Un conflicto que no logra ser resuelto por el gobierno de Piñera
Los estudiantes secundarios chilenos protestaron hoy exigiendo educación gratuita y de calidad, remeciendo de paso el escenario político marcado por las elecciones municipales de octubre. Los buses policiales desplegados al interior de los colegios movilizados, que los estudiantes tomaron reiteradamente esta semana, fueron el reflejo final de un conflicto que no logra ser resuelto por el gobierno de Sebastian Piñera, apoyado por sólo un 27 por ciento de la población, según encuestas. Mientras cerca de 5.000 estudiantes secundarios marchaban por distintos puntos de Santiago de Chile, el presidente Piñera aseguró que su gobierno escucha a quienes protestan, pero “con mayor razón al 99,9 por ciento que quiere estudiar”. Esta declaración fue apoyada por el ministro de Educación, Harald Beyer, quien sostuvo que las protestas de hoy en Santiago de Chile “no han sido por grupos mayoritarios”, pues los “estudiantes no están siguiendo a sus dirigentes” que “han insistido en la imposición de propuestas con las que no está de acuerdo parte importante del país”. De todas formas, estudios de opinión pública han advertido que más del 80 por ciento de los chilenos respalda la principal demanda del movimiento secundario: el establecimiento de un sistema de educación pública y gratuita garantizada por el gobierno. Los estudiantes, a través de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones), entregaron al gobierno el “Compendio de demandas y propuestas estudiantiles”, documento que propone medidas para lograr la reforma estructural que mejorará el sistema educacional público. En 1982, durante la dictadura del fallecido Augusto Pinochet, se aplicaron cambios a la legislación en educación que permitieron la creación de colegios subvencionados administrados por particulares, pero financiados por el Estado. Esta medida perjudicó la calidad de los colegios públicos, ya que los mismos recursos económicos, antes destinados exclusivamente a estos establecimientos, pasaron a sostener también al sistema subvencionado. El gobierno de Piñera ha valorado las propuestas entregadas por la Cones y por otras instancias de representación estudiantil como la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces), pero insiste en que no dialogará bajo la presión de marchas y tomas. Los secundarios han ocupado desde la semana pasada reiteradamente más de 20 colegios a lo largo de Chile, los cuales han sido desalojados por Fuerzas Especiales de Carabineros por orden de los alcaldes oficialistas apoyados por el ministro Beyer, quien sostuvo “que las tomas perjudican a esa educación que se dice defender”. Estudiantes y apoderados han manifestado que el accionar policial en los desalojos ha sido “violento” y “humillante”, especialmente en los colegios femeninos Carmela Carvajal y Liceo 1, por lo que un grupo de alumnas ingresó durante esta mañana al Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) acusando que Carabineros ha golpeado niñas y cometido abusos de connotación sexual. La protesta estudiantil de hoy en diversas comunas de Santiago de Chile remecen el escenario político previo a los comicios municipales del próximo 28 de octubre, instancia en la que muchos de los alcaldes que ordenaron los desalojos de colegios buscan la reelección. Por Catalina Ruiz (DPA)
Los estudiantes secundarios chilenos protestaron hoy exigiendo educación gratuita y de calidad, remeciendo de paso el escenario político marcado por las elecciones municipales de octubre. Los buses policiales desplegados al interior de los colegios movilizados, que los estudiantes tomaron reiteradamente esta semana, fueron el reflejo final de un conflicto que no logra ser resuelto por el gobierno de Sebastian Piñera, apoyado por sólo un 27 por ciento de la población, según encuestas. Mientras cerca de 5.000 estudiantes secundarios marchaban por distintos puntos de Santiago de Chile, el presidente Piñera aseguró que su gobierno escucha a quienes protestan, pero “con mayor razón al 99,9 por ciento que quiere estudiar”. Esta declaración fue apoyada por el ministro de Educación, Harald Beyer, quien sostuvo que las protestas de hoy en Santiago de Chile “no han sido por grupos mayoritarios”, pues los “estudiantes no están siguiendo a sus dirigentes” que “han insistido en la imposición de propuestas con las que no está de acuerdo parte importante del país”. De todas formas, estudios de opinión pública han advertido que más del 80 por ciento de los chilenos respalda la principal demanda del movimiento secundario: el establecimiento de un sistema de educación pública y gratuita garantizada por el gobierno. Los estudiantes, a través de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones), entregaron al gobierno el “Compendio de demandas y propuestas estudiantiles”, documento que propone medidas para lograr la reforma estructural que mejorará el sistema educacional público. En 1982, durante la dictadura del fallecido Augusto Pinochet, se aplicaron cambios a la legislación en educación que permitieron la creación de colegios subvencionados administrados por particulares, pero financiados por el Estado. Esta medida perjudicó la calidad de los colegios públicos, ya que los mismos recursos económicos, antes destinados exclusivamente a estos establecimientos, pasaron a sostener también al sistema subvencionado. El gobierno de Piñera ha valorado las propuestas entregadas por la Cones y por otras instancias de representación estudiantil como la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces), pero insiste en que no dialogará bajo la presión de marchas y tomas. Los secundarios han ocupado desde la semana pasada reiteradamente más de 20 colegios a lo largo de Chile, los cuales han sido desalojados por Fuerzas Especiales de Carabineros por orden de los alcaldes oficialistas apoyados por el ministro Beyer, quien sostuvo “que las tomas perjudican a esa educación que se dice defender”. Estudiantes y apoderados han manifestado que el accionar policial en los desalojos ha sido “violento” y “humillante”, especialmente en los colegios femeninos Carmela Carvajal y Liceo 1, por lo que un grupo de alumnas ingresó durante esta mañana al Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) acusando que Carabineros ha golpeado niñas y cometido abusos de connotación sexual. La protesta estudiantil de hoy en diversas comunas de Santiago de Chile remecen el escenario político previo a los comicios municipales del próximo 28 de octubre, instancia en la que muchos de los alcaldes que ordenaron los desalojos de colegios buscan la reelección. Por Catalina Ruiz (DPA)
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora