Un camino de diez años para encontrar el cometa
Los científicos esperan que los datos recolectados por Rosetta y su sonda Filae les permitan conocer mejor los orígenes de los cometas y otros cuerpos celestes.
MISIÓN ROSETTA
“Necesitaremos algo de suerte para no aterrizar en una roca suelta o en una ladera empinada’’, señaló Stephan Ulamec, director del Philae en el Centro Aeroespacial Alemán DLR.
El plan es que Rosetta y Philae acompañen después al cometa en su dirección hacia el sol, y se volverá más activo conforme se calienta.
Empleando 21 instrumentos de medición, recogerán datos que los científicos esperan ayuden a explicar el origen de los cometas y otros cuerpos celestes.
La ESA dice que incluso aunque el aterrizaje no funcionara, la misión, valorada en 1.300 millones de euros (1.620 millones de dólares) y lanzada en 2004, no será un fracaso. Por su cuenta, Rosetta, podría realizar el 80 por ciento de la misión por su cuenta.
Este evento es la culminación de la travesía de Rosetta, iniciada hace una década, para estudiar esos cuerpos celestes helados que siempre han fascinado a la humanidad. Los científicos esperan que los datos recolectados por Rosetta y su sonda Filae les permitan conocer mejor los orígenes de los cometas y otros cuerpos celestes.
Lanzada en 2004, la nave Rosetta tuvo que dar tres vueltas a la Tierra y una a Marte para adquirir impulso suficiente para perseguir al cometa. Después de una travesía de 6.400 millones de kilómetros, se acercó al 67P en agosto.
Ahora Rosetta y el cometa vuelan a la par a 66.000 kph entre las órbitas de Marte y Júpiter, a 500 millones de kilómetros de la Tierra. A esa distancia, la Agencia Espacial Europea tiene que utilizar las antenas de la Red Espacial Profunda de la NASA para comunicarse con su nave.
Una vez que la sonda de 100 kilos termine el descenso, lanzará dos arpones para anclarse sobre la superficie.
Los especialistas comparan el proceso con sobrevolar una ciudad en globo y tratar de alcanzar un punto determinado.
Fuente AP
