represalia contra los palestinos después del atentado perpetrado el miércoles en Hadera
Comentaristas palestinos dijeron que Arafat «actúa en dos niveles: por un lado la lucha y la «intifada» y por otra parte en el plano político».
Ambas vías tienen un solo objetivo: la creación de un Estado palestino independiente en Cisjordania y Gaza, con Jerusalén Este como capital . Para los palestinos, ello significa la retirada total del Ejército israelí de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este, y la evacuación de 150.000 colonos judíos que viven en ellos.
Un analista palestino, Naim Odeh, señaló que Arafat «busca la presión de los países árabes y del resto de la comunidad internacional sobre Israel, a fin de volver a la mesa de negociaciones con ese país, al que le planteará «todo o nada»». Odeh comentó que «la calle apoya a Arafat, y si él decidiera parar la violencia, la gente la interrumpiría mañana mismo, pero el presidente de la ANP no puede hacerlo sin obtener antes logros políticos «. «Arafat no puede dar la orden de poner fin a la «guerra de liberación», a la que él dio luz verde en la primera semana ya que en ese caso su pueblo se pondría en contra de él y lo calificaría de colaboracionista», agrega.
Esa «intifada» también constituye un mensaje al laborista Barak en el sentido de que los palestinos no son débiles, sino que también tienen fuerza, y no negociarán en forma indefinida.
De todos modos, habrá que ver si será Arafat o Barak quien -como dicen aquí- parpadee primero para volver a negociar.
Israel ordena la expulsión de delegados palestinos tras explosión
Gaza.- El Ejército israelí ordenó expulsar a los funcionarios palestinos de todas las Oficinas de Coordinación y Enlace mixtas, después que ayer un militar israelí y dos palestinos murieran al estallar un artefacto explosivo en una de ellas, situada en la franja de Gaza.
El viceministro de Defensa de Israel Ephraim Sneh y un asistente del Arafat, Tayeb Abdel-Rahim, sostuvieron inesperadas conversaciones ayer para buscar las vías de reducir la intensidad de los casi dos meses de violencia. Horas antes de la reunión, el ejército israelí ordenó a los palestinos abandonar su oficina de relaciones bilaterales, cercenando así el último lazo en la esfera de seguridad entre las dos partes
Otro soldado israelí murió por los disparos palestinos contra una patrulla del Ejército de Israel cerca del paso fronterizo de Erez, que separa a Gaza de ese país.
Un tercer palestino, del grupo integrista HAMAS, murió en la ciudad cisjordana autónoma de Naplusa, al explotar el coche en el que viajaba, en circunstancias que aún no han sido esclarecidas.
«Se trata de un atentado despreciable contra unas oficinas que gestionaban el ingreso de productos de primera necesidad para los palestinos», dijo el portavoz del Ejército israelí, Ron Kitri. La Oficinas de Coordinación y Enlace mixtas -el último foro de diálogo y cooperación entre israelíes y palestinos que seguía funcionando- se encargaban de aplicar los pactos de Oslo, firmados en 1993, en el terreno.
Dramático pedido por alimentos y medicinas
El Cairo (EFE).- El líder palestino, Yasser Arafat, pidió ayer a los ministros árabes de Finanzas, reunidos en El Cairo, que aceleren la ayuda prometida a su pueblo, privado de los productos más esenciales por el asedio israelí.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) presentó ante la Liga Arabe un panorama sombrío en los territorios cercados por Israel, al que acusó de «haber dejado a más de 350.000 palestinos sin trabajo y sin recursos» y cuyo objetivo, según dijo, «es propagar la hambruna».
Arafat, que llegó el miércoles a El Cairo para estudiar con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, el deterioro de la situación en los territorios palestinos tras los últimos bombardeos israelíes, recordó que las reservas de alimentos, medicinas y otros productos de primera necesidad «están exhaustas».
Advirtió, además, que la situación empeorará en los próximos días, tras la decisión del primer ministro israelí, Ehud Barak de congelar los fondos de la ANP depositados en Israel, valorados en 320.000 millones de dólares. Para el líder palestino, este plan que Israel «lleva a cabo deliberadamente» sólo puede ser contrarrestado con una acción árabe conjunta.
La «intifada» toma el «modelo Hizbollah»
La «intifada» (levantamiento) palestina estudia seguir el modelo de lucha del grupo Hizbollah, en vista del éxito de la gue-rra de guerrillas que forzó a Is- rael a retirarse del sur del Líbano en mayo pasado, tras 22 años de ocupación.
«Le pediría al líder de Hizbollah, jeque Hassan Nasrallah, que comience a liderar la Intifada de nuestra gente en Palestina», declaró Abu Maher, un palestino ciego que lucha contra Israel.
Una de las cuestiones que muchos palestinos han comenzado a notar es la eficacia del estilo de combate de Hizbollah en contraste con la guerra convencio-nal. «Israel de seguro puede ganar una guerra convencional contra los árabes en un lapso corto, pero no se puede enfrentar una amplia guerra de guerrillas como la que tuvo lugar en el sur del Líbano», añadió el militar.
Un funcionario del movimiento Fatah señaló a su vez que los palestinos tienen ahora una oportunidad de llevar adelante una guerra de liberación contra Israel. «Estamos combatiendo en suelo palestino y en confrontación directa con el enemigo (…) Desde que la batalla palestina comenzó en los «60, fue a lo largo de la frontera de Egipto, Jordania, Líbano y Siria.Ahora es cara a cara», aseguró.
La utilización de una serie de métodos de lucha como las bom-bas colocadas en los caminos ha hecho que algunos hablen de una «libanización» del conflicto israelo-palestino.
Por su parte, Israel reconoce que es vulnerable en su conflicto con los palestinos. El ejército aumentó las medidas de seguridad después de que un coche bomba explotara el miércoles en Hadera, en el norte de Israel, causando la muerte de dos personas.
«Este no es un sistema hermético. Es posible penetrarlo, es posible pasar», dijo el jefe de policía israelí, Yehuda Wilk. «No puedo decir que es posible prevenir el próximo ataque terrorista». Las declaraciones de Wilk hicieron eco en una alta fuente de seguridad. «Si no hay cooperación en la lucha contra el terrorismo, continuará.», dijo la fuen-te. «El único sistema que funcio- nó fue que si teníamos información (sobre ataques), se la dábamos a los palestinos y ellos hacían los arrestos (en su territo- rio). Ahora no podemos hacer eso y es difícil detener un ataque después de lanzado», agregó.